Las fuerzas policiales de Brasil y Paraguay desarticulan red de narcotraficantes

Brazilian and Paraguayan Police Forces Dismantle Drug Trafficking Networks

Por Francisco Pereira/Diálogo
noviembre 30, 2016

La Policía Federal de Brasil en cooperación con la Policía de Paraguay dio inicio el 4 de noviembre a una de las más grandes operaciones de los últimos años contra el tráfico de drogas en los dos países. La operación recibió el nombre de Cavalo Doido (Caballo Loco) por la forma en que se transportaba la droga. Según los agentes de policía brasileños, los delincuentes arrancaban los asientos y todo lo que pudieran del interior de los autos para tener más espacio, los llenaban con drogas y partían a toda velocidad, sin respetar ninguna señal de tránsito o estación de policía, para llegar lo más rápido posible a su destino. Los grupos actuaban en Paraguay y transportaban drogas procedentes de este país para distribuirlas en los estados brasileños de Pará, Mato Grosso do Sul, Goiás y el Distrito Federal. Con esta operación consiguieron incautar más de diez toneladas de drogas, armas y autos de lujo, además de emitir más de 30 órdenes de aprehensión. En esa ocasión, la Policía Federal ejecutó 81 procesos judiciales conformadas por 21 órdenes de aprehensión preventiva, 11 órdenes de aprehensión temporal, 15 comparecencias coercitivas (personas que realizan declaraciones) y 34 órdenes de allanamiento. Según el Coronel Hugo Vera, titular de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, “el intercambio de información con la policía especializada de Brasil y el seguimiento de las acciones en ciudades estratégicas de la frontera permitieron desarticular esta organización. Unos 200 policías actuaron en conjunto con la Policía de Paraguay en esta operación, que desarticuló grupos y redes de tráfico de drogas en los dos países”. En el mes de julio de este año, la cooperación entre las policías de ambos países limítrofes en la Operación Nova Aliança (Nueva Alianza) ya había dado como resultado la destrucción de 162 hectáreas de cultivos de marihuana, además de la quema de 67.000 kilos de esta planta que estaban listos para su comercialización en la frontera entre los dos países. Durante la operación, también destruyeron 103 campamentos, 38 prensas y 350 kilos de semillas destinadas al cultivo de cannabis. El ministro brasileño de Justicia, Alexandre de Moraes, afirmó que una de las prioridades del gobierno brasileño es la lucha contra delitos trasnacionales. Según Moraes, la operación “es mucho más eficaz, para poder erradicar las drogas aún en su fase de plantación y evitar su comercialización en Brasil, fuente de más de la mitad de esta producción”. Operación Argus Las fuerzas policiales de Brasil y Paraguay también realizaron una operación paralela a la denominada Cavalo Doido el 4 de noviembre, pero con el propósito de desarticular una red de transporte que actúa en la frontera entre ambos países. El enfoque de la Operación Argus, cuyo nombre alude a la mitología griega, fue el estado de Río Grande do Sul. Mediante una investigación conjunta de más de un año de duración, la Policía Federal encontró a un grupo de 15 a 20 camioneros y una empresa transportadora ficticia en Porto Alegre, capital del estado de Río Grande do Sul. Según la investigación, la empresa fantasma subcontrataba a los conductores quienes llevaban una variedad de productos que iban desde soya y maíz hasta electrodomésticos, además de movilizar hasta 400 kilos de cocaína por mes desde la frontera de Paraguay a Río Grande do Sul. El líder de la banda era un importante empresario de la región con propiedades en el municipio de Viamão, también en Río Grande do Sul, donde guardaba toda la droga. Además de efectuar el transporte, los conductores utilizaban el nombre del empresario para que apareciera como propietario de los camiones. La investigación determinó que el traficante compraba vehículos que revendía luego de usarlos para transportar estupefacientes en dos o tres viajes. La droga, fabricada en Perú y Bolivia, era almacenada en Paraguay, desde donde uno de los mayores narcotraficantes de Sudamérica que está preso en Paraguay, Jarvis Chimenes Pavão, aún administra el comercio hacia la frontera con Mato Grosso do Sul. Desde allí partían camiones con la droga escondida en dobles fondos hasta el distrito de Aguas Claras, en el interior de Viamão. En el municipio de la región metropolitana, una facción delictiva era la responsable de llevar la droga en auto, en cargamentos de 20 a 30 kilos, en dirección al Valle del Rio dos Sinos y el Valle de Taquari, también en Río Grande do Sul Además de arrestar al empresario, quien utilizaba la transportadora como fachada para lavar el dinero del tráfico internacional, fueron emitidas otras 23 órdenes de aprehensión. Para Roger Soares Cardoso, comisario responsable de la Operación Argus, las incautaciones estimadas en unos US $6 millones son más importante que las detenciones. En ellas se confiscaron 13 inmuebles, 23 camiones, 20 vehículos y fueron embargadas cuentas bancarias a 27 personas. El comisario Cardoso afirmó que “arrestar no resuelve el problema, porque el 100 por ciento de los delincuentes regresa al narcotráfico. Son más significativas las incautaciones, porque deshacen el poder financiero del grupo delictivo y esto último sí puede desarticular la banda”. Cooperación contra el narcotráfico Brasil y Paraguay ya poseen una consolidada cooperación contra el narcotráfico, porque este es un problema común. La cooperación es el único camino para terminar con el problema entre ambos. De acuerdo con la Policía Federal de Brasil, el 80 por ciento de la marihuana producida en Paraguay es destinada a Brasil. En este sentido, los dos gobiernos trabajan juntos en materia de seguridad y defensa desde hace más de seis décadas. La cooperación internacional con naciones amigas es un factor fundamental para las estrategias de seguridad de Brasil y Paraguay. Las operaciones conjuntas, además de entrenamientos entre las fuerzas y el intercambio de información, fortalecen las iniciativas y los proyectos que tienen como objetivo acabar con el narcotráfico en la región.
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