La Fuerza Aérea Brasileña entrena tiradores de precisión para las fuerzas de seguridad

Brazilian Air Force Trains Security Forces’ Sharpshooters

Por Dialogo
mayo 21, 2015




Los tiradores de precisión del Grupo de Acciones Tácticas Especiales (GATE) están siempre preparados para brindar seguridad.

El equipo especializado del GATE también participó de la seguridad pública durante los cinco partidos del Mundial de Fútbol disputados en el Estadio Beira-Rio de Porto Alegre en 2014.

“Los tiradores pasan completamente desapercibidos, se quedan ubicados en una posición privilegiada y no tienen solamente la función de tirar, sino además de suministrar información”, explicó el comandante del GATE, Capitán Glênio Argemi Filho.

Su equipo perfeccionaron sus destrezas en el Curso Táctico de Precisión, del Batallón de Infantería de Aeronáutica Especial de Canoas (BINFAE-CO). El batallón es la única organización de la FAB que ofrece entrenamiento de tiro de precisión a efectivos militares de otros organismos también, entre ellos las Policías Militares de los estados, el Núcleo de Operaciones Especiales de la Policía Vial Federal y el Grupo de Intervención Rápida de la Policía Federal.

El curso, que comenzó en 2002, ofrece su novena edición del 9 al 27 de marzo. Por razones de seguridad, la FAB no informa la cantidad total de asistentes; pero durante la última sesión, solamente 14 de los 21 alumnos que asistieron al curso lo completaron.

“Ellos [los otros siete] fueron desligados del programa porque no alcanzaron el puntaje mínimo requerido”, justificó el coordinador del curso, Primer Teniente de Infantería de la FAB, Daniel Alberto Bauer Pereira. “El entrenamiento es bastante exigente, los participantes son evaluados después de cada actividad y los niveles de precisión deben ser cercanos al 100%”.

Además de las características técnicas, quienes buscan la formación deben conocer las rutinas básicas de infantería y tener conocimientos de patrullas, supervivencia, camuflaje, armamento, navegación, cartas topográficas y uso del GPS. Quienes aprueban el entrenamiento luego pueden trabajar en defensa de bases aéreas, trabajo policial, protección de autoridades, controles de tumultos y acciones directas.

La importancia de la colaboración


La estructura utilizada para la formación incluye un polígono de tiro en la Base Aérea de Canoas (BACO) para blancos denominados P4 (con la forma de una persona) a distancias de hasta 100 metros. “Tienen que acertar en un punto específico de la cabeza para que el enemigo caiga sin hacer movimiento”, explicó el Teniente Primero Pereira.

Otras instalaciones de la Base Aérea y del V Comar son usadas para ejercicios de observación. En el campo de instrucción de Butiá, perteneciente al Ejército Brasileño (EB) y ubicado a unos 80 km de la Base Aérea de Canoas, se ejecutan tiros de hasta 800 m, además de entrenamiento en persecuciones e infiltraciones en grupos.

“Utilizamos la propria vegetación como recurso de camuflaje como si fuese una misión real”.

Una parte fundamental del entrenamiento del tirador es el énfasis en la colaboración. Algunas de las tareas más importantes que realizan los efectivos militares durante el entrenamiento se realizan en pares, con un tirador y un observador. El tirador —el más experimentado de los dos— carga el fusil de precisión (como un 762) y realiza el disparo. El observador hace todos los cálculos, como elevación, velocidad del viento, humedad y temperatura, que ayudarán al tirador a tener éxito al disparar en el blanco.

“El observador está atento al tiro, y corrige si fuera necesario”, añadió. El observador controla la seguridad del equipo y utiliza un fusil de asalto, como un SIG 5,56 o un HK-33. Los miembros de los equipos intercambian sus funciones de entrenamiento, es decir, los observadores reciben capacitación como tiradores y viceversa.

“El observador es la otra pata de la mesa. Debe saber observar lo que está sucediendo sin alterarse”, precisó el Capitán Argemi, del GATE, quien tomó el curso de formación de BINFAE-CO. Dos de sus hombres completaron recientemente el entrenamiento. Según explicó, quienes asisten al curso son habitualmente seleccionados como los policías con mejor formación y cualidades como la calma, que no “colapsarán” frente a una situación de mucha tensión.

El curso de entrenamiento simula una misión real


Para poner a prueba la capacidad de enfrentar tales situaciones de tensión, el entrenamiento de marzo simuló la visita de una autoridad política.

“Los equipos no dispararon, pero identificaron puntos sensibles e informaron a los responsables por radio”, señaló el Teniente Primero Pereira. Además, trabajaron con perros olfateadores, que pueden identificar y alertar de la ubicación de un tirador.

