2012-05-21

JUNGLAS: la peor pesadilla de los narcos

Cada unidad de Junglas consiste de 10 miembros con un papel específico, entre los que se incluyen el de guía, experto en demoliciones, francotirador y enfermero, entre otros. Cada uno de ellos carga entre 15-20 kilos de equipo en todas sus misiones en helicóptero. (Foto: Claudia Sánchez-Bustamante/DIÁLOGO)

Cada unidad de Junglas consiste de 10 miembros con un papel específico, entre los que se incluyen el de guía, experto en demoliciones, francotirador y enfermero, entre otros. Cada uno de ellos carga entre 15-20 kilos de equipo en todas sus misiones en helicóptero. (Foto: Claudia Sánchez-Bustamante/DIÁLOGO)

Claudia Sánchez-Bustamante/DIÁLOGO

El termómetro marca 37 grados C bajo el cielo despejado en Los Pijaos. Los rayos del sol castigan sin misericordia y el sudor corre por los rostros de los policías que participan en un ejercicio de descenso en cuerda rápida. En uniforme de combate, con el armamento a cuestas y gruesos guantes negros , se apresuran a escalar una torre de 18 metros para después deslizarse a toda prisa, tomando en cuenta las medidas y procedimientos de seguridad que sus homólogos de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE. UU. les han mostrado durante la última hora.

Entre las montañas, llanuras y cañadas que surcan el río Coello, el grupo practica algunas de las técnicas que utilizarán durante las sigilosas operaciones de interdicción que le han ganado el respeto a este equipo élite de la fuerza policial colombiana.

La Compañía Jungla Antinarcóticos constituye una fuerza selecta de Operaciones Especiales conocida por sobrevolar la espesa selva colombiana en medio de la noche, en busca de laboratorios de procesamiento de cocaína pertenecientes a grupos ilegales armados de narcoterroristas, como es el caso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El comando de interdicción aerotransportado antinarcóticos Junglas, una unidad militarizada de policías, constituye el brazo operacional de la Policía Nacional de Colombia (PNC) y se encuentra bajo la Dirección Antinarcóticos (DIRAN).

Su base de operaciones es la finca Los Pijaos, un terreno de 17.001 hectáreas que semeja un fuerte natural. Allí, desde 2008, funciona la Escuela Nacional de Operaciones Policiales (CENOP) de la PNC.

“Las circunstancias que vive nuestro país hacen que nosotros respondamos a la necesidad de contar con una fuerza policial militarizada”, manifestó el Coronel de la Policía Jorge Luis Ramírez Aragón, comandante de la base CENOP, durante una visita de Diálogo al fuerte.

La PNC inició el primer curso nacional Jungla en 1989, con el apoyo de los EE. UU. y el Servicio Aéreo Especial del Reino Unido, parte de las Fuerzas Especiales británicas. El curso duró seis meses, durante los cuales, un grupo seleccionado de policías aprendió las habilidades necesarias para sobrevivir durante una semana en la selva, entre otras tácticas.

Actualmente, el entrenamiento se enfoca en patrullaje, operaciones nocturnas, defensa de bases, administración durante traumas médicos, puntería fina, combate cercano, misiones aerotransportadas, operaciones antiminas, erradicación de plantaciones de coca ilegales y captura de objetivos de alto valor, todas capacidades que se ponen a prueba en sus misiones de interdicción.

El curso básico del comando Jungla dura 18 semanas, en las que en un día típico los alumnos practican practica cómo conducir operativos para la captura de objetivos de alto valor, o bien cómo destruir o incautar laboratorios de procesamiento, cargamentos de droga y/o precursores químicos, entre otras actividades. Llegar a estos remotos lugares conlleva operaciones sigilosas y cuidadosamente planificadas, para las cuales los miembros de cada unidad deben transportar una pesada carga de armas y herramientas en un recorrido de varios kilómetros, atravesando ríos y pantanos, bajo el sofocante calor de la selva colombiana.

