Fuerzas armadas se unen en busca de submarino argentino

Más de 50 medios aéreos y navales de 12 países participan en el rastrillaje del ARA San Juan
Eduardo Szklarz/Diálogo | 27 noviembre 2017

Efectivos de la Armada Argentina participan en el megaoperativo internacional de búsqueda del submarino ARA San Juan en el Atlántico Sur. (Foto: Armada Argentina)

Un megaoperativo internacional sin precedentes busca al submarino ARA San Juan de la Armada Argentina, que perdió contacto con la base el miércoles 15 de noviembre, con 44 personas a bordo. Once países se sumaron al patrullado argentino en el área de operaciones: Alemania, Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos, Francia, Italia, Noruega, Perú, Reino Unido y Uruguay.

El buque de apoyo de construcción noruego Skandi Patagonia en camino con oficiales argentinos y marinos y equipo del Comando de Rescate Submarino en dirección al área de búsqueda del submarino ARA San Juan. (Foto: Tte. de Nav. de la Marina de EE. UU. Karl Schonberg)

“Con la ayuda internacional, tenemos las mejores tecnologías puestas a disposición de los buques y de las aeronaves que participan en las búsquedas”, dijo a Diálogo el Capitán de Navío Enrique Balbí, vocero de la Armada Argentina, el 21 de noviembre. “El esfuerzo se mantiene las 24 horas, y hay hasta más de una aeronave con su área de exploración asignada en forma simultánea”, completó.

El ARA San Juan, un submarino TR-1700 de fabricación alemana con propulsión diesel-eléctrica y 66 metros de largo, zarpó el lunes 13 de noviembre desde la Base Naval de Ushuaia con destino a su apostadero en la Base Naval de Mar del Plata. El Cap. de Nav. Balbí informó que la embarcación navegaba en un camino muy abierto y, “en algún momento, dejó de haber comunicación”. Su última transmisión por radio fue el miércoles 15, cuando estaba a la altura del Golfo de San Jorge, a 240 millas náuticas (432 kilómetros) de la costa argentina.

La Armada Argentina activó un protocolo para forzar el enlace de todas las comunicaciones del submarino y delimitó un área de búsqueda de 482.000 kilómetros cuadrados – casi equivalente al territorio de España. Allí, en el corazón del Atlántico Sur, los rescatistas nacionales y extranjeros se enfrentaron a fuertes vientos y olas de más de 6 metros de altura durante los primeros días. Pero la mejora de las condiciones climáticas, el martes 21, le devolvió la esperanza a la fuerza internacional y a los familiares de los tripulantes tras seis días de rastrillaje.

Brasil envía esfuerzos

“En este momento, tenemos dos embarcaciones ayudando en el área de búsqueda: el buque polar [Almirante] Maximiano y la Fragata Rademaker”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata Christian Hingst, comandante del submarino Tapajó de la Armada de Brasil, el miércoles 22. “Junto a las embarcaciones de los otros países, esos buques participan en un sistema rotatorio del procedimiento de búsquedas, a pedido de la Armada Argentina, intentando obtener contacto con el submarino”, agregó el Cap. de Frag. Hingst. “Siendo una embarcación militar, el submarino es concebido para ocultarse, lo que complica su búsqueda.”

La Armada de Brasil también envió el NSS Felinto Perry, un buque especializado en rescate de sumergibles. “Esperamos utilizarlo en otra etapa de la operación, luego de que se haga el contacto con el submarino”, explicó el Cap. de Frag. Hingst. “El Felinto será fundamental porque tiene equipos necesarios para el rescate, como una cámara hiperbárica [que suministra oxígeno puro] para las víctimas.”

EE.UU aporta tecnología de punta

Más de 50 vehículos nacionales y extranjeros – entre buques y aeronaves – participan en la operación. Entre ellos, un avión P-3 Orion de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y un P-8 Poseidon de la Marina de los Estados Unidos, que poseen equipos de detección submarina. Con la ayuda del P8, se pudo analizar un sonido captado por la Armada Argentina y finalmente concluir que no correspondía a un submarino. “Era posiblemente un ruido biológico”, dijo el Cap. de Nav. Balbí a la prensa.

