2012-08-27

Colombia: Tumaco en la mira de las FARC

Cuatro supuestos miembros de la columna Daniel Aldana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron   detenidos el 21 de agosto en una operación conjunta en la Policía Nacional de Colombia y la Armada Nacional. Las autoridades han arrestado a ocho sospechosos de pertenecer a las FARC operando en el departamento de Nariño. (Cortesía Armada Nacional)

Cuatro supuestos miembros de la columna Daniel Aldana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron detenidos el 21 de agosto en una operación conjunta en la Policía Nacional de Colombia y la Armada Nacional. Las autoridades han arrestado a ocho sospechosos de pertenecer a las FARC operando en el departamento de Nariño. (Cortesía Armada Nacional)

Por Ana María Saavedra y Carlos Andrés Barahona para Infosurhoy.com – 27/08/2012

TUMACO, Colombia – Tras una serie de ataques de parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que dejó a los habitantes de Tumaco, la capital del departamento de Nariño, sin electricidad por 16 días, las autoridades pudieron finalmente restablecer el flujo de energía el 25 de agosto.

Desde el 10 de agosto de este año, las FARC atacaron ocho torres de alta tensión, dejando dejando a los 187.084 habitantes de la ciudad fronteriza con Ecuador, sin luz, lo que costó al gobierno US$224.000 según el Ministerio de Minas y Energía. Las autoridades locales señalaron que las pérdidas para la ciudad, principalmente dedicado a la actividad pesquera, fueron de US$ 276.548 diarios, o US$ 4.25 millones en total.

“Los grupos terroristas quieren que la calidad de vida de los colombianos baje y sus acciones demuestran que sus intereses son netamente económicos, solo quieren causar terror para dominar las zonas con cultivos ilícitos”, dijo el 21 de agosto a medios locales el exministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santamaría.

Las autoridades anunciaron dificultades adicionales para restablecer el servicio de energía eléctrica debido a que terroristas de las FARC plantaron minas terrestres en el lugar de los atentados. Cinco civiles y un soldado murieron tratando de restablecer el suministro de energía eléctrica.

“Como se sabe, el modus operandi de estos grupos es dejar minas antipersonales cerca de las zonas atacadas para que se nos haga más difícil restablecer el suministro de energía", dijo Cárdenas.

La serie de ataques, que se llevó a cabo entre el 10 y el 16 de agosto, afectó duramente a la población de Tumaco.

“El derrumbamiento de la torres de energía eléctrica impide el bombeo del agua potable, provocando una crisis sanitaria que priva a los estudiantes del derecho a la educación”, dijo Jaime Rodríguez, secretario de Gobierno Departamental a través de un comunicado de prensa. “[Además], el hospital ha declarado la crisis sanitaria y 300 familias de la comunidad Awa de Inda Sabaleta, se encuentran confinadas en un albergue cercano a los campos minados, sin poder salir a cumplir son su labores vitales de pesca, recolección de frutos, cacería y agricultura”.

Francisco Quiñones, coordinador del Hospital San Andrés de Tumaco, dijo que “tantos días sin energía tiene a mucha gente afectada, el hecho de tener que comprar comida se hace difícil y afecta nuestra economía, es una situación caótica que entra en el desespero”.

La situación golpea a uno de los departamentos con mayores cifras de desempleo de Colombia, con 68,8%, mucho más que el promedio nacional de 10% en junio, según el reporte anual departamental laboral realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

La razón de tan alta cifra de desempleo se debe al afán de las FARC de conquistar los campos para cultivos ilícitos, lo que ha convertido a la ciudad de Tumaco en un ejemplo de pobreza, violencia, desplazamiento y desigualdad social, según Rodríguez.

Según el informe 2011 de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), durante el 2011, aproximadamente 259.146 personas fueron desplazadas en Colombia, siendo el departamento de Nariño el segundo con más desplazamiento del país, con 28.694 personas, solo antecedido por Antioquia con 64.043.

“No he podido conseguir trabajo”, relata Nelson, de 28 años quien huyó de un área rural de Nariño hacia Tumaco, y que prefiere mantenerse en el anonimato por razones de seguridad. “Me tocó venirme de mi finca porque un grupo ilegal quería que yo fuera 'campañero' y la avisara cuando el Ejército pasara por allí, pero me negué. Entonces me dieron 24 horas para irme. Desde que llegué a Tumaco busco trabajo y no sale nada. Vivo de arrimado en las casas de amigos”.

La situación geográfica de este municipio la ha convertido en el lugar ideal de los grupos ilegales. Es una ciudad que combina corregimientos de cordillera, dos grandes ríos: El Mira y el Mataje que desembocan al Pacífico, así como una serie de esteros usados por las FARC como rutas de transporte de droga, además de la frontera con Ecuador, en la que las autoridades han identificado 22 puntos de pasos ilegales.

Por esa razón, el pasado 27 de julio el ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, y el director de la Policía, general José Roberto León Riaño, viajaron a Tumaco para lanzar el programa contra el narcotráfico, el cual busca fortalecer la seguridad de la región lo antes posible.

“Las FARC han recibido golpes muy contundentes. La semana pasada en Nariño tuvimos la neutralización de ocho miembros de la estructura Daniel Aldana. [Tambien fue importante] el golpe al Frente Manuel Cepeda, en Buenaventura. Todo esto empieza a reflejar la presión.”, dijo a medios locales Pinzón.

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