Brasil, Colombia y Perú desarrollan ejercicio de interceptación de aeronaves en zona de triple frontera

Las fuerzas aéreas de los tres países reunieron a cerca de 200 militares en un entrenamiento multinacional inédito con el objetivo de perfeccionar el combate contra los vuelos ilícitos.
Andréa Barretto/Diálogo | 9 agosto 2017

Capacitación y Desarrollo

La aeronave A-29 Super Tucano hace un vuelo durante el ejercicio Amazonas I, que tuvo el objetivo de entrenar a militares de Brasil, Perú y Colombia en el combate de actos delictivos cometidos por vía aérea entre esos países. (Foto: Sargento Primero de la Fuerza Aérea de Brasil Johnson Barros)

Una aeronave despega del municipio de São Gabriel da Cachoeira, en Amazonas, y es identificada por radares. Se accionan aviones de la Fuerza Aérea de Brasil (FAB) para hacer el abordaje de la aeronave desconocida, que se ve obligada a cambiar su ruta, adentrándose entonces en territorio colombiano. Pilotos de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) interceptan a la aeronave y la llevan a modificar su trayecto una vez más. Finalmente, la aeronave invasora surca los cielos de Perú, donde cazas de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) la obligan a aterrizar en la ciudad de Iquitos, interrumpiendo la invasión.

Ese fue el guion del primer día del ejercicio Amazonas I, que unió a militares de Brasil, Colombia y Perú en el combate de actos delictivos cometidos por vía aérea en la zona fronteriza común a estos tres países. La operación se desarrolló del 19 al 23 de junio, incluyendo el desplazamiento de las aeronaves para el local del ejercicio y de vuelta a la base, pero las actividades tuvieron lugar entre el 20 y el 22 de junio.

“En la triple frontera se practican los más diversos delitos y la modalidad por vía aérea está en auge. Las Fuerzas Armadas brasileñas prestan especial atención a esa zona. La FAB no se elude y se mantiene presente al ejecutar sistemáticamente operaciones para intentar mitigar la incidencia de actos delictivos transnacionales”, declaró el Coronel Marcelo Alvim Agrícola, coordinador del entrenamiento como representante de la FAB.

La realización de misiones con dicho objetivo no constituye una novedad para las fuerzas aéreas involucradas en el Amazonas I. Mediante las llamadas Normas Binacionales de Defensa Aeroespacial, estas instituciones mantienen entre sí reglas y procedimientos que se pueden aplicar cuando es necesario transferir el tráfico de un país a otro. Lo inédito del ejercicio reside, sin embargo, en el hecho de que activa las fuerzas aéreas de más de dos países.

“Hasta 2017 habíamos promovido misiones parecidas al Amazonas I, en las que enviábamos a una aeronave para que efectuara un determinado trayecto y entrenábamos la coordinación entre las instancias involucradas, el accionamiento de las aeronaves de defensa aérea, la transferencia del tráfico entre los centros de defensa aérea, etc.”, recordó el Cnel. Alvim. “Pero todas esas misiones eran binacionales. La operación de ahora fue la primera de carácter multinacional”, resaltó.

Una experiencia práctica

El ejercicio Amazonas I se desarrolló durante tres días. Cada día un país asumió la tarea de poner en el aire la aeronave que hacía el papel del blanco, empezando por Brasil, mientras los demás tenían que activar las aeronaves de interceptación.

En el entrenamiento, la aeronave C-98 Caravan simuló una aeronave desconocida, que era interceptada por las fuerzas aéreas de los tres países participantes. (Foto: Sargento Primero de la Fuerza Aérea de Brasil Bruno Batista)

Por la mañana, el blanco despegaba de un país, en el que sufría la primera interceptación y donde lo obligaban a cambiar su ruta, una de las medidas de vigilancia del espacio aéreo que emplean las fuerzas militares. De esta forma, el blanco forzosamente tenía que entrar en el territorio del otro país, lo identificaban e interceptaban una segunda vez y lo obligaban a cruzar la frontera hacia el tercer país. Allí, los aviones caza interceptaban al blanco y los pilotos realizaban los procedimientos necesarios para hacer que la aeronave aterrizara. Por la tarde se repetían los mismos pasos, pero en el trayecto inverso.

“El objetivo es tener todos los protocolos [listos] para que, en circunstancias reales de interdicción, sobre todo de aeronaves que se dedican fundamentalmente al narcotráfico, nuestras tres fuerzas aéreas puedan desarrollar su trabajo con mucha eficacia”, dijo a la prensa el ministro de Defensa de Perú, Jorge Nieto Montesinos. El Amazonas I se estaba planeando desde 2015, cuando se realizó un encuentro inicial en Colombia.

Con el fin de perfeccionar el aprendizaje, las naciones involucradas en el entrenamiento promovieron también un intercambio de pilotos y controladores de operaciones aéreas militares. La FAB recibió un piloto de la FAP y dos controladores, uno de la FAP y otro de la FAC. En contrapartida, una dupla de piloto y controlador de la FAB fue a Perú y otra a Colombia.

“La intención era que los militares pudieran ver de primera mano cómo se trabaja en otros países”, detalló el Cnel. Alvim. De esta manera, los controladores pudieron observar cómo se realizan el control de las interceptaciones y los procedimientos en general en un país distinto al suyo, y los pilotos tuvieron la oportunidad de volar con sus compañeros extranjeros, experimentando la rutina de unos y otros.

En cuanto a la FAB, la experiencia y las lecciones aprendidas se compartirán dentro de la fuerza, por medio de informes individuales escritos por los pilotos y controladores participantes del intercambio. “Todo se documenta y se procesa dentro de la Fuerza Aérea, para poder estudiar los conocimientos adquiridos e inclusive generar cambios en nuestros procedimientos, en nuestra doctrina. Absorbemos todo aquello que consideramos importante”, destacó el Cnel. Alvim.

Los medios empleados

La C-98 Caravan fue la aeronave que eligió la FAB para el papel del blanco. Este avión monomotor se utiliza principalmente en actividades de transporte. “Tiene un desempeño similar al de la mayoría de las aeronaves que se usan en los actos delictivos fronterizos, que generalmente vuelan bajo, a bajas velocidades”, explicó el Cnel. Alvim.

Para la función de aeronave interceptadora, en cambio, se asignó a la A-29 Super Tucano, la misma que eligió la FAC, que posee 24 unidades de ese tipo. En cuanto a la FAP, optó por las aeronaves A-37 Dragonfly y KT-1P. Igualmente, la FAB activó directamente durante la misión la aeronave-radar E-99, que funcionó como centro secundario de operaciones del Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo IV, una de las unidades de la FAB que se encarga de las actividades de control del tráfico aéreo comercial y militar, vigilancia del espacio aéreo y comando de las acciones de defensa aérea en Brasil.

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