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2012-06-18

Latinoamérica se une contra el crimen organizado

Dinero, armas y teléfonos celulares fueron confiscados durante una operación de junio de 2011 contra la organización criminal La Línea, que opera en Ciudad Juárez, México. (Cortesía Procuraduría General de la República)

Dinero, armas y teléfonos celulares fueron confiscados durante una operación de junio de 2011 contra la organización criminal La Línea, que opera en Ciudad Juárez, México. (Cortesía Procuraduría General de la República)

Por Sergio Ramos para Infosurhoy.com – 18/06/2012

CIUDAD DE MÉXICO – Con el objetivo de iniciar el proceso para la conformación de un Esquema Hemisférico Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, a fines de mayo se reunieron en Cancún, México, fiscales, procuradores y especialistas en materia de seguridad de 23 países latinoamericanos que forman parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Necesitamos un mecanismo que permita a nuestros países hacer frente a la amenaza común del crimen organizado”, comentó el presidente Felipe Calderón durante el acto inaugural, acompañado por la procuradora general de México, Marisela Morales, y el ex jefe de la Policía Nacional de Colombia, Gen. Óscar Naranjo. "No se puede combatir al crimen organizado transnacional a partir de esfuerzos aislados o desorganizados”.

El proyecto busca:

  • ::Crear una entidad coordinadora que deberá agilizar el intercambio de información oportuna, sin dilaciones, entre los países de América Latina para neutralizar las redes de lavado de dinero del crimen organizado.
  • ::Establecer mecanismos para hacer judicialmente útil la información intercambiada con respecto de los delincuentes que transitan por los países del continente.
  • ::Elaborar diagnósticos delictivos, análisis estadísticos, estudios sobre los nuevos mecanismos de operación del crimen organizado transnacional.
  • ::Fortalecer las instituciones de seguridad y justicia en las naciones de América Latina para evitar la filtración de la delincuencia organizada.
  • ::Compartir información para neutralizar el tráfico de migrantes en su paso desde los países de Centroamérica los Estados Unidos.
  • ::• Fortalecer la regulación y los controles para la venta y el tráfico de armas.

“Es poco viable para las naciones latinoamericanas enfrentar al crimen organizado de manera individual”, dijo Morales en un comunicado de prensa.

Durante el encuentro, cuya realización se acordó en abril pasado durante la VI Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena de Indias; los participantes también coincidieron en la necesidad de fortalecer lazos de colaboración operativa para desarticular las organizaciones delictivas que deambulan por varios países de América Latina, erradicar sus redes de vínculos y desmantelar sus estructuras financieras. Se acordó además continuar con las consultas en dos reuniones más que tendrán lugar en Guatemala, y en Santiago de Chile.

Uno de los principales desafíos que busca enfrentar esta nueva iniciativa es la amenaza que presenta para la región el narcotráfico.

En Bolivia, por ejemplo, circulan alrededor de U$750 millones procedentes del narcotráfico, cantidad que representa el 3.7% del Producto Interno Bruto del país, según cifras dadas a conocer por César Guedes, representante de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

En Perú, según cifras dadas a conocer recientemente por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), el narcotráfico genera ganancias por U$22 mil millones anualmente, lo que representa el 17% del PIB del país.

“El negocio del narcotráfico transnacional es mover la droga de los países de producción en Sudamérica y México a los países de consumo, básicamente Estados Unidos y Europa”, dice Alejandro Hope, especialista en temas de seguridad del Instituto Mexicano Para la Competitividad (IMCO) y ex asesor del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

Desde Bolivia, Perú y Colombia, los principales productores de droga en Sudamérica, los narcotraficantes deben pasar por varios países como Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México; en su ruta hacia Estados Unidos.

A su paso, los criminales siembran la corrupción comprando autoridades locales y dejando una estela de violencia cuando grupos antagónicos se disputan entre sí las principales rutas hacia el norte, lo que ha provocado el incremento de la violencia en la región en los últimos años, según Hope.

Un reporte del Departamento de Estado de los Estados Unidos indica, por ejemplo, que el 79% de los vuelos que trasladan cocaína desde Sudamérica hacen su primera escala en Honduras, antes de partir rumbo a su segunda escala: México. El mismo reporte indica que el 95% de la cocaína que ingresa a EE.UU. sube por el corredor Centroamérica-México.

Las bandas del crimen organizado han aprovechado la vulnerabilidad de los países de Centroamérica donde, según un informe sobre Desarrollo Humano de la Organización de las Naciones Unidas, el número de personas que vive en la pobreza asciende a los 18.8 millones. Por ejemplo, está el caso de Honduras, en el cual un 71.6% de sus 8,14 millones de habitantes, vive bajo la línea de la pobreza.

“Honduras es un país estratégico porque tiene tres fronteras –con Nicaragua, El Salvador y Guatemala- y tiene litorales en el Caribe”, comenta el doctor Adalberto Santana, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autor del libro El narcotráfico en América Latina.

Santana agregó que el problema no es tanto la existencia del crimen organizado sino cómo se comporta. Esto explicaría por qué Perú, siendo el principal productor de hoja de coca del mundo, no tiene los mismos niveles de violencia que se observan en México o Colombia.

“El narcotráfico es un problema de carácter económico. Las policías no pueden controlar la situación porque es un problema de oferta y demanda”, dice.

“En la medida en que se establece un poder sin contrapesos, con cantidades muy fuertes de dinero y con una disposición a la violencia muy fuerte [el narcotráfico] es una amenaza a la institucionalidad democrática”, señala Hope.

Calderón dijo que hay una sola forma en la cual los países de la región pueden prevalecer en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

“Necesitamos organizarnos mejor, tanto entre países como entre agendas internacionales porque frente a la delincuencia organizada no queda más que operar, también organizadamente a nivel internacional”, concluyó Calderón en Cancún.

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