Los tiradores visten una ropa especial, un traje ghillie, que tiene un uniforme de campaña de camuflaje, un traje de aviador o algo similar como base. En la parte trasera del uniforme, se coloca una tela de yute deshilachado para camuflar.

“El traje ghillie no lo convierte a uno en invisible. Es necesario cubrir el 70% del mismo con vegetación natural y utilizar el terreno a nuestro favor”, añadió el Teniente Primero Pereira.

Los entrenadores aconsejan a los tiradores llevar a cabo infiltraciones mientras van en la misma dirección del viento para evitar ser detectados por su olor. También les muestran a los alumnos cómo evitar ubicaciones donde la luz del sol podría reflejar sus equipos. “[La luz] podría reflejar en el equipo óptico y denunciar la posición del tirador o estropear el tiro”, explicó.

En las evaluaciones, los participantes deben alcanzar puntajes mínimos de al menos 70% para aprobar los cursos. Las pruebas incluyen ensayos de tiro de corta y larga distancia, pruebas en blancos móviles, pruebas escritas, cálculo de distancia con binoculares, y una prueba final en la que un equipo de tiradores debe acertar en el blanco con un único tiro. Si el tiro falla, ambos miembros pueden reprobar.

El Capitán Argemi destaca que esta rigurosa formación garantiza las calificaciones y los estándares internacionales necesarios para el entrenamiento de tirador de precisión. También garantiza que puedan brindar protección efectiva en eventos importantes como el Mundial. La participación en tales acontecimientos se ha convertido en algo habitual para los tiradores del GATE. Por ejemplo, el Grupo de Acciones Tácticas también formó parte de la Fuerza Nacional de élite durante los Juegos Panamericanos de 2007 en Rio de Janeiro.

“El GATE tiene un accionar muy similar al de los militares y sigue un entrenamiento parecido al de las Fuerzas Armadas”, explicó.

Por el momento, no hay definiciones sobre si el equipo será convocado para reforzar la vigilancia durante los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos de Rio de Janeiro, a realizarse entre agosto y septiembre de 2016. “Pero en cualquier momento, hay un equipo listo para actuar", concluyó el Capitán Argemi.



Los tiradores de precisión del Grupo de Acciones Tácticas Especiales (GATE) están siempre preparados para brindar seguridad.

El equipo especializado del GATE también participó de la seguridad pública durante los cinco partidos del Mundial de Fútbol disputados en el Estadio Beira-Rio de Porto Alegre en 2014.

“Los tiradores pasan completamente desapercibidos, se quedan ubicados en una posición privilegiada y no tienen solamente la función de tirar, sino además de suministrar información”, explicó el comandante del GATE, Capitán Glênio Argemi Filho.

Su equipo perfeccionaron sus destrezas en el Curso Táctico de Precisión, del Batallón de Infantería de Aeronáutica Especial de Canoas (BINFAE-CO). El batallón es la única organización de la FAB que ofrece entrenamiento de tiro de precisión a efectivos militares de otros organismos también, entre ellos las Policías Militares de los estados, el Núcleo de Operaciones Especiales de la Policía Vial Federal y el Grupo de Intervención Rápida de la Policía Federal.

El curso, que comenzó en 2002, ofrece su novena edición del 9 al 27 de marzo. Por razones de seguridad, la FAB no informa la cantidad total de asistentes; pero durante la última sesión, solamente 14 de los 21 alumnos que asistieron al curso lo completaron.

“Ellos [los otros siete] fueron desligados del programa porque no alcanzaron el puntaje mínimo requerido”, justificó el coordinador del curso, Primer Teniente de Infantería de la FAB, Daniel Alberto Bauer Pereira. “El entrenamiento es bastante exigente, los participantes son evaluados después de cada actividad y los niveles de precisión deben ser cercanos al 100%”.

Además de las características técnicas, quienes buscan la formación deben conocer las rutinas básicas de infantería y tener conocimientos de patrullas, supervivencia, camuflaje, armamento, navegación, cartas topográficas y uso del GPS. Quienes aprueban el entrenamiento luego pueden trabajar en defensa de bases aéreas, trabajo policial, protección de autoridades, controles de tumultos y acciones directas.

La importancia de la colaboración


La estructura utilizada para la formación incluye un polígono de tiro en la Base Aérea de Canoas (BACO) para blancos denominados P4 (con la forma de una persona) a distancias de hasta 100 metros. “Tienen que acertar en un punto específico de la cabeza para que el enemigo caiga sin hacer movimiento”, explicó el Teniente Primero Pereira.

