Brasil combatirá en fronteras nuevos tipos de tráfico de personas

Por Dialogo
febrero 28, 2013


Brasil anunció el 26 de febrero un plan para reforzar la lucha contra el tráfico de personas, que prevé mayores controles fronterizos y la penalización de modalidades como el contrabando de órganos y el reclutamiento de mano de obra esclava.



La estrategia, que se implementará entre 2013 y 2016, combatirá no sólo el tráfico sexual sino también el asociado a la explotación laboral, la extracción de órganos y la adopción ilegal de niños, anunció el gobierno en conferencia de prensa.



En 2008 se lanzó el primer plan nacional contra el tráfico de personas, y esta nueva edición se enfocará en otras modalidades del delito.



Hoy, el tráfico de personas “asume una amplitud más grande que la explotación sexual”, dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, junto a sus colegas de Derechos Humanos, María do Rosario, y de Políticas para Mujeres, Eleonora Menicucci.



La estrategia intensificará la vigilancia fronteriza a través de la creación de nuevos puestos de control, además se propondrá una reforma penal para tipificar como delitos el tráfico para adopción, la extracción de órganos y la explotación laboral. Hasta ahora la justicia castiga sólo el tráfico de personas con fines sexuales.



“Las fronteras son una gran preocupación”, enfatizó Cardozo.



En ese sentido, Brasil invertirá casi US$ 3 millones en la creación de nuevos puestos de vigilancia contra el tráfico de personas. Actualmente operan 13 estaciones y la idea es construir 10 más de aquí a 2014.



Entre 2005 y 2011, la cancillería identificó a 475 brasileños víctimas del tráfico internacional de personas en Surinam, Suiza, España y Holanda, principalmente. La mayoría de víctimas (337) son mujeres que sufrieron explotación sexual.



Surinam es el país con el mayor número de casos debido a que funciona como ruta para el trasiego de personas hacia Holanda, según los datos divulgados por el ministerio de Justicia.



“Brasil no quiere que su población sea traficada, explotada, y tampoco quiere ser lugar de explotación de inmigrantes latinoamericanos o africanos”, señaló la ministra María do Rosario.



El tráfico de personas afecta en su gran mayoría a mujeres, que a su vez son las principales sospechosas de reclutar víctimas, según el ministerio de Justicia.



Entre 2005 y 2011, 158 personas fuerron arrestadas bajo acusaciones de tráfico internacional de personas, señaló la Policía Federal.



Sin embargo, esas cifras reflejan apenas una parte del problema porque muchas personas “no denuncian, por miedo o vergüenza”, señaló Cardozo.



“Con este nuevo plan esperamos que este delito deje de ser subterráneo, para que podamos combatirlo”, añadió.






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