Arrow left
Arrow right

2010-10-01

Los Quintos Juegos Mundiales Militares

[DIÁLOGO]

[DIÁLOGO]

DIÁLOGO STAFF

Tânia Maria Pereira Ribeiro, conocida como Tânia Maranhão, y Andréa dos Santos, conocida como Maycon, estaban preocupadas. Ambas habían jugado su último partido en el equipo nacional de fútbol femenino de Brasil en el 2008 y el dinero empezaba a escasear. Luego, una inesperada invitación para unirse a la Marina de Brasil llegó.

“En la vida militar, se deben respetar mucho los horarios”, dijo la defensa y marinera Tânia Maranhão. “En el equipo, también se tiene un horario, pero se puede llegar cinco o diez minutos tarde. Aquí no. Tienes que llegar cinco o 10 minutos antes. Hoy en día estoy acostumbrada a ello, y mi familia está muy orgullosa de que sea miembro de las Fuerzas Armadas”.

La transición de una vida civil a la vida militar para los atletas de élite es una vieja práctica en varios países de Europa oriental. En particular, era común durante la época soviética, cuando los atletas olímpicos no podían jugar profesionalmente.

En Brasil, esta transición es relativamente reciente, y ha cobrado impulso después de que Río de Janeiro fue elegida como sede de los quintos Juegos Mundiales Militares, también conocidos como “Los Juegos de la Paz” por los organizadores. Los juegos, que se celebrarán del 6 al 24 de julio del 2011, tendrán como sede por primera vez a una nación de Latinoamérica. Los juegos anteriores fueron celebrados en Europa y Asia.

“Hemos aprendido muchas cosas, como la disciplina y el respeto de la jerarquía”, manifestó la mediocampista izquierda del equipo de fútbol femenino de la Marina de Brasil, Maycon, quien también se sintió atraída hacia la competencia por las condiciones favorables para el entrenamiento y por la buena infraestructura ofrecida por los militares. Asimismo añadió, en tono de broma, “La mejor parte es que el salario es depositado en nuestra cuenta todos los meses, sin demora alguna.”

El Vicealmirante Bernardo Gambôa, jefe de la delegación brasileña para los juegos, considera que esta inversión en atletas de élite vale la pena. Él prevé que el nivel de la competencia ganará reconocimiento de un mayor público y se siente optimista respecto al desempeño de Brasil. “Nuestro objetivo es terminar en uno de los tres primeros puestos en el cuadro de medallas”, afirmó.

Inversión en infraestructura y modernización

Los cambios que Brasil ha implementado para los quintos Juegos Mundiales Militares no se limitan a convertir a los atletas de élite en cabos y sargentos. El país ha invertido 1,2 mil millones de reales (aproximadamente US$ 800 millones) en los juegos, en parte para la construcción de viviendas para los participantes de más de 100 países.

El nuevo complejo de 17 edificios incluye 408 unidades repartidas en tres villas construidas por las Fuerzas Armadas. Vila Verde será ofrecida al Ejército, Vila Branca a la Marina y Vila Azul a la Fuerza Aérea. Cada uno de los edificios cuenta con seis pisos, con cuatro departamentos de 110 metros cuadrados por piso, además de áreas comunes para eventos y un centro de juego multideportivo.

“Después de los Juegos Mundiales Militares, todos los departamentos de las tres villas se convertirán en residencias funcionales para el personal militar de Brasil y también alojarán a atletas en el año 2016, cuando Río de Janeiro sea la sede de los Juegos Olímpicos de Verano”, manifestó el teniente primero Frederico Hopfinger Leite, el ingeniero civil responsable de supervisar la construcción de Vila Verde.

Los fondos otorgados por el gobierno federal también se utilizarán para mejorar la seguridad y el transporte a fin de satisfacer las necesidades de la afluencia de delegaciones militares que participarán en los juegos.

Para escoltar a los convoyes de las distintas delegaciones, se adquirieron más de 90 motocicletas Harley-Davidson para ampliar las flotas del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea que proporcionarán seguridad para el transporte VIP. El Teniente Coronel Alfredo de Andrade Bottino, Comandante del 1er Batallón de Guardias, señaló que 20 de las motocicletas fueron asignadas a su batallón para ayudar a mantener la ley y el orden, incluyendo la vigilancia de carreteras y zonas en las que se llevarán a cabo los entrenamientos y las competencias oficiales.

El General Jamil Megid Júnior, coordinador del comité de planificación para los juegos, explicó que la red de comunicaciones operacionales también se amplió y se modernizó a través de la compra de nuevos equipos para crear redes móviles que se utilizarán en los lugares de competencia.

Un legado para el año 2014 y 2016

Además de los beneficios para los atletas en los juegos militares, el próximo evento modernizará las instalaciones y servirá como entrenamiento operacional para mantener la seguridad en las futuras competencias internacionales en Río de Janeiro.

“Queremos dejar, y vamos a dejar, un legado para el futuro, no sólo en el área estructural de la construcción”, dijo el General Megid Júnior. “Este evento servirá como una misión, que reunirá a los organismos responsables de la seguridad pública, las Fuerzas Armadas y la comunidad de Río de Janeiro en sí, de modo que pueda funcionar de manera integrada”. El General Megid Júnior explicó que los juegos militares serán una oportunidad para coordinar los sistemas de seguridad de cada institución en los niveles municipales, estatales y federales, y esto ayudará a las Fuerzas Armadas a integrar su protocolo de seguridad.

“Hemos estado realizando, y seguiremos realizando, ejercicios integrados para estar preparados para las misiones en julio del 2011 y para ensayar para el 2014 y 2016”, añadió.

Además de las instalaciones deportivas que se construyeron especialmente para los Juegos Panamericanos del 2007, los principales centros militares están siendo renovados, tales como el Centro de Educación Física Almirante Adalberto Nunes – CEFAN, para ser utilizados por los atletas durante los próximos Juegos Mundiales Militares.

El Contralmirante de la Marina Fernardo César da Silva Mota, comandante de CEFAN y presidente de la Comisión de Deportes de la Marina, dijo que la administración de los 20 deportes se dividirá entre el Ejército, que administrará 10 deportes, la Marina con seis y la Fuerza Aérea con cuatro. Añadió que las dos competencias oficiales que tendrán lugar en CEFAN son el pentatlón naval y taekwondo.

Habrá alrededor de 7.000 atletas y 2.000 delegados de más de 100 países en los juegos. Brasil participará con 250 atletas y tendrá representantes en todos los deportes, incluyendo tiro. Uno de los miembros de ese equipo militar brasileño es el Teniente del Ejército André Luiz Tertuliano dos Santos, especialista en tiro con rifle. “Hace algún tiempo, yo podría haber dicho que nuestro equipo no tenía oportunidad de ganar una medalla. Ahora, con la adquisición de nuevos equipos, me siento más optimista, y creo que podemos ganar algo”, señaló.

Otro factor fundamental que contribuye al éxito del país en los Juegos Mundiales Militares es el nivel de interacción entre las ramas de las Fuerzas Armadas.

“Las personas responsables de los equipos intercambian información y experiencias”, dijo el Capitán de Corbeta Marcos Vinícius Lúcio, jefe de la Sección de Comunicación Social de la Comisión de Deportes de la Marina, sobre la manera en que las tres ramas siguen la orientación de la Comisión Brasileña de Deportes Militares. Y añadió, “El objetivo común es llevar a nuestro país a una excelente participación en los quintos Juegos Mundiales Militares de Río en el 2011”.

¿Le gusta este artículo?

131Rating no
Agregue su comentario Política de comentarios
*indica un campo obligatorio