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2011-11-18

Biblioteca móvil lleva libros a las calles de São Paulo

Robson Mendonça, de 61 años, es el creador de la Bicicloteca. "Como estoy en la calle, mis libros son más accesibles que los de cualquier otra biblioteca". (Thiago Borges para Infosurhoy.com)

Robson Mendonça, de 61 años, es el creador de la Bicicloteca. "Como estoy en la calle, mis libros son más accesibles que los de cualquier otra biblioteca". (Thiago Borges para Infosurhoy.com)

Por Thiago Borges para Infosurhoy.com—18/11/2011

SÃO PAULO, Brasil – Robson Mendonça, de 61 años, es un personaje conocido en el centro de São Paulo.

Todos los días, rueda por las calles de la ciudad con su llamativo transporte rojo.

Pero el vehículo elegido por Mendonça no es precisamente un Ferrari. Es la Bicicloteca (fusión de las palabras "bicicleta" y "biblioteca"), una biblioteca ambulante que está a disposición del público en la calles y las plazas de São Paulo.

La clientela de Mendonça está compuesta principalmente por personas sin hogar. El actual presidente de la ONG Movimento Estadual da População em Situação de Rua, alguna vez fue uno de ellos también.

En 1998, Mendonça dejó su pueblo natal, Alegrete, en el estado de Rio Grande do Sul, para abrir su propio negocio en São Paulo.

“Pero me secuestraron y se llevaron todas mis cosas", relató.

Al mismo tiempo, perdió trágicamente a su esposa y sus dos hijos, quienes sufrieron un accidente de tránsito cuando se dirigían a Alegrete para reunirse con él en São Paulo.

“Sin recurso alguno, terminé en la calle", continuó.

Y se refugió en la lectura.

Contó además que fue víctima de la discriminación en la Biblioteca Municipal Mário de Andrade.

“Cuando me acercaba a alguna mesa con un libro en la mano, la gente se marchaba", explicó.

Tampoco podía tomar libros prestados porque no tenía un domicilio permanente, requisito poder llevar a cabo el préstamo.

En 2002, abandonó las calles, pero no olvidó a las personas que había conocido allí.

A través de su ONG ayuda a las personas sin hogar a regresar a sus pueblos de origen, conseguir un empleo en albergues e inscribirse en cursos profesionales.

Con su Bicicloteca, Mendonça ofrece a los desamparados acceso a los libros sin ningún tipo de trámite administrativo y en un entorno en donde se puedan sentir cómodos.

La idea se convirtió en realidad en junio, cuando Mendonça participó en un evento en una biblioteca donde había sido discriminado años atrás. Ese día, conoció a Lincoln Paiva, presidente del Instituto Mobilidade Verde (IMV), una ONG enfocada en el área de movilidad urbana.

Paiva ayudó a desarrollar el proyecto de la biblioteca ambulante, que dio origen a la Bicicloteca, un triciclo adaptado con estantes en la parte trasera, para acomodar libros.

“La importancia de este proyecto es que permite a las personas desamparadas recuperar su autoestima y a reinsertarse en la sociedad", añadió el funcionario.

El deseo de leer

Mendonça sigue un trayecto distinto cada día de la semana.

  • ::Los lunes en Praça da Sé;
  • ::Los martes en Praça do Patriarca;
  • ::Los miércoles en la calle Barão de Itapetininga, cerca del Teatro Municipal;
  • ::Los jueves en Praça da República;
  • ::Los viernes en Largo Santa Cecília.

La Bicicloteca cuenta con más de 17 mil libros en su colección, los cuales han sido donados por editoriales, fundaciones, bibliotecas y ciudadanos comunes. Sin embargo, Mendonça hace sus rondas con un máximo de 300 libros por día.

En cuatro meses, el bibliotecario ya ha prestado más de 4.200 ejemplares, de los cuales el 90% fueron devueltos, a pesar de su incentivo para que la gente comparta los libros con otras personas.

Los más pedidos son las novelas, así como también libros de leyes y religión.

Cada día, entre 100 y 180 personas se acercan a Mendonça para solicitar el préstamo de un ejemplar.

"Como estoy en la calle, mis libros son más accesibles que los de cualquier otra biblioteca", explicó.

La única información que se necesita para adquirir un libro prestado es el nombre del solicitante, la condición de su vivienda actual (en caso de que la tenga) y, si es posible, algún número de teléfono o dirección de correo electrónico.

Marcelo Santos, de 28 años, mejor conocido como “MC da Rua”, dice que la lectura le brinda inspiración para sus canciones.

Antes de descubrir la Bicicloteca, Santos pedía dinero en las calles, diciendo que era para comer.

Pero en realidad lo usaba para comprar libros en un puesto de diarios.

“A veces me encuentro con la mente en blanco y tengo pensamientos rebeldes, como robar o matar", explicó Santos, quien lleva 14 años viviendo en la calle. "Con los libros entro en otro mundo y me olvido del resto".

Raphael Santos Reis, de 20 años, vive en la calle desde hace cinco meses. Sumergirse en la lectura le ha permitido alejarse de su sufrimiento.

Actualmente está leyendo: “Vencendo a própria crise", un libro de autoayuda del empresario brasileño Carlos Wizard Martins.

“Yo no tenía mucha confianza en mí mismo, pero la lectura ha cambiado mi manera de pensar", explicó.

Pero los desamparados no son los únicos clientes de la Bicicloteca.

Paulo Souza Menezes, de 41 años, trabaja en una sala de cine del centro de São Paulo. Un día, mientras tomaba su almuerzo, vio la bicicleta. Hojeó algunos libros y escogió uno publicado por la Iglesia Adventista del Séptimo Día, titulado: “Lição da Escola Sabatina”.

“A mí me gusta aprender sobre religiones, y estoy a punto de aprender sobre esta", relató Menezes y agregó: “Si uno no lee, no sabe nada”.

Una iniciativa nacional

A mediados de septiembre, la Bicicloteca fue robada por un adicto al crack.

Mendonça estaba desolado y pedía ayuda a través de entrevistas de televisión.

La policía recuperó su equipo dos semanas más tarde.

El episodio ayudó a que la iniciativa de Mendonça se conociera en todo el país.

De esta manera, se donaron dos nuevas Biciclotecas: una por parte del IMV y la otra por la Editora Melhoramentos, las cuales comenzarán a circular por el centro de São Paulo el 19 de noviembre.

Estas nuevas bibliotecas ambulantes ostentan renovadas características con respecto a la original, ya que cuentan con motores eléctricos y una computadora conectada a Internet.

“Pronto también tendermos una colección digital y cursos de alfabetización digital que vamos a ofrecer a través de la Bicicloteca”, adelantó Paiva.

Para junio de 2012, Paiva espera tener 10 Biciclotecas en diferentes ciudades de Brasil. Las unidades serán conducidas por voluntarios.

“Lo mejor que uno puede escuchar es a alguien decir que ya no bebe gracias a la lectura", concluyó Mendonça.

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1 Comentario

  • GELCI | 2013-05-19

    Felicitaciones a Robson por esta iniciativa, creatividad, quién sabe algunos políticos analfabetos políticamente hagan más lectura y tengan conocimiento que es lo que les falta a muchos y la riqueza es lo que aprendemos con la vida y para ver las dificultades que pasan los pobres financieramente, pues rico de saberes y de ideas es quien tiene valor.