Los mejores aprenden de los mejores

La Academia de Suboficiales del Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad ayuda a profesionalizar a las fuerzas armadas de América.
Marcos Ommati/Diálogo | 26 julio 2018

Relaciones Internacionales

La Sargento de Segunda Clase del Ejército de Chile Lorena Gómez Lara fue la única mujer suboficial del curso de curso de Desarrollo Profesional Básico para Líderes Enlistados durante la visita de Diálogo a la Academia de Suboficiales de WHINSEC, en junio de 2018. (Foto: Marcos Ommati, Diálogo)

El 2 de mayo de 1968, en una densa zona selvática al oeste de Loc Ninh, Vietnam, un batallón de infantería del Ejército de Vietnam del Norte rodeó a una patrulla de 12 miembros de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE. UU. Apenas escuchó el pedido de auxilio de la patrulla por radio, el Sargento Maestre del Ejército de los EE. UU. Raul Perez “Roy” Benavidez partió en helicóptero para ayudar en la evacuación de emergencia.

La Academia de Suboficiales MSG Roy P. Benavidez se encuentra en el campus del Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica, en Fort Benning, Georgia. (Foto: Marcos Ommati, Diálogo)

Armado solo con un cuchillo corrió con un maletín médico para asistir a las tropas. Después de seis horas en el campo de batalla, el Sgto. Mtre. Benavidez terminó con siete heridas graves de bala y 28 heridas de esquirlas en la cabeza, hombros, glúteos, pies y piernas. Los combatientes enemigos hirieron sus brazos con bayonetas y lo golpearon en la boca y el cráneo con la culata de un fusil. Un disparo de un AK-47 entró por su espalda y salió justo por debajo de su corazón.

A pesar de sus heridas, el Sgto. Mtre. Benavidez pudo salir con vida del campo de batalla y fue evacuado al Centro Médico Brook, del Ejército de los EE. UU. en Fort Sam Houston, San Antonio, Texas. Pasó casi un año en recuperación. El 24 de febrero de 1981, el presidente de los EE. UU. Ronald Reagan le otorgó al Sgto. Mtre. Benavidez la Medalla de Honor.

Veinte años después hubo otro homenaje para el soldado: la Academia de Suboficiales MSG Roy P. Benavidez , ubicada en el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC en inglés), de Fort Benning, Columbus, Georgia, fue bautizada en su honor.

“Nuestra academia de suboficiales se distingue por ser la única institución de su tipo en el Ejército de los EE. UU., ya que se trata de un entorno interagencial multinacional que provee un nivel de conocimiento y experiencia compartidas con todos los suboficiales en América, y lo hacemos en español”, comentó a Diálogo el Coronel del Ejército de los EE. UU. Robert F. Alvaro, comandante de WHINSEC. “Pero es el mismo curso que impartimos a nuestros soldados estadounidenses”.

Estudiantes internacionales e instructores

Aunque la mayoría de las clases son en español, la escuela también recibe a estudiantes brasileños y caribeños. Los estudiantes que hablan inglés y portugués son agrupados con un homólogo que habla español, y forman un vínculo casi de forma instantánea.

“Mis colegas que hablan inglés siempre tratan de ayudarme”, dijo el Cabo de la Fuerza de Defensa (Regimiento) de Trinidad y Tobago Shevanand Samooj. “Al participar en un entrenamiento de realidad virtual todo se vuelve más fácil, porque los asistentes están acostumbrados a utilizar términos en inglés. Pero también aprendo español. A fin de cuentas, todos nos entendemos y eso es lo importante”.

Los instructores de la academia representan la diversidad de la institución. Según el Sargento Mayor del Ejército de los EE. UU. Karim Mella, comandante de la academia de suboficiales, la lista actual incluye instructores de Belice, Brasil y Paraguay.

Un servicio para las naciones amigas de los EE. UU.

Estudiantes de la academia de suboficiales ponen en práctica nuevas habilidades informativas y simulan situaciones de guerra real, como en los videojuegos. (Foto: Marcos Ommati, Diálogo)

Los países amigos de los EE. UU. en las Américas eligen los cursos según sus necesidades. “Por lo regular, hacen sus solicitudes después de observar nuestros entrenamientos o el desarrollo de nuestros suboficiales. Deciden lo que necesitan y analizamos qué tipo de entrenamiento podemos ofrecer”, aseguró el Sgto. May. Mella. “El enfoque principal de la escuela es el desarrollo de líderes”.

