Ejército Brasileño destruye más de un millón de armas vinculadas a crímenes

Brazilian Army Destroys More Than a Million Weapons Linked to Crimes

Por Patrícia Comunello/Diálogo
marzo 09, 2018

Entre 2010 y 2017 el Ejército Brasileño (EB) destruyó más de un millón de armas que estaban bajo custodia del Poder Judicial por haber sido confiscadas en actos delictivos, principalmente vinculados a la violencia y al narcotráfico. La Dirección de Fiscalización de Productos Controlados (DFPC) informó que en 2017 se registró el mayor volumen, cuando se eliminaron 282 721 armas, número récord para un año, desde la implementación del Estatuto del Desarme en 2003, que definió al EB como responsable de la tarea. La segunda mayor destrucción sucedió en 2012, con 273 122 unidades.

La Operación Volcán [Operação Vulcão] impulsó la iniciativa de destruir las armas. Fue la primera operación después de la firma del Acuerdo de Cooperación Técnica entre la ministra Cármen Lúcia Antunes Rocha, presidenta del Consejo Nacional de Justicia (CNJ) y del Supremo Tribunal Federal, y el General Eduardo Dias Villas Bôas, comandante del EB, el 21 de noviembre de 2017. La Volcán estuvo a cargo de 112 768 del total de armas destruidas en 2017. La operación, llevada a cabo en todo el territorio nacional, abarcó comarcas y lugares que sirven de depósitos de armas que ya han sido inspeccionadas y no tienen necesidad de quedar bajo custodia judicial.

“Estos lugares no tienen seguridad como para guardar verdaderos arsenales”, informó el Coronel del EB Walter Augusto Teixeira, jefe del Centro de Operaciones de Productos Controlados de la DFPC, con sede en Brasília. “Son fusiles, ametralladoras muy modernas y otros tipos de armas y municiones. Existen casos en los que los criminales han invadido depósitos”. El Cnel. Walter subrayó la rapidez con la que se implementó el acuerdo. “Además de Volcán, deben llevarse a cabo nuevas operaciones hasta noviembre de 2018, fecha en la que termina el actual acuerdo que deberá renovarse”, agregó.

Tatiane da Costa Almeida, directora del Departamento de Seguridad Institucional del Poder Judicial del CNJ, enfatizó que la operación fue el “primer esfuerzo concentrado del consejo y del EB para destruir las armas que no tienen relevancia para un proceso penal”. Almeida recordó que el Sistema de Fiscalización de Productos Controlados prevé este procedimiento. “Siempre que ya se le haya hecho el peritaje al arma, esta no debe permanecer en las dependencias del Poder Judicial”.

Nuevos procedimientos

“Después del acuerdo entre los comandos del CNJ y del EB fue necesario adoptar una serie de medidas para organizar el flujo, como procedimientos para completar formularios y la logística para envíos al EB”, explicó Almeida. Las 12 regiones militares (RM) analizaron los lugares que guardaban los materiales para poder estipular las fechas de entrega y las operaciones hasta la destrucción. En un principio se preveía recibir 100 000 unidades, pero la cifra ascendió a 112 768.

Almeida afirmó que la intención es mantener una periodicidad de envío de materiales a las organizaciones militares (OM), que son las unidades subordinadas a las RM, para evitar que los tribunales acumulen de nuevo armas y municiones. “Cada tribunal tiene una realidad; muchos intentan mantener depósitos seguros. Pero lo mejor es que, después de la inspección, el juez determine la destrucción o donación a otros órganos de seguridad”, aconsejó Almeida. “El volumen que se destinó al Ejército entre 2010 y 2017 muestra la escalada de la violencia en el país. La cantidad de armas que se confiscan todos los días es impresionante. Por eso debemos manejar este volumen. Así también evitamos que las armas vuelvan a la calle y reducimos la violencia”, declaró Almeida.

El Cnel. Walter dijo que el poder bélico de los armamentos resulta sorprendente: “La cantidad de unidades de uso exclusivo de las fuerzas armadas en situaciones de guerra es enorme. Por eso, a los criminales les interesan mucho estos depósitos”. El Cnel. Walter reforzó que la cooperación representa un hito por haber alineado procedimientos como la capacitación de funcionarios de los tribunales para completar formularios y agilizar la entrega al EB. Se dictarán las pautas en formato digital. “Preparamos un material didáctico para orientar sobre cómo identificar el modelo y el número de las armas”, detalló el Cnel. Walter. Las armas pasan por distintos procedimientos que incapacitan completamente su uso hasta que sean llevadas a fundir en siderurgias.

Minas Gerais lideró la eliminación de armas

Entre las 12 RM de Brasil, la 4.ª RM, que abarca al estado de Minas Gerais, tuvo el mayor volumen destinado al EB en 2017: 45 444 unidades. En segundo lugar quedó la 5.ª RM de Paraná y de Santa Catarina, que sumó 22 778 armas. Río de Janeiro, que forma parte de la 1.ª RM y que actualmente intensificó la presencia de las Fuerzas Armadas después de la intervención federal para reducir los niveles de violencia, redujo a cero los depósitos de armas en custodia judicial.

“Cerca del 95 por ciento de los materiales vienen de actividades criminales”, afirmó el Teniente Coronel del EB Alexandre de Almeida, jefe del Servicio de Fiscalización de Productos Controlados de la 1.ª RM, durante una ceremonia de destrucción de más de 2000 armas en diciembre de 2017. “Logramos eliminar el cien por ciento del armamento disponible para su destrucción en Río de Janeiro. Esta alianza puede contribuir con la seguridad pública por el hecho de que sacamos esas armas de circulación”, declaró el Tte. Cnel. Almeida.

Thiago Colnago Cabral, juez auxiliar de la presidencia del Tribunal de Justicia de Minas Gerais, explicó que la existencia de casi 290 comarcas judiciales en el estado generó una acumulación de materiales. Solo tres OM reciben las armas. “La gestión de los armamentos la realizan los registros de las comarcas, lo que generaba mucha burocracia y no había suficiente seguridad”, afirmó Cabral. Se estima una recolección de 750 armas por semana en cada OM.

Cabral resaltó que las conversaciones sostenidas a lo largo de 2017 con el EB y con la Policía Civil y Militar señalaron las soluciones, que se vieron reforzadas por la cooperación entre el CNJ y el EB. Ahora las armas confiscadas son enviadas en seguida para inspección de la Policía Judicial. Solo permanecen en los registros las piezas que constituyen pruebas en procesos penales de atentado contra la vida. “Estamos aplicando a las armas lo que ya hacemos con las drogas. La decisión se hace en 48 horas y las enviamos para su destrucción”, describió Cabral. “Las armas y las drogas no vuelven a la sociedad”, finalizó.
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