Brasil y EE. UU. firman acuerdo para uso de centro de lanzamiento de cohetes

Brazil and U.S. Sign Agreement for Rocket Launch Center Use

Por Andréa Barretto/Diálogo
abril 04, 2019

Entre el 17 y 19 de marzo de 2019, el presidente brasileño Jair Bolsonaro realizó su primera visita oficial a los Estados Unidos, invitado por el presidente Donald Trump. Uno de los momentos más destacados del encuentro fue la firma del Acuerdo de Protección Tecnológico (APT), tras casi 20 años de diálogo entre ambos países. Gracias al tratado, empresas de los EE. UU. y de otros países que emplean tecnología estadounidense en sus satélites y cohetes podrán lanzar esos aparatos desde el Centro de Lanzamiento de Alcántara (CLA), con la garantía de que las tecnologías y patentes estarán protegidas contra el uso o copia no autorizada.

“La proximidad de Brasil al ecuador terrestre hace que sea un lugar ideal para lanzamientos. Mi administración se compromete a restaurar el gran historial espacial estadounidense. Como ya saben, estamos enfocados y trabajamos juntos en la creación de la Fuerza Espacial. Y estamos agradecidos por nuestra asociación con Brasil”, afirmó el presidente Trump durante una ceremonia que tuvo lugar en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca el 19 de marzo.

El CLA se ubica en el estado de Maranhão, en el nordeste de Brasil, a unos 225 kilómetros del ecuador terrestre. Los lanzamientos desde esta base acortarán los viajes al espacio y economizarán entre 20 y 30 por ciento de combustible, según analistas. Además, el lugar tiene fácil acceso al mar, lo que es importante para el tránsito de contenedores que llegan en buques.

Historial de diálogo

Los términos del acuerdo firmado esta vez, se analizan desde el 2000. En aquellos años, el avance en las negociaciones se estancó debido a divergencias relacionadas con el secreto de información y acceso a determinadas áreas del CLA.

En el acuerdo anterior, uno de los temas más controvertidos fue la existencia de áreas separadas donde no podían ingresar los brasileños. Los nuevos términos solo prevén restricciones de acceso. Habrá lugares a los que solo podrán entrar técnicos estadounidenses con una tarjeta emitida en conjunto por Brasil y los EE. UU., aunque también podrán acceder policías, bomberos e investigadores brasileños en caso de ser necesario. En esas áreas se montarán los cohetes estadounidenses. Este mismo esquema funciona en otras bases que utilizan los EE. UU. por medio de acuerdos similares.

Otro aspecto superado según los términos actuales del acuerdo es la inspección de contenedores de los EE. UU., que ahora pasarían por controles de la Agencia Federal de Aduanas de Brasil. También será obligatorio dar a conocer la órbita que realizará el cohete e informar al Gobierno brasileño si existen componentes radioactivos en los dispositivos almacenados en el CLA.

Además, el acuerdo estipula que el CLA será de uso exclusivo civil y con fines pacíficos. Existen diversos equipos y software para colocar satélites en órbita que también pueden utilizarse para lanzar misiles. No obstante, estos no podrán lanzarse desde Alcántara.

Salto en desarrollo

“Va a ser positivo para el Estado y para la región [de Maranhão]”, afirmó el ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones de Brasil Marcos Pontes, quien fue astronauta. El 18 de marzo de 2019, Pontes y el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil Ernesto Araújo firmaron el APT en una ceremonia celebrada en la Cámara de Comercio de los EE. UU., junto al subsecretario de la Oficina de Seguridad Internacional y la No-proliferación de los EE. UU. Christopher Ford. El APT espera la aprobación del Congreso Nacional de Brasil.

El Gobierno brasileño se inspiró en el Centro Espacial John F. Kennedy de los EE. UU. para transformar la región en torno al CLA. De acuerdo con el ministro Pontes, la explotación comercial de la base de lanzamientos estadounidense logró impulsar la economía local, luego de las dificultades que hubo al finalizar el programa del transbordador espacial de la NASA.

De forma similar, el objetivo de Brasil es elaborar un plan para incentivar la formación de profesionales y la generación de empleos en Alcántara, “además de ayudar en el crecimiento de empresas e iniciativas locales que también puedan trabajar con el centro. Todo contribuye a aumentar la riqueza local, la calidad de vida, entre otras cosas. Es la única forma de asegurar su correcto funcionamiento”, afirmó Pontes.

Además del impacto local, el acuerdo hace que Brasil vuelva a soñar con el desarrollo de su programa espacial. Según estimaciones de la Fuerza Aérea Brasileña a finales de 2018, se podrán recaudar unos USD 35 millones anuales solo con los lanzamientos desde el CLA. El importe asciende a cinco veces el valor medio anual que el país invirtió en el programa espacial nacional en los últimos 10 años. Con esta nueva posibilidad de ingresos, podrán comenzar a planificar el incremento de recursos en el sector espacial nacional.
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