La academia de suboficiales de WHINSEC ofrece tres cursos. El curso de Desarrollo Profesional Básico para Líderes Enlistados, de cinco semanas de duración, enseña habilidades de liderazgo para suboficiales menores a nivel de líder de equipo y de escuadrón. El curso de Desarrollo Profesional Avanzado para Líderes Enlistados, de siete semanas, se enfoca en el desarrollo de habilidades de liderazgo a nivel de sargento de primera clase o sargento de pelotón. Por último, el curso de Desarrollo Profesional para Líderes Enlistados Maestres, de 10 semanas de duración, sirve como foro para sargentos maestres y sargentos mayores –y sus equivalentes en todos los servicios de las Américas– para fortalecer sus habilidades y conocimientos en áreas de entrenamiento, liderazgo, estudios nacionales y operaciones.

“Todas las asignaturas que se dictan en la Academia de Suboficiales Benavidez siguen la doctrina del Ejército de los EE. UU. y están certificadas por nuestro cuartel general superior, por el Centro de Armas Combinadas, y por el Comando de Doctrina y Entrenamiento del Ejército”, dijo el Sgto. May. Mella. “Además de las materias comunes sobre liderazgo que se enseñan en la academia, los estudiantes reciben al menos 16 horas de instrucción en materias como democracia, ética y derechos humanos; y participan en el Programa de Estudios de Campo”.

El desarrollo profesional del curso se enfoca en funciones de liderazgo, operaciones y combate. En la última semana del entrenamiento se utiliza un simulador para que los estudiantes pongan en práctica lo que han aprendido.

“Las computadoras realizan simulacros de los soldados en el campo de batalla, como en un videojuego”, dijo el Sargento de Primera Clase del Ejército de los EE. UU. Mario Garcia, director del curso, de origen ecuatoriano. “Los estudiantes conducen misiones donde aplican todo lo que aprendieron durante seis semanas de clases, como por ejemplo procedimientos, formaciones, y movimientos y defensa de pelotones y puestos de observación. Es como un ejercicio de entrenamiento de campo pero con computadoras”.

Un camino de ida y vuelta

Los estudiantes extranjeros aprenden mucho de sus homólogos estadounidenses y también realizan contribuciones importantes. “Países como Colombia, que han padecido una guerra civil durante los últimos 50 años, o como Uruguay o Paraguay, que tienen operaciones de pacificación detalladas y exitosas; todos ellos contribuyen con experiencias concretas en el aula”, dijo el Sargento Primero del Ejército de los EE. UU. Luis Perez, sargento maestre delegado de la academia de suboficiales de WHINSEC. “Es lo más importante: que aporten experiencias, conocimiento fundamental, y que podamos tomar un poco de cada país. En esencia, para ser un buen líder es importante saber escuchar. Tomamos las opiniones de nuestros estudiantes y, en consecuencia, mejoramos como instructores”.

Integración de género

Según el Sgto. 1.º Perez, la dirección de la academia promueve la integración de género, una tarea difícil si se considera el escaso o nulo número de mujeres suboficiales en la región. “Trabajamos con equipos de cada país para aumentar el ingreso de mujeres, y sé que es un tema que en realidad le interesa al comandante [Cnel. Alvaro]. Predicamos sobre la importancia de que haya mujeres en este rol [suboficial] y de la integración de género. Trabajamos en ello y vamos a mejorarlo”.

La Sargento de Segunda Clase del Ejército de Chile Lorena Gómez Lara, la única mujer suboficial en el curso durante la visita de Diálogo en junio, dijo que las similitudes doctrinales de ambos ejércitos facilitan la adaptación. “Lo más interesante para mí es aprender de los soldados que estuvieron en zonas de guerra reales, algo que no ocurre en Chile, ya que no hemos tenido conflictos en muchos años. Es fascinante poder compartir las experiencias con instructores, e incluso estudiantes, que han tenido la oportunidad de aplicar en la vida real lo que aprendieron en sus entrenamientos”.

Tal vez, el Sargento de Segunda Clase del Ejército Brasileño Lucas Ribeiro fue quien sintetizó mejor lo que significa ser un estudiante internacional en la academia de suboficiales de WHINSEC. “Compartir estrategias y conocimientos es lo más sólido de la misión”, dijo. “Venir aquí me dio la oportunidad de comprender y asimilar el lema de la escuela: Libertad, Paz y Fraternidad. Y ese es el sentimiento que llevaré a casa para compartir con mis hermanos de armas”.

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