La Fuerza Aérea de Brasil comienza su mayor operación para controlar vuelos ilícitos

Brazilian Air Force Commences Largest Enforcement Operation against Unauthorized Flights

Por Andréa Barretto/Diálogo
abril 13, 2017

La Fuerza Aérea de Brasil (FAB) llevará a cabo durante todo el 2017 la Operación Ostium, una de sus iniciativas más extensas y completas que comenzó el 24 de marzo. “La Operación Ostium es ambiciosa. Definimos una zona fronteriza donde vamos a concentrar todos los medios. Nuestro objetivo es claro: reducir a cero el número de actos delictivos perpetrados por vía aérea en una enorme franja fronteriza”, dijo el Teniente General Ricardo César Mangrich, comandante de la operación. En la etapa inicial de la operación los medios se concentran en tres ciudades: Campo Grande y Dourados, en el estado de Mato Grosso do Sul y Cascavel, en el estado de Paraná. En Campo Grande, la FAB cuenta con cazas A-29 Super Tucano, aviones radar E-99 y aviones de reconocimiento R-35A y RA-1. Por otro lado, los aeropuertos de las ciudades de Cascavel y Dourados se transformaron en verdaderas bases aéreas durante la Operación Ostium. La estructura instalada permite la operación de helicópteros de combate AH-2 Sabre y H-60 Black Hawk, cazas A-29 Super Tucano y aeronaves RQ-450 pilotadas por control remoto, conocidas como drones. “Se seleccionaron las regiones de acuerdo a las necesidades operacionales para la vigilancia del espacio aéreo, basado en la información estratégica sobre el flujo de aviones clandestinos que entran a Brasil”, informó la Consejería de Comunicaciones de la FAB. A lo largo de 2017 se prevé la reasignación de los medios y las tropas a otras regiones del país, misiones que siempre se coordinan desde el Comando de Operaciones Aeroespaciales (COMAE), que se encuentra en Brasília. Patrullaje del cielo La FAB mantiene el servicio de alerta de defensa aérea las 24 horas, todo el año. Con la Operación Ostium se pretende ampliar la capacidad de detección del tráfico aéreo desconocido y aumentar la pronta respuesta en la interceptación de aeronaves. Para cumplir con el objetivo de intensificar la vigilancia, especialmente de vuelos irregulares a baja altitud, la FAB instaló radares móviles, además de emplear aviones radar E-99. Los primeros lugares que recibieron los radares fueron Chapecó, en el estado de Santa Catarina, y Corumbá, en el estado de Mato Grosso do Sul. El municipio de Chapecó queda a menos de 500 kilómetros de Paraguay y aproximadamente a 136 kilómetros de Argentina. Corumbá se encuentra en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Bolivia. Los aviones E-99 realizan vuelos en diferentes regiones, de acuerdo con las necesidades de la operación, según lo informado por la Consejería de Comunicaciones de la FAB. Los E-99, de fabricación brasileña, se destacan por su gran antena acoplada al fuselaje, que puede rastrear aviones pequeños que vuelan lentamente y a baja altitud. Además, su capacidad de exploración llega a más de 350 km alrededor de la aeronave. Por lo tanto, los “ojos” de la E-99 logran ver simultáneamente hasta 300 objetos aéreos y en tierra. Fuerza bélica en el aire Para aumentar su capacidad de respuesta a las posibles alertas de defensa aérea, la Operación Ostium se apoya principalmente en el empleo de los cazas A-29 Super Tucano y dos helicópteros H-60 Black Hawk y AH-2 Sabre. El A-29 Super Tucano es un avión de ataque ligero desarrollado por Brasil y utilizado por 13 fuerzas aéreas extranjeras, como los Estados Unidos. Este caza alcanza los 600 km por hora y puede equiparse con ametralladoras, bombas, cohetes o misiles. Los helicópteros AH-2 Sabre también están acondicionados para las misiones de interceptación, ya que pueden volar a baja altitud y alta velocidad —320 km por hora—, durante tres horas seguidas. Para llevar a cabo las actividades de Ostium, los AH-2 Sabre están equipados con un cañón de 23 mm, que tiene un alto poder destructivo. Estos helicópteros también tienen la capacidad de lanzar cohetes y misiles. En el escenario del aterrizaje de una aeronave desconocida en un terreno no preparado para aviones, el H-60 Black Hawk es el medio ideal. El helicóptero tiene capacidad para aterrizar en distintos lugares y transporta militares preparados para bajar a tierra y tomar las medidas necesarias con respecto a la tripulación desconocida. En la Operación Ostium, la FAB también hace uso de aviones dirigidos por control remoto, con el fin de identificar las pistas de aterrizaje clandestinas y las rutas de contrabando. “Una de las principales características de los sistemas de las aeronaves a control remoto es su autonomía y resistencia, es decir, su capacidad de permanecer mucho tiempo sobre un área en busca de patrones y comportamientos”, dijo el Teniente Coronel Sandro Bernardon, comandante del Escuadrón Hórus. “Nuestros sistemas tienen la capacidad de volar de 10 a 30 horas sobre un objetivo.” Abordaje en etapas La ley brasileña establece una serie de procedimientos que hay que seguir en caso de identificación de una aeronave sospechosa en el espacio aéreo nacional. La secuencia de acciones empieza con la activación de los pilotos que quedan en estado de alerta en una base aérea. En vuelo, los pilotos tienen que hacer el reconocimiento de la aeronave desconocida a distancia y tratar de comunicarse con su tripulación. A continuación, los pilotos de la FAB transmiten las informaciones obtenidas al comando de la operación. En la Operación Ostium, el COMAE decidirá cuáles son los pasos a seguir. Se podrá pedir que la aeronave desconocida cambie su ruta o que haga un aterrizaje obligatorio, en cuyo caso los militares de la FAB implementarán las medidas de investigación de la tripulación en tierra. Si la aeronave detectada como irregular no obedece las órdenes de la defensa aérea, el Código Brasileño de Aviación ofrece la posibilidad de que se haga un disparo de advertencia que no se dirige a la otra aeronave. Si aun así ésta no cumple las disposiciones de la defensa nacional, se le considera una aeronave hostil. En este caso, la aeronave desconocida queda sujeta a lo que la ley llama medida de detención. “Se activará el armamento de la aeronave de la FAB. El disparo tiene el objetivo de forzar el aterrizaje del avión hostil”, afirmó la Consejería de Comunicaciones de la FAB. Para llevar a cabo el disparo hay que recibir una autorización del comandante de Aviación.
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