2011-05-25

El problema del tráfico humano para Latinoamérica

En el control policial y aduanero de la localidad chilena de Cuya, en el norte del país y a 80 kilómetros al sur de la ciudad fronteriza de Arica, la policía descubrió el 16 de mayo que en un camión se escondían 17 ciudadanos peruanos, entre ellos un niño de 8 años. (Cortesía de la Policía de Investigaciones)

En el control policial y aduanero de la localidad chilena de Cuya, en el norte del país y a 80 kilómetros al sur de la ciudad fronteriza de Arica, la policía descubrió el 16 de mayo que en un camión se escondían 17 ciudadanos peruanos, entre ellos un niño de 8 años. (Cortesía de la Policía de Investigaciones)

Por Claudio Espinosa Hernández para Infosurhoy.com—25/05/2011

SANTIAGO, Chile – El tráfico humano es una actividad delictiva lucrativa. Las autoridades del estado de Chiapas, en México, descubrieron el 17 de mayo a 513 inmigrantes de toda Latinoamérica y Asia en dos camiones de carga que intentaban llegar a Estados Unidos. Pero lo que ocurrió en México no es un incidente aislado, ya que millones de personas ponen su vida y su dinero en manos de traficantes de personas, en su desesperación por mejorar sus condiciones de vida como inmigrantes ilegales.

Según cifras de Ideas para el Desarrollo en las Américas, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), estos residentes indocumentados representan una proporción alta de la población de las áreas urbanas de República Dominicana (23%); Brasil (14%); Bolivia (21%); Colombia (13%); Nicaragua (8%); y Perú (7%). Sin embargo, el tráfico humano no se limita sólo a Latinoamérica ya que, según la Organización Internacional para las Migraciones, 214 millones de inmigrantes indocumentados estaban viviendo en todo el mundo.

El 16 de mayo pasado, en el control policial y aduanero de Cuya, unos 80 kilómetros al sur de la ciudad fronteriza de Arica, la policía descubrió que en un camión se escondían 17 ciudadanos peruanos, entre ellos un niño de 8 años. El chofer del camión había cobrado $170.000 pesos en total al grupo de inmigrantes para introducirlos en el país, pero sólo recibió una multa por llevar “exceso de pasajeros” y quedó en libertad, debido a que fue sorprendido en un control policial en Chile, según reportó el periódico chileno El Mercurio.

Según el convenio Tacna-Arica firmado por los dos países en 1991, los peruanos que deseen permanecer en la zona fronteriza necesitan un salvoconducto. Sin embargo, los que deseen viajar al sur de Chile deben tener una visa de turista, con lo que se busca evitar que los inmigrantes ilegales se asienten en zonas económicamente atractivas, como Iquique, Antofagasta o Santiago. El vacío legal utilizado por el chofer del camión quedaría cubierto una vez que el Congreso apruebe la ley que en la que está trabajando el senador Jaime Orpis.

Las cifras que maneja el Departamento de Extranjería de la PDI revelan que existe un aumento considerable en la cantidad de inmigrantes indocumentados en Chile. Es así que, en 2008, hubo 108 denuncias por ingreso clandestino a Chile. Dos años después, en 2010, el número llegó a 134. El año pasado se reportaron 320 personas deportadas, principalmente argentinos, peruanos y bolivianos.

El paso fronterizo de Chacalluta, ubicado en la frontera con Perú es el que usan los inmigrantes para cruzar a Chile, según muestran las estadísticas. En 2010 entraron 4.244 colombianos y por el mismo lugar sólo salieron 3.058. Las mismas cifras indican la entrada de 3.263 ecuatorianos, de los que sólo salieron 2.769. La ley chilena estipula que “incurre en tráfico de migrantes el que, con ánimo de lucro, facilite o promueva la entrada ilegal al país de una persona que no sea nacional ni residente".

El 18 de mayo, tres ciudadanos paraguayos que se encontraban trabajando en una viña chilena en la ciudad de Santa Ana escaparon de lo que ellos llamaron “condiciones de esclavitud”. Las víctimas dijeron que fueron atraídos a trabajar ahí cuando vivían en Ciudad del Este, Paraguay. Dijeron que alguien que ellos no conocían les prometió $ 3 millones de guaraníes (US$ 750) al mes por trabajar en la viña, según el sitio web de noticias Cooperativa.cl. Sin embargo, una vez que llegaron a Santa Ana, un pequeño poblado al sur de Santiago, descubrieron que las condiciones de trabajo no eran las que les prometieron, ya que sólo les daban una comida al día y sólo podían beber agua salada, según el diario paraguayo Última Hora. Las autoridades chilenas comenzaron a investigar al dueño de la viña, el empresario y excandidato presidencial, Francisco Javier Errázuriz, reportó Cooperativa.cl.

En la primera semana de mayo fue detenido en la frontera norte del país un ciudadano peruano identificado como Pedro Guajardo Buenaño. Según la policía, Guajardo Buenaño intentaba hacer ingresar a tres mujeres colombianas, quienes pagaron casi U$ 300 cada una por ser trasladadas a la ciudad de Arica, en el norte de Chile. Ambas mujeres quedaron en libertad mientras dure la investigación.

El cónsul adjunto de Perú en la ciudad de Arica, Waldo Ortega, está consciente de los problemas que tienen sus compatriotas para conseguir permisos para ir a la zona central de Chile, lo que muchas veces obliga a estas personas a aventurarse en forma ilegal al sur del país. Pero Ortega asegura que los peruanos quieren vivir en Chile por un futuro mejor. “Estamos realizando una labor con diversas ONGs y con la Iglesia, tendiente a lograr beneficios para quienes están acá y no pueden volver”, dice Ortega.

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