Academia militar del Ejército Brasileño adiestra a cadetes extranjeros

Casi medio centenar de cadetes de naciones amigas estudian en la Academia Militar Agulhas Negras, del Ejército Brasileño, ubicada en Río de Janeiro.
Taciana Moury/Diálogo | 28 junio 2018

Relaciones Internacionales

Cadetes brasileños y extranjeros visten los uniformes de sus países el día de su graduación. (Foto: Ejército Brasileño)

La Academia Militar Agulhas Negras (AMAN), institución de enseñanza superior responsable de la formación de los oficiales del Ejército Brasileño (EB), también entrena a oficiales extranjeros de naciones amigas. Los cadetes aspiran a graduarse en ciencias militares en la bicentenaria academia ubicada en Resende, Río de Janeiro, sobre todo en las especialidades de enseñanza militar del EB: Infantería, Caballería, Artillería, Ingeniería, Intendencia, Comunicaciones y Material Bélico.

Durante las tareas diarias de la AMAN todos llevan el mismo uniforme. La nacionalidad del cadete se distingue por la bandera de su país en el brazo izquierdo. (Foto: Ejército Brasileño)

En 2018, 48 cadetes de 17 países estudian  uno de los programas de cuatro años de la AMAN, 10 de ellos cursan el primer año. Países como Angola, Guyana, Guinea-Bisáu, Honduras, Mozambique, Paraguay, Perú, Santo Tomé y Príncipe, Surinam y Vietnam enviaron representantes. La AMAN recibe cadetes de  naciones amigas desde 1946. A través de los años, más de 200 oficiales extranjeros fueron formados en la academia del EB. Según el General de División del EB Ricardo Augusto Ferreira Costa Neves, comandante de la AMAN, el interés de los extranjeros en estudiar en la academia radica en la tradición que tiene la AMAN en la formación de líderes y la preservación de los valores de la fuerza terrestre. “Además de las disciplinas académicas y militares, en la institución los cadetes cuentan con el entorno para mejorar su condición física, intelectual y moral, para estar aptos para liderar a sus futuros subordinados”, indicó.

Para el oficial, el intercambio con cadetes de naciones amigas proporciona una importante riqueza cultural para los brasileños a través del intercambio de experiencias profesionales y personales. “Es una oportunidad para mostrar el alto nivel de profesionalismo y capacitación del militar del Ejército Brasileño y para divulgar las buenas prácticas ejecutadas en la AMAN”, señaló el Gral. de Div. Costa Neves. “También fortalece los lazos de amistad entre nuestros países y aumenta nuestra credibilidad en el escenario internacional”.

El Ministerio de Defensa y el EB establecen los protocolos y las negociaciones entre países para facilitar el intercambio, de acuerdo con los objetivos estratégicos de cada uno de los países. El comando de la AMAN recibe la información necesaria para la matrícula del alumno extranjero en el año previo al inicio del intercambio. “Los países eligen a los mejores cadetes para realizar cursos en Brasil, quienes, después de cuatro años, vuelven a sus países como oficiales para desempeñarse en sus respectivos ejércitos”, resaltó el Gral. de Div. Costa Neves.

La misma rutina de los cadetes brasileños

Al presentarse en la AMAN, el cadete extranjero tiene un período de adaptación para familiarizarse con la cultura brasileña, los reglamentos y las tradiciones del EB, además de la integración de grupos y aclaraciones propias del curso. Desde ese momento, el alumno se incorpora al cuerpo de cadetes y cumple la rutina académica; asiste con regularidad a las clases y a las instrucciones militares programadas.

“Desde la madrugada hasta el toque de silencio, el cadete, ya sea brasileño o extranjero, es desafiado en forma constante para buscar conocimientos técnico-profesionales, superar dificultades, vencer sus propios límites, desarrollar el compañerismo y espíritu de equipo, y practicar la verdad, lealtad, integridad y responsabilidad”, expresó el Gral. de Div. Costa Neves. “La AMAN ofrece todas las oportunidades para que puedan experimentar, asimilar y practicar los valores que marcarán el comportamiento del futuro oficial a lo largo de su carrera militar”.

El General de División del EB Ricardo Augusto Ferreira Costa Neves, comandante de la AMAN, recibe a los cadetes extranjeros a su llegada a la academia, en febrero de 2018. (Foto: Ejército Brasileño)

Los alumnos eligen su especialidad al final del primer año. “Algunos países determinan el arma, el cuadro o el servicio militar que el cadete debe seguir en su formación. Otros países ofrecen la oportunidad de que cada uno elija la especialidad que mejor le convenga”, explicó el Gral. de Div. Costa Neves.

Experiencia destacada por extranjeros

El Cadete KevveonTravis Lewis, de Guyana, cursa el cuarto año de Ingeniería en la AMAN. Para él, la experiencia en la academia brasileña ha sido fundamental, sobre todo por el conocimiento técnico profesional. “Tendré la capacidad de contribuir a la reestructuración de la enseñanza y al entrenamiento de la formación militar de mi país”, afirmó el Cadete Kevveon.

Eligió realizar el intercambio en Brasil motivado por el interés de poder estudiar en la AMAN. Para su selección se tomaron en cuenta sus calificaciones en la escuela donde estudiaba en Guyana y sus conocimientos básicos de portugués. “Dominar el portugués es una de las grandes dificultades que tenemos todos los cadetes extranjeros”, reveló el Cadete Kevveon.

Dentro de las principales diferencias entre la formación militar de los dos países está la complejidad del entrenamiento realizado en Brasil. “En Guyana, la formación militar es en esencia física y basada en la doctrina militar. Sin embargo, en la AMAN, la preparación incluye entrenamiento físico, doctrina militar y estudios generales”, detalló el Cadete Kevveon.

Según el Cadete Luciano Coutinho, de Surinam, quien cursa el cuarto año de Infantería, el programa de enseñanza desarrollado en Brasil también es diferente. “En mi país solo los estudios prácticos tienen una carga de trabajo más larga”, señaló. “El programa de enseñanza de la AMAN requiere mucha dedicación por parte de los alumnos”.

Los extranjeros también destacaron la buena relación con los cadetes y con los profesores brasileños. “Tengo la oportunidad de hacer amistades verdaderas y duraderas”, reveló el Cadete Luciano. “Aprendo mucho con ellos. Hay compañerismo e intercambio de experiencias”, recalcó el Cadete Kevveon.

Según el Cadete Luciano, el intercambio mejora sus conocimientos en el área militar y desarrolla competencias profesionales y socio-emocionales. “En la AMAN aprendí a liderar, a instruir y a guiar a mis subordinados por el mejor camino, en beneficio de la misión”, expresó. Los valores que me llevaré de la experiencia influenciarán en forma positiva las relaciones entre Brasil y Surinam, sobre todo en el área militar”, concluyó el Cadete Luciano.

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