Para recibir el entrenamiento de Jungla, es preciso tener al menos dos años de experiencia como policía y ofrecerse de manera voluntaria.

El instructor de la Compañía de Entrenamiento Jungla, un Sargento Primero que realiza esta función desde hace 20 años, explicó a Diálogo que los Junglas deben ser individuos que no “no pongan un problema donde lleguen, sino que encuentren soluciones”. Como instructor veterano, el sargento también colabora en el desarrollo del curso médico para Junglas avanzados, que incluye operaciones tácticas en la Sierra Nevada, el Amazonas y la región del Cauca, en Colombia.

Luego del intenso entrenamiento del curso básico, los Junglas pasan a cursos más especializados y avanzados, en el campo de su elección.

Actualmente, el comando Junglas cuenta con unos 600 policías activos en tres compañías: Facatativá, en las afueras de Bogotá; Santa Marta en la costa caribeña, y Tuluá, al este. Además, hay 65 instructores que radican en la sede de centro de entrenamiento de la PNC en Pijaos.

En cada compañía Jungla hay tres elementos del tamaño de un pelotón. A su vez, cada uno de estos elementos está conformado por elementos del tamaño de una escuadra, con diez miembros cada una. En sus misiones, los Junglas cargan de 15 a 20 kilogramos de equipo y cumplen funciones muy específicas. Las actividades de los Junglas se basan en los paquetes de inteligencia que reciben de la dirección de inteligencia de la DIRAN. Cada miembro es de vital importancia para el resto del equipo, a pesar de tener responsabilidades independientes del resto.

A través de los años, las capacidades y fortalezas desarrolladas por este grupo han permitido la captura de diversos narcoterroristas buscados en Colombia.

Por ejemplo, en abril de 2009 los equipos de reconocimiento especial Junglas y miembros de la dirección de inteligencia de la PNC capturaron a Daniel “Don Mario” Rendón Herrera, uno de los narcotraficantes más buscados en ese entonces.

Y en 2011, la DIRAN destruyó 813 instalaciones de producción de pasta base de cocaína y 100 laboratorios de clorhidrato de cocaína.

Más allá de la selva colombiana

Desde 1994 se han dictado 23 cursos nacionales, 10 internacionales y 10 para instructores, todos con la participación de fuerzas de seguridad de 19 países. Tan solo desde 2009, más de 1.500 estudiantes internacionales han sido entrenados por la PNC, muchos en la base CENOP y otros 8.000 por parte de los equipos de instrucción móviles fuera de Colombia. Cada promoción inicia con entre 70 y 110 estudiantes, y tiene un índice de graduación promedio del 70 por ciento, según el Mayor Carlos Reyes, comandante de la Compañía de Instructores Jungla.

El Mayor Reyes manifestó a Diálogo que debido a su historia y experiencia singulares, la PNC ha colaborado con otros países del hemisferio para fortalecer las operaciones antidrogas y las acciones del orden público contra el delito.

“La PNC es la fábrica de [soldados] Junglas del mundo…”, manifestó el comandante de la base CENOP, el Cnel. Ramírez Aragón.

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1 Comentario

  • DELGADO ZAMIR | 2012-06-06

    MUCHA REALIDAD LO QUE ESTA ESCRITO POR QUE YO ESTUVE EN EL CENOP ASIENDO UN SEMINARIO EN MAYO 17 2012 DE LOS AUXILIARES DE POLICÍA REGULAR DE LA ESCUELA DE FACA ESCAR UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE QUE CUANDO TERMINE MI SERVICIO MILITAR VOY HACER UN CURSO DE GRANADERO GRACIAS POR LOS INSTRUCTORES QUE NOS ENSEÑARON MUCHO ATT: ZAMIR STIVEN DELGADO GOMEZ ME GUSTA MUCHO LA MÍSTICA Y LA DISCIPLINA DEL CENOP

Tue Apr 15 22:20:08 2014

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