2009-12-15

Luces, cámara, acción: La industria cinematográfica boliviana acapara los focos

Lorena Sugier e Ismael Suárez en una escena de la película boliviana de 2009 "Rojo, amarillo y verde.” (Foto promocional del largometraje)

Lorena Sugier e Ismael Suárez en una escena de la película boliviana de 2009 "Rojo, amarillo y verde.” (Foto promocional del largometraje)

Por Edson Hurtado, para Infosurhoy.com—15/12/2009

SANTA CRUZ, Bolivia – Seis años después de "Dependencia Sexual", de Rodrigo Bellot, una película premiada que trata sobre adolescentes bolivianos en busca de sus identidades sexuales, la industria cinematográfica de este país comienza a florecer gracias a la aparición de un consolidado elenco de directores y productores independientes.

Tomás Bascopé, director de "El Ascensor", estrenada en octubre, señaló que "la mayoría (de los realizadores) de esta nueva era son gente joven, soñadora y emprendedora que ya está cansada de la imagen que tenemos los bolivianos de país pobre en todos los aspectos”. En su opinión, “esta nueva generación es un grito al mundo, un grito que quiere decir que existimos y valemos”.

Durante años, las luchas para sobrevivir en uno de los países más pobres de la región no estuvieron presentes en la gran pantalla. Pero desde el estreno de "Dependencia Sexual", los realizadores están empleando el cine como un lienzo en el que retratar la vida en su país.

“Está naciendo una búsqueda de universalidad en las visiones de nuestros artistas", afirmó Jorge Sierra, productor de "El Ascensor", algo que, a su entender, "es muy positivo, puesto que Bolivia no es una isla”.

“El Ascensor” trata sobre la interacción de dos atracadores atrapados junto a su víctima en un ascensor durante las vacaciones de Carnaval, un argumento que, a juicio de Sierra, presenta un tema universal.

“Si bien ‘El Ascensor’ está tipificado, porque sus personajes se parecen a los de las distintas clases sociales bolivianas, así como a sus hábitos y costumbres, éstos también podrían ser los de cualquier otro país”, explicó el productor.

Por su parte, "Zona Sur", de Juan Carlos Valdivia, muestra cómo una familia de clase alta que vive en la zona sur de La Paz, reacciona ante los cambios sociales que se producen en el país.

“Rojo, amarillio y verde”, de Martin Boulock, Sergio Bastani y Bellot, se compone de tres documentales inspirados en los colores de la bandera boliviana. La cinta usa cada capítulo para centrarse en un episodio traumático. En el primer segmento, "Rojo", una mujer lucha por mantenerse con vida, mientras que en el "Amarillo" un niño trata de encontrarse a sí mismo viviendo lejos de casa. En el último segmento, "Verde", una familia echa en falta a un pariente desaparecido. Sin embargo, todos ellos coparten un hilo común: representan temas que afectan a los bolivianos.

No obstante, a Sierra le gustaría ver una industria cinematográfica nacional que trascienda su mercado característico. "Creo que todavía debemos liberarnos de los temas nacionales, localistas y circunstanciales, así como de todo lo que nos caracteriza como bolivianos", señaló, tras lo cual concluyó que "me gustaría ver una película nacional que se desmarque totalmente de esta influencia, quizá una ficción o una producción completamente universal sin referencia a lo nacional”.

No es posible calificar o realizar comentarios sobre este artículo.