Argentina inaugura el primer sistema de vigilancia inteligente de fronteras de Latinoamérica

Argentina inaugura el primer sistema de vigilancia inteligente de fronteras de Latinoamérica

Por Eduardo Szklarz / Diálogo
diciembre 10, 2019

Los equipos serán clave para combatir el tráfico de drogas que ingresan desde Bolivia y Paraguay.

Argentina dio un paso más en la lucha contra el narcotráfico, al incorporar los sensores móviles del Sistema de Vigilancia Integrada de Fronteras. Los aparatos, inaugurados el 1.o de octubre de 2019, se juntan a una estructura ya instalada de sensores fijos, radares, vehículos y buques de patrulla, conformando el primer sistema de vigilancia inteligente de la región.

“La tecnología viene de Israel y es muy similar a la que los Estados Unidos usan en sus fronteras”, dijo a Diálogo Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad de Argentina.

El sistema opera con cuatro Centros de Comando y Control, ubicados en las localidades norteñas de La Quiaca, Salvador Mazza, Aguas Blancas y Puerto Iguazú, en la Triple Frontera. “Son cuatro centros informatizados que juntan imágenes, bases de datos y reportes tecnológicos que provienen de diferentes fuentes, ya sean drones, satélites, sensores o lanchas artilladas”, indicó Burzaco.

Algunos drones vuelan sobre ciertos territorios; otros son como globos aerostáticos, ya que están conectados por cable a un punto fijo. El sistema también emplea cámaras térmicas con visión nocturna de hasta 6 kilómetros y radares que penetran el follaje.

Las cuatro lanchas artilladas patrullan el río Paraná, una de las principales puertas de ingreso de marihuana al país. “Todos estos elementos móviles y fijos emiten información a los Centros de Comando y Control, que ante ciertas situaciones accionan equipos de la Gendarmería [que patrulla las fronteras] o de la Prefectura Naval [servicio guardacostas]”, afirmó Burzaco. “Estas situaciones pueden ser desde un vuelo ilegal que ingresa al espacio aéreo argentino hasta personas que ingresan por un paso ilegal en la frontera”.

Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad de Argentina, señala que los nuevos sensores van a proteger la “frontera caliente” con Bolivia y Paraguay, por donde pasa la mayor parte de la droga que ingresa al país. (Foto: Ministerio de Seguridad)

Frontera caliente

Los nuevos sensores van a proteger la “frontera caliente” con Bolivia y Paraguay, de donde proviene más del 85 por ciento de la droga que ingresa a la Argentina. “Sobre todo la cocaína y la marihuana entran por esa frontera”, dijo Burzaco. Las metanfetaminas, éxtasis y otras drogas sintéticas vienen de Europa o utilizan esos mismos circuitos logísticos usados para la cocaína y la marihuana.

La “frontera caliente” tiene poco más de 2000 km y es seca en muchos puntos. “Eso hace que sea muy permeable y que no se pueda controlar solamente con recursos humanos”, señaló el secretario.

Fuerza Aérea

El sistema de vigilancia permite la detección e identificación de blancos, que generan alarmas automáticas. A partir de cada alarma actúan las fuerzas militares o de seguridad según su jurisdicción. “Cuando el avión ilegal está en el aire, está bajo jurisdicción de la Fuerza Aérea Argentina (FAA)”, dijo Burzaco. “Cuando esas avionetas aterrizan o tiran la carga, intervienen las fuerzas de seguridad, fundamentalmente la Gendarmería”.

La FAA concentra la información del sistema de radares en la Base Aérea Militar de Merlo, en la provincia de Buenos Aires, que retransmite esa información a los Centros de Comando y Control. Miembros de la Prefectura, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria también actuarán en los centros para integrar la información.

Grupos criminales

Burzaco destacó la cooperación entre los países latinoamericanos contra el narcotráfico. “En los últimos años, por ejemplo, hemos trabajado con Paraguay erradicando cultivos de marihuana, que es otra medida útil para evitar que la droga llegue a la Argentina”, explicó. “El gran problema de la región hoy es el avance de grupos criminales, que van tomando otra capacidad de daño, como el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho”.

Ambas organizaciones actúan en Brasil y en países vecinos como Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú. “La presencia de esos grupos plantea a nuestros países mayores desafíos, para que tengamos más control en las zonas críticas de las fronteras”, completó Burzaco.

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