Fuerzas Armadas de El Salvador ayudan a niños y adolescentes a recuperar su sonrisa

Armed Forces of El Salvador Help Children and Teenagers Get their Smiles Back

Por Lorena Baires/Diálogo
septiembre 21, 2016

A Carlos Edmundo Torres se le llenaron los ojos de lágrimas cuando le dijeron que la sonrisa de su hijo menor, Carlos Mauricio, de 4 años, estaba reconstruida. Los cirujanos del Hospital Militar Central (HMC) de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), y de la fundación Austin Smiles, una institución civil con base en Austin, Texas, le dieron la buena noticia. Al igual que muchas otras personas de escasos recursos que sufren por padecer de labio leporino o paladar hendido, el pequeño Carlos Mauricio es uno de los 118 beneficiados de la 44.ª jornada de reconstrucción facial, realizada en el HMC entre el 12 y el 17 de junio pasado. Desde 1992, el HMC de San Salvador ha sido la sede de este esfuerzo que se realiza dos veces por año, y en donde participan pediatras, técnicos y personal militar salvadoreño altamente calificado, junto a los cirujanos plásticos de la fundación, para atender gratuitamente a los pacientes que sufren estas malformaciones. Al filo del mediodía, sentado en un pasillo de la sala de emergencias, Torres recordó su agonía para ser admitido en este programa. “No tengo palabras para agradecer al Hospital Militar y a todos los médicos por haber curado a mi hijo. Ahora puedo vivir tranquilo, porque él va a tener una vida normal, nadie lo notará diferente, ni tendrá problemas para comer”, expresó Torres de 45 años, quien viajó desde el municipio de Apopa para participar en la jornada. En la sala de emergencias también esperaba Ricardo Martínez, de 12 años. En su rostro se dibujó una tímida sonrisa cuando los médicos lo aceptaron para realizarle la tercera cirugía que por fin corregirá su deformación nasal. “Mi hijo tenía seis meses cuando lo operaron por primera vez y la segunda cirugía fue a los nueve años. Sin duda que su vida cambió para bien. Hoy venimos con fe a la última operación, la que le devolverá la sonrisa y la tranquilidad para respirar”, comentó Juliana de Martínez, de 54 años, madre del menor. La fundación Austin Smiles visita el HMC desde hace 44 años para reconstruir no solo labio y paladar hendido, sino también para eliminar por completo deformaciones congénitas de nariz y mandíbula, relacionadas con la ingesta de medicamentos no prescritos durante los primeros meses de embarazo, o desnutrición severa de la madre. La doctora Leilani Briseño, directora de Austin Smiles, explicó que “estas cirugías, completamente gratuitas, son un gran apoyo para las familias, porque los pacientes reciben todo el material quirúrgico a utilizar, así como los medicamentos que se les prescriben para la fase posoperatoria. Esto garantiza que la atención sea completa”. En esta oportunidad ninguno de los beneficiados presentó complicaciones luego de la cirugía. El HMC atendió a muchos otros pacientes, a quienes les colocaron materiales de osteosíntesis, en una intervención quirúrgica que consiste en unir fragmentos de un hueso fracturado mediante la utilización de elementos metálicos. “El HMC pone todas las instalaciones y material quirúrgico a disposición de los pacientes para brindarles atención gratuita del más alto nivel, porque entendemos que para ellos sería casi imposible pagar estos tratamientos”, subrayó la pediatra, Teniente Coronel Carmen Montti, jefa del departamento de Pediatría del HMC. De acuerdo al protocolo del HMC, las personas que padecen labio o paladar hendido deben someterse a por lo menos cuatro cirugías: cierre del labio después de los tres meses de nacido, cierre del paladar entre los dos y tres años, correcciones del labio y ala nasal a partir de los 11 años, y finalmente, evaluaciones de lenguaje por si fuera necesaria una cirugía de colgajo velofaríngeo. El Club Rotario San Salvador Cuscatlán (CRSSC) apoya a los pacientes durante el proceso de selección y después de las cirugías. “Este esfuerzo es posible gracias al trabajo en equipo y al apoyo logístico y médico que brindan los especialistas del Hospital Militar y la fundación. Gracias a ellos estos niños y adolescentes tendrán una mejor calidad de vida”, comentó David Bará, director del CRSSC. Desde 1992, la FAES apoya estas jornadas gratuitas para que más salvadoreños tengan una vida mejor. A la fecha ya se han reconstruido más de 2.900 sonrisas de niños y adultos provenientes del interior del país, así como de otros países de Centroamérica.
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