Una oficial de la Fuerza Aérea Brasileña participa en importante misión de paz

Brazilian Air Force Officer Joins Grand Scale Peacekeeping Mission

Por Andrea Barretto/Diálogo
enero 02, 2018

Creada en 2007, la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID, en inglés) protege a los sudaneses de las consecuencias de la guerra civil en la región de Darfur, una provincia ubicada al oeste de Sudán. Los conflictos entre el Gobierno sudanés y los grupos locales han ocasionado más de 200.000 muertos desde 2003. Asimismo, la guerra ha sido la causante del desplazamiento de por lo menos dos millones de personas, quienes se refugian principalmente en los territorios vecinos, como la República del Chad. En Sudán, la mayor parte de la población es árabe, mientras que el área de Darfur tiene una población que en su gran mayoría es de origen centroafricano, caracterizada por la diversidad de etnias.



La UNAMID es una de las 15 operaciones de mantenimiento de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que comparte la coordinación de la misión con la Unión Africana, organismo internacional cuyo objetivo es promover la cooperación y el desarrollo entre los países africanos. En sus operaciones, la UNAMID cuenta con la labor de 17.187 profesionales, entre soldados, civiles, observadores militares, policías, oficiales de estado mayor y voluntarios de la ONU, de acuerdo con datos de la institución de octubre de 2017.



El personal proviene de 46 naciones que colaboran con distintos equipos de profesionales. Ruanda, el país con mayor número de representantes, tiene 2.469 cascos azules en Darfur y sus alrededores. Brasil está en el extremo opuesto y tiene representación por parte de tres oficiales de estado mayor. Entre ellos se encuentra la Mayor de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) Luanda dos Santos Bastos, que en noviembre cumplió tres meses en la UNAMID, su primera experiencia en una misión de paz. Llegó a Darfur el 27 de agosto de 2017.



En su función como oficial del Estado Mayor, la May. Luanda fue asignada a la sección de Control de Operaciones de la misión, unidad que se encarga de la planificación de todas las operaciones militares y policíacas que ejecutan los observadores militares en los Team Sites, pequeñas bases militares dispuestas estratégicamente en diversas áreas de Darfur para monitorear el mantenimiento de la paz. “Para facilitar el control de nuestras operaciones la región de Darfur se divide en sectores”, afirmó la May. Luanda. “Diversos sectores, como los de inteligencia, operaciones, comunicación y organizaciones civiles, realizan la planificación general conjunta de la misión, siempre con el objetivo de tomar la mejor decisión para el país”.



Las tareas desarrolladas por el grupo de la May. Luanda están directamente relacionadas con el sector de operaciones del cuartel general. El grupo se encarga de recibir los informes diarios y mensuales de todos los sectores menores y del Team Site, con el objetivo de verificar eventos significativos, como por ejemplo asaltos, muertes, enfermedades, ataques de grupos rebeldes y falta de comida.



“A partir de ahí se transmite la información a los responsables para que puedan reforzar la seguridad o tomar las medidas pertinentes para controlar la situación”, afirmó la May. Luanda. En función del mandato aprobado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las operaciones de la UNAMID buscan, principalmente, proteger a los civiles, contribuir a la seguridad de la asistencia humanitaria, realizar el seguimiento y la verificación de la implementación de acuerdos de paz, promover el desarrollo de un proceso político inclusivo y contribuir a la promoción de los derechos humanos y del estado de derecho.



Los retos en Darfur



Todos los militares que llegan a la UNAMID pasan por un período de instrucción para familiarizarse con las características del lugar y la misión. También participan en un adiestramiento sobre procedimientos de seguridad. Solo después de esta etapa son dirigidos a un determinado núcleo de trabajo.



Para la May. Luanda las particularidades del ambiente de Darfur fueron los primeros retos a enfrentar. El clima del lugar es seco, los recursos naturales son escasos y la temperatura a menudo alcanza los 40 grados Celsius.



Por otro lado, en cuanto a la rutina de trabajo en la misión, lo más difícil es acostumbrarse a los distintos acentos del inglés, idioma oficialentre los participantes. En los demás temas profesionales ha contado con la colaboración del personal más experimentado. “Aquí en la UNAMID hay militares de distintas nacionalidades con diversas experiencias profesionales. Muchos ya han participado en misiones en otros países, por lo que aportan un acervo de lecciones aprendidas y pueden orientar a los principiantes sobre cómo proceder. Sin embargo, sabemos que cada misión es única y que cada país tiene una necesidad”, completó la May. Luanda.
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