Fuerza Aérea Brasileña combate vuelos ilícitos en la frontera

En junio de 2018, la FAB detuvo a una aeronave con 300 kilos de pasta base de cocaína.
Taciana Moury/Diálogo | 10 agosto 2018

Amenazas Transnacionales

El Super Tucano A-29 se emplea en la defensa aérea de las fronteras brasileñas. (Foto: Sargento de Segunda Clase de la FAB Johnson Barros)

La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) está en alerta permanente para proteger el espacio aéreo, y contribuye en la lucha contra el tráfico ilícito en la región fronteriza de Brasil. Desde marzo de 2017, al inicio de la Operación Ostium, cuyo objetivo fue reforzar la vigilancia del espacio aéreo, hasta junio de 2018, la FAB logró interceptar cerca de 170 aeronaves irregulares. La Operación Ostium forma parte del Programa de Protección Integrada de Fronteras del Ministerio de Defensa de Brasil.

Uno de esos aviones, un monomotor Cessna 182P de Bolivia, fue descubierto el 9 de junio de 2018 por un Super Tucano A-29, cuando cruzaba la frontera brasileña con unos 300 kilos de pasta base de cocaína a bordo. El piloto de defensa aérea comenzó el procedimiento de medidas de vigilancia del espacio aéreo e interrogó al piloto del monomotor, a quien clasificó como sospechoso porque no respondió a ninguna de sus preguntas.

Después del fallido interrogatorio, los oficiales de la FAB le ordenaron cambiar de ruta y aterrizar en Tangará da Serra, Mato Grosso, en la región centro-oeste. Sin embargo, en lugar de ir hacia el aeródromo indicado, el monomotor realizó un aterrizaje forzado en un área rural cerca de Serra de Tapirapuã, en Mato Grosso. “Con ese aterrizaje forzoso finalizó la misión de defensa aérea y comenzó la misión de la Policía Federal, que confiscó la droga y detuvo a los tripulantes de la aeronave”, explicó el General de la FAB Carlos Vuyk Aquino, jefe del Comando de Operaciones Aeroespaciales (COMAE).

El COMAE, ubicado en Brasília, Distrito Federal, es la unidad de la FAB responsable de emplear poder aeroespacial para garantizar la soberanía del espacio aéreo y la integración del territorio nacional. Toda la información generada por sensores u organismos de inteligencia en la Operación Ostium se centraliza en la unidad, que puede ordenar maniobras a aeronaves en cualquier lugar del país.

El Gral. Aquino explicó a Diálogo que la vigilancia del espacio aéreo brasileño se realiza 24 horas al día, mediante una red de radares que cubre todo el territorio continental del país, además de áreas del océano Atlántico bajo la responsabilidad de Brasil. Para reforzar la cobertura se emplean dos aeronaves-radares E-99.

“La aeronave cuenta con posiciones operativas y puede ejecutar intervenciones de defensa aérea de forma autónoma, o transmitir información a los controladores en tierra”, dijo el Gral. Aquino. “El E-99 tiene una importancia estratégica para llevar a cabo maniobras policiales en el espacio aéreo, sobre todo por la capacidad de detección de aeronaves que vuelan a baja altura. Los delincuentes siempre usan esta forma de vuelo para burlar los sistemas de control ubicados en tierra”.

La aeronave-radar E-99, capaz de detectar vuelos a baja altura, refuerza el patrullaje del espacio aéreo. (Foto: Cabo de la FAB Vinícius Santos)

Vigilancia eficaz

Según el Gral. Aquino, la lucha contra el narcotráfico y los demás delitos transnacionales se realiza de forma conjunta con otros organismos de Brasil y de países vecinos. “La FAB contribuye con el monitoreo del tráfico aéreo para enviar datos de inteligencia o incluso con el seguimiento a distancia de aeronaves sospechosas, con el propósito de colaborar con las autoridades policiales”.

Una vez que se clasifica a una aeronave como sospechosa, estará sujeta a medidas obligatorias que los pilotos de defensa de la FAB aplicarán de forma gradual. En primer lugar, se averigua el origen de la aeronave; a continuación, se interviene y determina el cambio de ruta o el aterrizaje inmediato. “En caso de que las medidas no tengan éxito, los pilotos efectuarán medidas de persuasión”, comentó el Gral. Aquino.

El oficial destacó la eficacia de la Operación Ostium en la lucha contra el tráfico ilícito y recordó otro arresto que tuvo lugar en la región fronteriza el 25 de abril de 2018. “Durante una detención realizada al norte de Corumbá en Mato Grosso do Sul, una aeronave que llevaba unos 500 kg de pasta base de cocaína no obedeció las órdenes de los pilotos de defensa aérea, por lo cual se emplearon las medidas previstas en la vigilancia del espacio aéreo”.

La aeronave proveniente de Bolivia realizó un aterrizaje forzado en un lago ubicado en el área del Parque Nacional del Pantanal Mato-grossense. Tres Super Tucano y un avión-radar E-99 realizaron el bloqueo. La Policía Federal confiscó el cargamento ilegal.

En esa ocasión, el Teniente General Ricardo Cesar Mangrich, jefe del Estado Mayor Conjunto del Comando de Operaciones Aeroespaciales, explicó a la Agencia Fuerza Aérea que la aeronave se había negado a responder todas las llamadas del A-29. “La aeronave en cuestión fue bloqueada, ya que no tenía plan de vuelo y su matrícula era falsa. Es importante que las aeronaves tengan su plan de vuelo en todas las regiones donde está previsto por las reglas de tráfico aéreo”, indicó el Tte. Gral. Mangrich.

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