Ejército brasileño brinda asistencia humanitaria a víctimas de inundación

Brazilian Army Provides Humanitarian Aid to Flood Victims

Por Dialogo
mayo 14, 2015






De norte a sur de Brasil, las Fuerzas Armadas del país se encuentran trabajando con unidades de Defensa Civil para brindar asistencia humanitaria a civiles afectados por intensas inundaciones. Unos 3.100 soldados participaron en dichas operaciones en todo el país en 2014, y este año, 2.700 militares ya han participado en el esfuerzo.

Soldados del 4° Batallón de Infantería de Selva, del 7° Batallón de Ingeniería de Construcción del Ejército y de otras unidades del Ejército en los estados de Roraima y Amazonas asistieron a más de 123.000 personas afectadas por la mayor crecida en la historia del Río Acre desde febrero a abril. Ayudaron a sacar a civiles de áreas de alto riesgo, transportaron artículos de primera necesidad como agua y alimentos, y realizaron mantenimiento en el Aeropuerto Internacional Plácido de Castro en Rio Branco.

El río, que creció 18,4 metros por encima de su nivel normal, comenzó a bajar recién a mediados de marzo. Unas dos semanas más tarde, soldados ingeniosamente colocaron un puente de metal originalmente utilizado en combate para los civiles de Amazonas (un puente Bailey), reconstruyendo la conexión terrestre entre São Gabriel da Cachoeira, a 852 kilómetros de Manaus, y la frontera con Colombia y Venezuela.

“Aún siendo antiguo, el Bailey, utilizado para el transporte de vehículos blindados en el campo de batalla, es muy útil para acciones de emergencia”, manifestó el General de Brigada Marcos Pupin, Comandante del 2° Agrupamiento de Ingeniería del Ejército en el Comando Militar de la Amazônia (CMA), ubicado en Manaus. “La ciudad en el noroeste del estado estaba aislada”.

“Movilizamos todos los recursos disponibles para resolver el problema”, manifestó el Subteniente Flávio Frederico de la Unidad de Comunicación Social de la 21ª Compañía de Ingeniería de Construcción, con sede en la ciudad. “Éramos los únicos que podíamos hacerlo rápidamente”.

Los soldados participaron en operaciones para proporcionar transporte y provisiones, y restringieron el tránsito de los residentes para mantener el orden. Durante el esfuerzo, los soldados se enteraron de que había otros tramos afectados de la ruta BR-307, donde se erigieron puentes peatonales (puentes estrechos improvisados) por los cuales solamente podía transitar una persona a la vez.

Para colaborar, el Ejército adquirió pequeñas embarcaciones que podían atravesar la ruta averiada. Fue especialmente importante el traslado de civiles que sufrían fracturas; los pacientes debían ser transferidos en una camilla desde un lado del camino en barco hasta el otro lado, donde eran colocados en un vehículo para ser trasladados al aeropuerto. Ante un eventual desastre en la ciudad, los pacientes son atendidos en Manaus.

Soldados trabajan en conjunto para colocar puente


La misión para reconectar la ciudad con otras partes de Brasil llevó 12 días. En la primera etapa del operativo, el 1 de abril, soldados en Boa Vista, ubicada a 1.100 km de la ciudad remota, quitaron 40 paneles, 21 vigas y 50 plataformas para montar el puente Bailey en São Gabriel da Cachoeira. La estructura de hierro pesa 40 toneladas.

“El convoy del 6° Batallón de Ingeniería de Construcción salió de Boa Vista el 1 de abril, se trasladó por la BR-174, y llegó a Manaus el 3 de abril”, relató el Subteniente Frederico. Allí, el Ejército alquiló una balsa para transportar el equipamiento suministrado por el batallón de Boa Vista desde el puerto a la ciudad.

El viaje desde Manaus hasta su destino final en São Gabriel da Cachoeira demoró otros cuatro días. El mal tiempo fue un obstáculo. “La lluvia caía fuerte, lo que exigió más cuidado, porque el terreno podía ceder en cualquier momento”, comentó el Subteniente Frederico.

Su esfuerzo se complicaba aún más con la tarea de construir el puente, que requirió del trabajo de unos 30 efectivos de la 21ª Compañía de Ingeniería de Construcción. “El trabajo de ingeniería es muy técnico. No hay forma de acelerarlo, es una cuestión de seguridad”.

