Mujeres brasileñas y colombianas honradas por la Casa Blanca

Por Dialogo
marzo 12, 2012


Jineth Bedoya Lima, una periodista investigativa colombiana que continúa escribiendo sobre temas de mujeres, a pesar de haber sido violada y torturada por descubrir a una red de tráfico de armas; y la comandante Pricilla de Oliveira Azevedo de Brasil, quien fue invitada a dirigir la primera Unidad Pacificadora Policial (UPP) de la favela Santa María en Río de Janeiro, luego de arrestar a una pandilla de criminales que la había secuestrado y torturado, fueron dos de las mujeres honradas en la Casa Blanca, con motivo de celebrar el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo.

En total, la Secretaria de Estado de EE. UU. Hillary Clinton, y la primera dama estadounidense Michelle Obama, rindieron homenaje a diez de las principales mujeres activistas del mundo con el premio internacional Mujer de Coraje 2012, por sus esfuerzos para mejorar las vidas de mujeres, a pesar de los obstáculos y amenazas a su seguridad.

La secretaria Clinton expresó que todas las homenajeadas han trabajado sin descanso para mejorar las vidas de mujeres y jóvenes, a pesar de que en ocasiones habían sufrido privación de la libertad y abusos.

La señora Obama elogió a las mujeres por no aceptar al mundo tal como se presenta y, en lugar de eso, luchar para reformar el mundo “como saben que debe ser”.

Las ganadoras, todas ellas presentes en la ceremonia, son mujeres de diez países distintos, entre las que se cuentan a Hana Elhebshi, activista política de Libia; Tawakkol Karman, disidente yemení y ganadora del Premio Nobel de la Paz; Leymah Gbowee, ganadora dePremio Nobel de la Paz y ex presidenta de Liberia; Maryam Durani, miembro del consejo provincial de Kandahar, Afganistán, quien sobrevivió a numerosos atentados contra su vida; Zin Mar Aung, una activista social birmana que pasó 11 años en prisión y Samar Badawi, la primera mujer saudí en demandar al gobierno saudita por el derecho a elegir a su propio marido y que también fue encarcelada.

En una declaración, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban-Ki-moon advirtió que el mundo aún tiene un “largo camino por recorrer” antes de que las mujeres y jóvenes disfruten universalmente los mismos derechos y libertades fundamentales que los hombres. El Secretario General dijo que la disparidad constituye un problema, principalmente para mujeres y jóvenes en zonas rurales, quienes componen cerca de un cuarto de la población mundial.

La ONU manifestó que casi medio millón de mujeres que trabajan en pequeñas granjas propias o trabajadoras sin tierra figuran en los últimos lugares de casi todos los indicadores económicos, políticos y sociales. Funcionarios de la ONU señalan que si las mujeres tuvieran un acceso igualitario a los recursos, la producción agrícola mundial se incrementaría en un 4 por ciento.

También indican que si las mujeres de zonas rurales tuvieran acceso equitativo a los recursos, contribuiría estructuralmente en la lucha contra el hambre.

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, también exhortó mayor respuesta por parte de los gobiernos. La funcionaria indicó que la falta de capitalización del potencial femenino constituye un problema global.





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