2012-08-31

Gobierno protege a haitianos tras paso de la tormenta tropical Isaac

Una niña llena una jarra de agua en un campamento para sobrevivientes del terremoto de enero de 2010 en Haití. Unas 390 mil víctimas aún viven en campamentos. (Ezra Fieser para Infosur.com)

Una niña llena una jarra de agua en un campamento para sobrevivientes del terremoto de enero de 2010 en Haití. Unas 390 mil víctimas aún viven en campamentos. (Ezra Fieser para Infosur.com)

Por Ezra Fieser para Infosurhoy.com – 31/08/2012

SANTO DOMINGO, República Dominicana – La tormenta tropical Isaac realizó un terrible recorrido a lo largo del Caribe antes de dirigirse a la Costa del Golfo de México. Sin embargo, las autoridades anunciaron que los daños de la tormenta se minimizaron gracias a la preparación, especialmente en Haití, y a un poco de suerte.

La tormenta, que atravesó la región el fin de semana del 25 de agosto, dejó un saldo de 29 muertos, 24 en Haití y cinco en República Dominicana, informaron las autoridades. También dejó zonas inundadas y daños provocados por los fuertes vientos.

Isaac bordeó la costa sur de La Española, isla que comparten Haití y República Dominicana, y el norte de Cuba, pero afortunadamente las grandes ciudades no recibieron un impacto directo.

"Tuvimos suerte de que la tormenta no nos golpeara directamente", afirmó Lorenzo García, director de Caritas República Dominicana, organización que brinda ayuda humanitaria.

De todas formas, la tormenta tropical Isaac fue la primera gran amenaza de la temporada, particularmente para Haití, donde se estima que unos 390 mil habitantes continúan viviendo en campamentos tras haber sido desplazados por el terremoto de enero de 2010.

Muchos de estos campamentos están montados en forma precaria y sus residentes son vulnerables a inundaciones y deslaves. Las carpas y tiendas en las cuales viven pueden rasgarse a causa de los vientos o las fuertes lluvias.

Las autoridades informaron que la mejora en la coordinación previa a la tormenta ayudó a minimizar la destrucción y salvar vidas.

"El gobierno de Haití ha pasado meses entrenando y practicando ejercicios de simulación, así como también procedimientos para gestionar evacuaciones y refugios para evacuados", informó la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID).

Por primera vez, el gobierno haitiano organizó una evacuación previa a una tormenta. El Departamento de Protección Civil coordinó con la policía, con agencias de emergencia y con un grupo de organizaciones de Naciones Unidas para preparar refugios con comida, agua y otras provisiones.

Unas 14.400 personas, principalmente en los departamentos del oeste y el sureste, fueron reubicadas antes de la llegada de la tormenta, informó el gobierno.

La administración del presidente Michel Martelly dijo que la preparación demostró una drástica mejora en la coordinación entre organismos del gobierno y organizaciones internacionales. Pero la tormenta también fue un gran recordatorio de la necesidad de trasladar a las víctimas del terremoto fuera de los campamentos y colocarlas en viviendas permanentes.

"La comunidad internacional debe continuar apoyando [a Haití]. El problema debe ser resuelto en el largo plazo", señaló Martelly en una declaración.

La Organización Internacional para las Migraciones dijo que todavía existen 575 campamentos, cifra significativamente menor a los 1.555 campamentos creados hace dos años para albergar a casi 1,5 millones de sobrevivientes al terremoto.

Para los residentes del campamento, el día a día continúa siendo una lucha.

En un campamento en una ladera en las afueras de Puerto Príncipe, Jean Leclère, que vive en una carpa desde los días luego del terremoto, dijo que la ayuda casi se ha detenido.

"Tenemos que comprar casi todo lo que necesitamos y la mayoría no tenemos trabajo", dijo. "Para nosotros es muy costoso mudarnos".

El plan de reubicación del gobierno se ha centrado en darle a los residentes como Leclère, subsidios para alquilar una vivienda en uno de los seis principales barrios de Puerto Príncipe, capital del país. Por otra parte, organizaciones humanitarias han realizado sus propios planes para reubicar a los residentes.

"Estamos muy comprometidos a resolver el problema de las viviendas en Haití de forma permanente, y agradecemos a la comunidad internacional por su apoyo incondicional", señaló el primer ministro Laurent Lamothe en una declaración.

Tras la tormenta, el gobierno y organizaciones internacionales ayudaron a los residentes de los campamentos que perdieron sus refugios, suministrando dinero y provisiones.

En un innovador enfoque, el gobierno dijo que se unió con la compañía de telecomunicaciones Digicel para transferir dinero a través de celulares a unas cinco mil personas, cada una de las cuales recibió $500 gourdes haitianas (US$12 aproximadamente) para comprar provisiones.

Mientras tanto, equipos de la Cruz Roja repartieron insumos de emergencia a unas dos mil personas, y los equipos de la USAID distribuyeron agua y kits de higiene en 23 campamentos en Puerto Príncipe, informó la agencia.

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