Otras instalaciones de la Base Aérea y del V Comar son usadas para ejercicios de observación. En el campo de instrucción de Butiá, perteneciente al Ejército Brasileño (EB) y ubicado a unos 80 km de la Base Aérea de Canoas, se ejecutan tiros de hasta 800 m, además de entrenamiento en persecuciones e infiltraciones en grupos.

“Utilizamos la propria vegetación como recurso de camuflaje como si fuese una misión real”.

Una parte fundamental del entrenamiento del tirador es el énfasis en la colaboración. Algunas de las tareas más importantes que realizan los efectivos militares durante el entrenamiento se realizan en pares, con un tirador y un observador. El tirador —el más experimentado de los dos— carga el fusil de precisión (como un 762) y realiza el disparo. El observador hace todos los cálculos, como elevación, velocidad del viento, humedad y temperatura, que ayudarán al tirador a tener éxito al disparar en el blanco.

“El observador está atento al tiro, y corrige si fuera necesario”, añadió. El observador controla la seguridad del equipo y utiliza un fusil de asalto, como un SIG 5,56 o un HK-33. Los miembros de los equipos intercambian sus funciones de entrenamiento, es decir, los observadores reciben capacitación como tiradores y viceversa.

“El observador es la otra pata de la mesa. Debe saber observar lo que está sucediendo sin alterarse”, precisó el Capitán Argemi, del GATE, quien tomó el curso de formación de BINFAE-CO. Dos de sus hombres completaron recientemente el entrenamiento. Según explicó, quienes asisten al curso son habitualmente seleccionados como los policías con mejor formación y cualidades como la calma, que no “colapsarán” frente a una situación de mucha tensión.

El curso de entrenamiento simula una misión real


Para poner a prueba la capacidad de enfrentar tales situaciones de tensión, el entrenamiento de marzo simuló la visita de una autoridad política.

“Los equipos no dispararon, pero identificaron puntos sensibles e informaron a los responsables por radio”, señaló el Teniente Primero Pereira. Además, trabajaron con perros olfateadores, que pueden identificar y alertar de la ubicación de un tirador.

Los tiradores visten una ropa especial, un traje ghillie, que tiene un uniforme de campaña de camuflaje, un traje de aviador o algo similar como base. En la parte trasera del uniforme, se coloca una tela de yute deshilachado para camuflar.

“El traje ghillie no lo convierte a uno en invisible. Es necesario cubrir el 70% del mismo con vegetación natural y utilizar el terreno a nuestro favor”, añadió el Teniente Primero Pereira.

Los entrenadores aconsejan a los tiradores llevar a cabo infiltraciones mientras van en la misma dirección del viento para evitar ser detectados por su olor. También les muestran a los alumnos cómo evitar ubicaciones donde la luz del sol podría reflejar sus equipos. “[La luz] podría reflejar en el equipo óptico y denunciar la posición del tirador o estropear el tiro”, explicó.

En las evaluaciones, los participantes deben alcanzar puntajes mínimos de al menos 70% para aprobar los cursos. Las pruebas incluyen ensayos de tiro de corta y larga distancia, pruebas en blancos móviles, pruebas escritas, cálculo de distancia con binoculares, y una prueba final en la que un equipo de tiradores debe acertar en el blanco con un único tiro. Si el tiro falla, ambos miembros pueden reprobar.

El Capitán Argemi destaca que esta rigurosa formación garantiza las calificaciones y los estándares internacionales necesarios para el entrenamiento de tirador de precisión. También garantiza que puedan brindar protección efectiva en eventos importantes como el Mundial. La participación en tales acontecimientos se ha convertido en algo habitual para los tiradores del GATE. Por ejemplo, el Grupo de Acciones Tácticas también formó parte de la Fuerza Nacional de élite durante los Juegos Panamericanos de 2007 en Rio de Janeiro.

“El GATE tiene un accionar muy similar al de los militares y sigue un entrenamiento parecido al de las Fuerzas Armadas”, explicó.

Por el momento, no hay definiciones sobre si el equipo será convocado para reforzar la vigilancia durante los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos de Rio de Janeiro, a realizarse entre agosto y septiembre de 2016. “Pero en cualquier momento, hay un equipo listo para actuar", concluyó el Capitán Argemi.
Presentación bien hecha, bien estructurada, con informaciones interesantes, para un lego como yo; aumenta las razones para que respetemos a nuestras fuerzas armadas.
Ernesto G. Diederichsen
2.º Ten. RG2 de Caballería, São Paulo, Brasil.
egd21@hotmail.com Solo una corrección, el más experimentado de la pareja no es el franco tirador, sino el observador, visto que el último hace todo el cálculo balístico necesario para acertar en el blanco. Buena corrección, Daniel. No obstante, ambos cuentan con la misma experiencia, ya que pueden intercambiarse durante el entrenamiento y/o la acción.
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