Finalmente, la conexión quedó lista en la tarde del 12 de abril, aunque se limitó el tránsito a 15 toneladas para evitar el riesgo de colapso. El CMA y el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (DNIT) planean realizar más reparaciones en las arterias de conexión luego de que termine la temporada de lluvias.

“Estamos trayendo servicios para que las conexiones sean definitivas”, afirmó el General de Brigada Pupin. “La comunidad necesita el apoyo del Ejército”.

Colapsa tramo de ruta fundamental


La utilización del puente Bailey para brindar rutas de transporte a los habitantes de la región fue fundamental, ya que la inundación provocó daños en muchos caminos.

Por ejemplo, la noche del 19 de marzo, tras varios días consecutivos de lluvia en São Gabriel da Cachoeira, un tramo de la BR-307 cerca del kilómetro 3,5 colapsó, dejando un cráter de 15 metros de diámetro. Esta interrupción separó el centro de São Gabriel del puerto fluvial de Camanaus y del Aeropuerto Uaupés, ambos a 21 km de distancia, y sus únicas conexiones con el resto de Brasil.

“Somos el último municipio en Amazonas; solamente se puede llegar aquí por barco o avión”, manifestó el jefe del gabinete de Prefectura, Valmir de Souza Delgado. “Era visible el deterioro causado por la acción del agua de lluvia que hizo crecer los ríos de la región”.

Civiles expresan su gratitud


El impacto de las inundaciones podría haber sido peor si no fuera por los esfuerzos de las Fuerzas Armadas, y los residentes de São Gabriel da Cachoeira expresaron su agradecimiento por la asistencia del Ejército durante la crisis.

“El Ejército es conocido en la ciudad como la ‘mano amiga’”, afirma Antônio Silva, presentador de Rádio Municipal de São Gabriel da Cachoeira
. En su programa matutino “São Gabriel em Notícias”, transmitido de 6 a.m. a 7 a.m., Silva narró diariamente las dificultades y entregó actualizaciones sobre el montaje del puente provisorio.

La temporada de lluvias en la región norte del país va de marzo a junio. Tres días antes de que colapsara la ruta, la prefectura y los comandantes de la 2a Brigada de Infantería de Selva se habían reunido para analizar medidas a tomar a fin de solucionar los riesgos inminentes.





De norte a sur de Brasil, las Fuerzas Armadas del país se encuentran trabajando con unidades de Defensa Civil para brindar asistencia humanitaria a civiles afectados por intensas inundaciones. Unos 3.100 soldados participaron en dichas operaciones en todo el país en 2014, y este año, 2.700 militares ya han participado en el esfuerzo.

Soldados del 4° Batallón de Infantería de Selva, del 7° Batallón de Ingeniería de Construcción del Ejército y de otras unidades del Ejército en los estados de Roraima y Amazonas asistieron a más de 123.000 personas afectadas por la mayor crecida en la historia del Río Acre desde febrero a abril. Ayudaron a sacar a civiles de áreas de alto riesgo, transportaron artículos de primera necesidad como agua y alimentos, y realizaron mantenimiento en el Aeropuerto Internacional Plácido de Castro en Rio Branco.

El río, que creció 18,4 metros por encima de su nivel normal, comenzó a bajar recién a mediados de marzo. Unas dos semanas más tarde, soldados ingeniosamente colocaron un puente de metal originalmente utilizado en combate para los civiles de Amazonas (un puente Bailey), reconstruyendo la conexión terrestre entre São Gabriel da Cachoeira, a 852 kilómetros de Manaus, y la frontera con Colombia y Venezuela.

“Aún siendo antiguo, el Bailey, utilizado para el transporte de vehículos blindados en el campo de batalla, es muy útil para acciones de emergencia”, manifestó el General de Brigada Marcos Pupin, Comandante del 2° Agrupamiento de Ingeniería del Ejército en el Comando Militar de la Amazônia (CMA), ubicado en Manaus. “La ciudad en el noroeste del estado estaba aislada”.

“Movilizamos todos los recursos disponibles para resolver el problema”, manifestó el Subteniente Flávio Frederico de la Unidad de Comunicación Social de la 21ª Compañía de Ingeniería de Construcción, con sede en la ciudad. “Éramos los únicos que podíamos hacerlo rápidamente”.

Los soldados participaron en operaciones para proporcionar transporte y provisiones, y restringieron el tránsito de los residentes para mantener el orden. Durante el esfuerzo, los soldados se enteraron de que había otros tramos afectados de la ruta BR-307, donde se erigieron puentes peatonales (puentes estrechos improvisados) por los cuales solamente podía transitar una persona a la vez.

