2012-04-17

Soldado del Ejército de EE. UU. recibe Cruz al Servicio Distinguido

A pesar de sufrir el oolapso de un pulmón y heridas de esquirla, el Sgto. Felipe Pereira rescató a sus compañeros durante una emboscada en Afganistán, el 1 de noviembre de 2010. Por su valor, el sargento fue condecorado con la Cruz al Servicio Distinguido. (Foto: Ejército de los Estados Unidos).

A pesar de sufrir el oolapso de un pulmón y heridas de esquirla, el Sgto. Felipe Pereira rescató a sus compañeros durante una emboscada en Afganistán, el 1 de noviembre de 2010. Por su valor, el sargento fue condecorado con la Cruz al Servicio Distinguido. (Foto: Ejército de los Estados Unidos).

Oficina de Relaciones Públicas de Fort Campbell - Ejército de los EE.UU.

En una ceremonia que tuvo lugar el 12 de abril, el General Raymond Odierno, jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense, entregó la Cruz al Servicio Distinguido al Sargento Felipe Pereira del Ejército de los Estados Unidos.

A pesar de tener un pulmón parcialmente colapsado debido a heridas de metralla, Pereira rescató a otros soldados heridos que cayeron en una emboscada el 1 de noviembre de 2010 en la provincia de Kandahar, Afganistán.

Pereira, quien tiene doble nacionalidad, brasileña y estadounidense, se convirtió en el primer soldado de la 101.° División Aerotransportada que recibe la Cruz al Servicio Distinguido desde la guerra de Vietnam. Está asignado a la Compañía A, 1.er Batallón, 502.o Regimiento de Infantería (Ataque), 2.° Equipo de Combate de Brigada, 101.° División Aerotransportada.

La mención de Pereira dice lo siguiente: “Su dedicación y compromiso con el deber han salvado indudablemente la vida de dos de sus compañeros, mientras que su liderazgo y servicio distinguido fueron clave para la respuesta exitosa de su unidad a un ataque mortal”.

Pereira estaba en servicio con la Fuerza de Tarea y Ataque Combinada cuando su unidad fue blanco del fuego enemigo. Pereira y su escuadrón regresaban de una patrulla en Senjaray, Afganistán, cuando un motociclista suicida detonó un explosivo en medio del escuadrón.

Dos soldados perdieron la vida inmediatamente, mientras que otros cuatro resultaron gravemente heridos. Pereira sufrió heridas de esquirlas en el bazo, el hígado y el pulmón izquierdo.

Mientras que los soldados se esforzaban por lograr una alerta situacional, el enemigo inició una compleja emboscada y comenzó a disparar con armas de bajo calibre y lanzagranadas.

Los pulmones de Pereira empezaron a colapsar. No obstante, se rehusó a recibir tratamiento médico y en cambio comandó un vehículo todo terreno y regresó a la zona de fuego enemiga para brindar una plataforma de evacuación para sus camaradas heridos.

Pereira consiguió trasladar el vehículo a 20 metros de sus soldados que estaban atrapados bajo fuego enemigo, pero no pudo cubrirlos de forma efectiva. Inmediatamente, aplicó la técnica de fuego de supresión desde el vehículo, lo que permitió a sus compañeros soldados trasportar dos heridos al vehículo.

Mientras las balas rebotaban en el vehículo y casi alcanzan a Pereira, él siguió brindando dirección de fuego para los soldados que quedaban en el terreno. Luego, retrocedió el vehículo rápidamente hacia la entrada del puesto, donde los médicos esperaban para recibir a los heridos.

Pereira ayudó a trasportar los heridos para que recibieran atención médica; luego regresaron a la zona de fuego enemigo y continuaron evacuando y dirigiendo a sus compañeros de batalla. Se reconoce a Pereira por salvar la vida de dos soldados de su equipo, además de arriesgar su propia vida en varias ocasiones. Pereira solo aceptó recibir tratamiento médico una vez que todos los soldados heridos fueron evacuados y contaban con atención médica.

¿Le gusta este artículo?

37Rating no
Agregue su comentario Política de comentarios
*indica un campo obligatorio