El navío polar Almirante Maximiano, de la Armada de Brasil, ayuda en las tareas de búsqueda del submarino argentino ARA San Juan. (Foto: Armada de Brasil)

“El Comando Sur de los EE. UU. ha dirigido el despliegue de la aeronave P-8 de la Marina de los EE. UU., equipo de rescate submarino y personal asociado a Argentina para prestar apoyo a los esfuerzos internacionales para localizar al submarino ARA San Juan de la Armada Argentina, en aguas del Atlántico Sur”, informó el Comando Sur en un comunicado. Asimismo, la Marina estadounidense envió vehículos submarinos no tripulados (UUV, por sus siglas en inglés), para apoyar el esfuerzo internacional. El UUV Bluefin 12D y tres UUV Iver 580 son operados por el Escuadrón de Vehículos Submarinos No Tripulados 1, con base de operaciones en Keyport, Washington.

“Durante el vuelo de regreso del P-8, se llegaron a divisar bengalas blancas, que fueron investigadas previo a concluir que tampoco provienen del Submarino ARA San Juan”, informó la Armada Argentina en un comunicado. Por su parte, integrantes del Comando de Rescate Submarino (URC, por sus siglas en inglés) de la Marina de los EE.UU. zarparon del puerto de Comodoro Rivadavia a bordo del buque apoyo Skandi Patagonia, de bandera noruega. Arrendado por la petrolera Total, la embarcación fue reconvertida en el “buque madre” para la cápsula de rescate de los marinos estadunidenses.

Los EE. UU. también enviaron el Lockheed C-5, el avión militar más grande de su Fuerza Aérea, usado para transporte logístico, además de dos equipos de rescate independiente, una cámara de rescate submarino y un vehículo de intervención submarina de operación remota, del URC de la Marina. El esfuerzo cuenta también con un avión de transporte Hércules C-130 británico, una aeronave de patrulla Beeheraft B-200 de la Armada Uruguaya y un turbohélice C-295 de la Armada de Chile dotado de un sistema de procesamiento de informaciones, entre otros medios.

Probable explosión

El miércoles 22, el Cap. de Nav. Balbí informó a la prensa que se había detectado una “anomalía hidroacústica”, ocurrida el miércoles 15 por la mañana y coincidente con la última posición registrada del submarino – a unas 30 millas al norte, rumbo a Mar del Plata. Inmediatamente, se enviaron a esa zona buques argentinos con sensores para evaluar la naturaleza del ruido, además del P-8 Poseidon de los EE.UU y de un avión P-3AM de la Fuerza Aérea de Brasil. “De esta forma, con tres medios diferentes, vamos a ir sobre este indicio”, anunció el Cap. de Nav. Balbí a los periodistas.

En la mañana del jueves 23, por primera vez, la Armada Argentina afirmó que hubo un “evento violento consistente con una explosión”. El dato partió de un informe enviado por el embajador argentino en Austria, Rafael Grossi, con base en un minucioso análisis de la Organización de Control de Pruebas Nucleares. Con sede en Viena, ese organismo posee una red de estaciones sísmicas hidroacústicas para monitorear la realización de ensayos nucleares.

Según el informe, existió “un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión” el miércoles15 de noviembre. El documento, por lo tanto, ratificó el indicio de la “anomalía hidroacústica” detectado el día anterior por la Marina de los EE.UU.

A pesar de la hipótesis de explosión, siguió la búsqueda internacional a contrarreloj. "Como marinos, nuestro sentimiento es de solidaridad y preocupación con la hermana Armada Argentina, con quien tenemos estrechos lazos y participamos de varios ejercisios conjuntos", dijo el Cap. de Frag. Hingst. "No perdemos la esperanza. Todo el tiempo imaginamos que el submarino será encontrado, que los tripulantes estarán en buenas condiciones y que el rescate se pueda realizar."

“Estamos trabajando mano a mano con la comunidad internacional para apoyar la búsqueda argentina del ARA San Juan” dijo el Teniente de Navío de la Marina de los EE. UU. Lyndsi Gutierrez, oficial del equipo de relaciones públicas de las Fuerzas Navales Comando Sur/4ta Flota, a Diálogo. “Estamos comprometidos con ayudar a nuestros amigos argentinos de cualquier forma que podamos y para ayudar al país en su búsqueda del submarino desaparecido. El papel de las fuerzas militares estadounidenses durante esta misión es responder con rapidez  con capacidades de necesidad crítica para prestar asistencia y ayuda a las áreas que el Gobierno de Argentina considere más indispensables.”

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