Para colaborar, el Ejército adquirió pequeñas embarcaciones que podían atravesar la ruta averiada. Fue especialmente importante el traslado de civiles que sufrían fracturas; los pacientes debían ser transferidos en una camilla desde un lado del camino en barco hasta el otro lado, donde eran colocados en un vehículo para ser trasladados al aeropuerto. Ante un eventual desastre en la ciudad, los pacientes son atendidos en Manaus.

Soldados trabajan en conjunto para colocar puente


La misión para reconectar la ciudad con otras partes de Brasil llevó 12 días. En la primera etapa del operativo, el 1 de abril, soldados en Boa Vista, ubicada a 1.100 km de la ciudad remota, quitaron 40 paneles, 21 vigas y 50 plataformas para montar el puente Bailey en São Gabriel da Cachoeira. La estructura de hierro pesa 40 toneladas.

“El convoy del 6° Batallón de Ingeniería de Construcción salió de Boa Vista el 1 de abril, se trasladó por la BR-174, y llegó a Manaus el 3 de abril”, relató el Subteniente Frederico. Allí, el Ejército alquiló una balsa para transportar el equipamiento suministrado por el batallón de Boa Vista desde el puerto a la ciudad.

El viaje desde Manaus hasta su destino final en São Gabriel da Cachoeira demoró otros cuatro días. El mal tiempo fue un obstáculo. “La lluvia caía fuerte, lo que exigió más cuidado, porque el terreno podía ceder en cualquier momento”, comentó el Subteniente Frederico.

Su esfuerzo se complicaba aún más con la tarea de construir el puente, que requirió del trabajo de unos 30 efectivos de la 21ª Compañía de Ingeniería de Construcción. “El trabajo de ingeniería es muy técnico. No hay forma de acelerarlo, es una cuestión de seguridad”.

Finalmente, la conexión quedó lista en la tarde del 12 de abril, aunque se limitó el tránsito a 15 toneladas para evitar el riesgo de colapso. El CMA y el Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (DNIT) planean realizar más reparaciones en las arterias de conexión luego de que termine la temporada de lluvias.

“Estamos trayendo servicios para que las conexiones sean definitivas”, afirmó el General de Brigada Pupin. “La comunidad necesita el apoyo del Ejército”.

Colapsa tramo de ruta fundamental


La utilización del puente Bailey para brindar rutas de transporte a los habitantes de la región fue fundamental, ya que la inundación provocó daños en muchos caminos.

Por ejemplo, la noche del 19 de marzo, tras varios días consecutivos de lluvia en São Gabriel da Cachoeira, un tramo de la BR-307 cerca del kilómetro 3,5 colapsó, dejando un cráter de 15 metros de diámetro. Esta interrupción separó el centro de São Gabriel del puerto fluvial de Camanaus y del Aeropuerto Uaupés, ambos a 21 km de distancia, y sus únicas conexiones con el resto de Brasil.

“Somos el último municipio en Amazonas; solamente se puede llegar aquí por barco o avión”, manifestó el jefe del gabinete de Prefectura, Valmir de Souza Delgado. “Era visible el deterioro causado por la acción del agua de lluvia que hizo crecer los ríos de la región”.

Civiles expresan su gratitud


El impacto de las inundaciones podría haber sido peor si no fuera por los esfuerzos de las Fuerzas Armadas, y los residentes de São Gabriel da Cachoeira expresaron su agradecimiento por la asistencia del Ejército durante la crisis.

“El Ejército es conocido en la ciudad como la ‘mano amiga’”, afirma Antônio Silva, presentador de Rádio Municipal de São Gabriel da Cachoeira
. En su programa matutino “São Gabriel em Notícias”, transmitido de 6 a.m. a 7 a.m., Silva narró diariamente las dificultades y entregó actualizaciones sobre el montaje del puente provisorio.

La temporada de lluvias en la región norte del país va de marzo a junio. Tres días antes de que colapsara la ruta, la prefectura y los comandantes de la 2a Brigada de Infantería de Selva se habían reunido para analizar medidas a tomar a fin de solucionar los riesgos inminentes.
que buena la actitud que tomaron los militares, y eso deve continuar, y esto es el ejemplo para los policias
Felicitaciones al Ejército Brasileño, que reúna siempre hombres de buena índole y buena consciencia.
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