Fuerzas Armadas de Nicaragua y Honduras amplían la cooperación de seguridad fronteriza

Armies of Nicaragua and Honduras Extend Border Security Cooperation

Por Dialogo
mayo 15, 2015




Las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua firmaron un acuerdo el mes pasado, continuando así su colaboración en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región fronteriza que comparten ambos países, ocasión en la que anunciaron los resultados positivos de la campaña de seguridad conjunta Morazán-Sandino, en 2014.

El Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General Julio César Avilés, se reunió en Managua el 22 de abril con el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, General de Brigada Freddy Santiago Díaz Zelaya, para firmar un protocolo cuyo objetivo es el fortalecimiento de la seguridad en la frontera que comparten ambos países.

“Cualquier acuerdo de cooperación es esencial para fortalecer la lucha contra el crimen organizado y las actividades relacionadas con la droga, pero los términos, indicadores y resultados son fundamentales”, dijo Roberto Cajina, consultor de seguridad y defensa y miembro de la Red de Seguridad y Defensa de América Latina (RESDAL).

Positivo avance estratégico


Desde que las autoridades hondureñas y nicaragüenses firmaron la serie original de acuerdos de cooperación, el 25 de abril de 2014, las interdicciones y decomisos de drogas y armas han contribuido a crear un clima de seguridad y tranquilidad para las poblaciones de estas zonas fronterizas, señaló el General Avilés.

“Hemos trabajado intensamente para fortalecer los niveles de seguridad mediante el intercambio de información y la implementación de acciones coordinadas a lo largo de la frontera común”, destacó durante el evento.

El protocolo ayudará a ambas naciones a combatir la amenaza común del crimen organizado, destacó Alfonso Rodrígues, del Consejo Técnico del Ministerio de Defensa de Nicaragua.

“Es importante mencionar que desde la creación de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC) en 1997, el intercambio de información entre las Fuerzas Armadas de la región ha sido alentado y fortalecido en favor de la seguridad regional”, añadió Rodrígues.

El intercambio de información es un componente clave del acuerdo.

“Tenemos un vínculo muy estrecho con Nicaragua. Hemos llevado a cabo varias operaciones el año pasado para custodiar esa franja de territorio junto a la frontera que a veces no es tenido en cuenta por el estado”, dijo el Gral. de Brigada Díaz en una entrevista con Diálogo.
“En tal sentido hemos establecido un sistema de comunicación permanente. Por supuesto, la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas nos ha ayudado a mantener este nivel de comunicación y existe un patrullaje permanente y coordinado entre las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua, las Fuerzas Armadas de Honduras y El Salvador y las Fuerzas Armadas de Honduras y Guatemala."

Durante la segunda fase de la operación Morazán-Sandino que se realizó del 1 al 12 de abril, los efectivos militares de Honduras y Nicaragua se enfocaron en el tráfico de drogas y las actividades del crimen organizado en la frontera que comparten entre ellos. La iniciativa arrojó resultados positivos: en conjunto, las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua decomisaron 850 kg de cocaína, teléfonos satelitales y armas de grueso calibre. El Ejército de Honduras también destruyó dos vías de escape ilegales utilizadas por los narcotraficantes e incautó 10 rifles AK-47, M16, PS-90 y FAL, gatos hidráulicos para helicópteros, cinco generadores de energía y dos paneles solares. En tanto, efectivos militares arrestaron por lo menos a 50 personas, entre ellas siete acusados de delitos penales y 43 que habrían cruzado la frontera de manera ilegal. También se confiscaron 547 cartuchos de municiones, 11 granadas y siete embarcaciones utilizadas para el narcotráfico.

Desmantelan rutas ilegales


Al trabajar en forma conjunta, los efectivos militares de ambos países también han podido recuperar 11 cruces fronterizos no autorizados -conocidos como "puntos ciegos"- que los miembros del crimen organizado utilizaban para actividades de trata de personas, transporte de drogas y contrabando.

Desarticular estos puntos ciegos es importante porque las organizaciones del narcotráfico suelen intentar transportar las drogas producidas en Sudamérica a través de la frontera compartida por Honduras y Nicaragua, antes de llevarlas hacia el norte, para entregarlas a las organizaciones delictivas transnacionales de México. A su vez, los carteles mexicanos de la droga se encargan de su traslado hacia los Estados Unidos, Canadá y otros destinos.

“Pienso que [el Ejército de Nicaragua] ha realizado un gran trabajo para reducir la actividad del crimen organizado en el ámbito interno y, por lo tanto, ha contribuido a disminuir su impacto en los países de la región”, añadió Rodrígues.

Cajina, analista de RESDAL, coincidió en que las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua están desempeñando un papel fundamental en la lucha contra el crimen organizado.

“La participación de las Fuerzas Armadas se ha vuelto inevitable”, dijo Cajina. "El papel de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico probablemente será transitorio, en tanto que las fuerzas policiales de ambos países asuman eventualmente el papel de liderazgo en la lucha contra el tráfico de drogas", precisó.





