Ratificando su compromiso con la seguridad internacional y reforzando su alianza con los Estados Unidos y países democráticos de la región, Argentina se suma a las Fuerzas Marítimas Combinadas (CMF), encargadas de patrullar las vías comerciales más importantes del mundo, informó el diario argentino El Cronista.
“La Armada Argentina (ARA) ha servido con orgullo durante más de 200 años”, dijo en un comunicado el Vicealmirante de la Marina de los EE. UU. George Wikoff, comandante de la CMF, al darle la bienvenida al país sudamericano, como el 46.º miembro de la asociación de seguridad marítima más grande del mundo.
Esta alianza está ahora conformada por Albania, Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Bahrein, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Corea del Sur, Dinamarca, Djibouti, EE. UU., Ecuador, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, España, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, India, Irak, Italia, Japón, Jordania, Kenia, Kuwait, Malasia, Nueva Zelanda, Noruega, Omán, Países Bajos, Pakistán, Polonia, Portugal, Qatar, Reino Unido, Seychelles, Singapur, Sri Lanka, Suecia, Tailandia, Turquía y Yemen.

“Argentina contrae sus alianzas con aquellas naciones que tienen una serie de valores comunes”, dijo a Diálogo Juan Battaleme, secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, del Ministerio de Defensa de Argentina. “El país está trabajando en un esquema de seguridad multilateral, estructurado no solamente por su relación con los EE. UU, sino con intereses afines que tienen que ver con la geopolítica actual, por ejemplo en la protección de las líneas de comunicación naval”.
Esta integración refuerza la estabilidad de las rutas comerciales que son clave para las exportaciones, garantizando el flujo de productos argentinos hacia los mercados internacionales, y mejorando la competitividad al reducir los costos logísticos y asegurar rutas comerciales seguras.
“La participación será de manera escalonada, a medida que nosotros entendamos el ámbito operacional; que el personal que enviemos observe y entienda la dinámica, para luego saber lo que pueda aportar la Argentina y los compromisos que se puedan asumir”, explicó Battaleme.
La CMF está formada por un equipo de mando y cinco grupos de trabajo combinados (CTF). Estos grupos de trabajo se enfocan en derrotar al terrorismo, prevenir la piratería, fomentar la cooperación regional y promover un entorno marítimo seguro. Esta asociación naval defiende el orden internacional basado en normas, al respaldar la seguridad y la estabilidad en 3,2 millones de millas cuadradas de agua, que abarcan algunas de las rutas marítimas más importantes del mundo.
Como primera instancia, la Armada Argentina enviará a un oficial y a un suboficial al CTF 150, que se encarga de la seguridad marítima y del entrenamiento, indicó Battaleme. “Luego se podrán enviar más efectivos a la Fuerza. A futuro, [podremos] contribuir con alguna aeronave, cuando Argentina complete su dotación de cuatro aviones de exploración Lockheed Martin P3 Orion”.
La Armada Argentina recibió en septiembre el primero de los cuatro aviones P3 que serán utilizadas para el control marítimo, adquiridos a Noruega con el apoyo del Gobierno de los EE. UU.
Para potenciar el nivel de adiestramiento y articular operaciones, en junio de 2024, enmarcado en los lazos de amistad y cooperación, las armadas de Argentina y de los EE. UU., realizaron el ejercicio Gringo-Gaucho II en aguas argentinas, destacándose la participación del portaaviones USS George Washington.
Este tipo de ejercitación naval, colabora para el entrenamiento militar argentino con los EE. UU y los países de la región. “Al estar presente Argentina en la CMF, es relevante tener intercambios con los EE. UU, Europa y países latinoamericanos como Brasil, Ecuador y Colombia, que también están involucrados en la fuerza multinacional”, agregó Battaleme.
“Hay un espacio donde nuestros efectivos pueden entrenar, actualizar la doctrina, y entender la conectividad y vinculación, que Argentina tiene con otros ámbitos geográficos distintos, como el Mediterráneo o el mar Rojo”, analizó Battaleme.
Los vínculos militares entre Argentina y los EE. UU. siguen siendo sólidos. Como muestra de esa alianza, a inicios de diciembre, 62 cadetes de la Escuela de Aviación Militar de la nación sudamericana visitaron la base aérea Eglin, en Florida, donde recibieron capacitación en diversas aptitudes, incluso sobre los cazas F-35 Lightning II, uno de los aviones de combate más poderosos y modernos del mundo.
El ingreso de Argentina a la CMF reafirma la fuerte relación bilateral entre ambos países basada en intereses compartidos, que incluye la estabilidad regional, la seguridad y la paz del hemisferio.
“La integración a la fuerza se efectivizará paulatinamente, pues se tiene que ir construyendo en el desarrollo de este nuevo desafío que adoptó mi país”, remarcó Battaleme. “Esta iniciativa es tener una mirada más global y menos localista, con la idea de tener una Armada que pueda interactuar más allá de sus costas con países amigos. Hay que poner de relevancia que integrar esta fuerza es un foco geopolítico central, y por la tanto una experiencia de suma importancia para la Argentina”.