Las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua firmaron un acuerdo el mes pasado, continuando así su colaboración en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región fronteriza que comparten ambos países, ocasión en la que anunciaron los resultados positivos de la campaña de seguridad conjunta Morazán-Sandino, en 2014.

El Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General Julio César Avilés, se reunió en Managua el 22 de abril con el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, General de Brigada Freddy Santiago Díaz Zelaya, para firmar un protocolo cuyo objetivo es el fortalecimiento de la seguridad en la frontera que comparten ambos países.

“Cualquier acuerdo de cooperación es esencial para fortalecer la lucha contra el crimen organizado y las actividades relacionadas con la droga, pero los términos, indicadores y resultados son fundamentales”, dijo Roberto Cajina, consultor de seguridad y defensa y miembro de la Red de Seguridad y Defensa de América Latina (RESDAL).

Positivo avance estratégico


Desde que las autoridades hondureñas y nicaragüenses firmaron la serie original de acuerdos de cooperación, el 25 de abril de 2014, las interdicciones y decomisos de drogas y armas han contribuido a crear un clima de seguridad y tranquilidad para las poblaciones de estas zonas fronterizas, señaló el General Avilés.

“Hemos trabajado intensamente para fortalecer los niveles de seguridad mediante el intercambio de información y la implementación de acciones coordinadas a lo largo de la frontera común”, destacó durante el evento.

El protocolo ayudará a ambas naciones a combatir la amenaza común del crimen organizado, destacó Alfonso Rodrígues, del Consejo Técnico del Ministerio de Defensa de Nicaragua.

“Es importante mencionar que desde la creación de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC) en 1997, el intercambio de información entre las Fuerzas Armadas de la región ha sido alentado y fortalecido en favor de la seguridad regional”, añadió Rodrígues.

El intercambio de información es un componente clave del acuerdo.

“Tenemos un vínculo muy estrecho con Nicaragua. Hemos llevado a cabo varias operaciones el año pasado para custodiar esa franja de territorio junto a la frontera que a veces no es tenido en cuenta por el estado”, dijo el Gral. de Brigada Díaz en una entrevista con Diálogo.
“En tal sentido hemos establecido un sistema de comunicación permanente. Por supuesto, la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas nos ha ayudado a mantener este nivel de comunicación y existe un patrullaje permanente y coordinado entre las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua, las Fuerzas Armadas de Honduras y El Salvador y las Fuerzas Armadas de Honduras y Guatemala."

Durante la segunda fase de la operación Morazán-Sandino que se realizó del 1 al 12 de abril, los efectivos militares de Honduras y Nicaragua se enfocaron en el tráfico de drogas y las actividades del crimen organizado en la frontera que comparten entre ellos. La iniciativa arrojó resultados positivos: en conjunto, las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua decomisaron 850 kg de cocaína, teléfonos satelitales y armas de grueso calibre. El Ejército de Honduras también destruyó dos vías de escape ilegales utilizadas por los narcotraficantes e incautó 10 rifles AK-47, M16, PS-90 y FAL, gatos hidráulicos para helicópteros, cinco generadores de energía y dos paneles solares. En tanto, efectivos militares arrestaron por lo menos a 50 personas, entre ellas siete acusados de delitos penales y 43 que habrían cruzado la frontera de manera ilegal. También se confiscaron 547 cartuchos de municiones, 11 granadas y siete embarcaciones utilizadas para el narcotráfico.

Desmantelan rutas ilegales


Al trabajar en forma conjunta, los efectivos militares de ambos países también han podido recuperar 11 cruces fronterizos no autorizados -conocidos como "puntos ciegos"- que los miembros del crimen organizado utilizaban para actividades de trata de personas, transporte de drogas y contrabando.

Desarticular estos puntos ciegos es importante porque las organizaciones del narcotráfico suelen intentar transportar las drogas producidas en Sudamérica a través de la frontera compartida por Honduras y Nicaragua, antes de llevarlas hacia el norte, para entregarlas a las organizaciones delictivas transnacionales de México. A su vez, los carteles mexicanos de la droga se encargan de su traslado hacia los Estados Unidos, Canadá y otros destinos.

“Pienso que [el Ejército de Nicaragua] ha realizado un gran trabajo para reducir la actividad del crimen organizado en el ámbito interno y, por lo tanto, ha contribuido a disminuir su impacto en los países de la región”, añadió Rodrígues.

Cajina, analista de RESDAL, coincidió en que las Fuerzas Armadas de Honduras y Nicaragua están desempeñando un papel fundamental en la lucha contra el crimen organizado.

“La participación de las Fuerzas Armadas se ha vuelto inevitable”, dijo Cajina. "El papel de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico probablemente será transitorio, en tanto que las fuerzas policiales de ambos países asuman eventualmente el papel de liderazgo en la lucha contra el tráfico de drogas", precisó.


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