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2012-02-22

Colombia reforma plan de guerra contra guerrilleros

Un helicóptero despega de una plantación de coca en La Espriella, cerca de Tumaco, provincia de Nariño, el 7 de marzo de 2009. Foto:  Reuters/Eliana Aponte

Un helicóptero despega de una plantación de coca en La Espriella, cerca de Tumaco, provincia de Nariño, el 7 de marzo de 2009. Foto: Reuters/Eliana Aponte

Reuters

Con la ayuda de miles de millones de dólares otorgados por Estados Unidos en la última década, las Fuerzas Armadas de Colombia han aplicado inteligencia y movilidad más eficientes para combatir a las tropas guerrilleras y lograron empujar a sus combatientes hacia escondites incluso más remotos.

La principal agrupación, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ajustó sus tácticas, aunque lo hizo volviendo a sus raíces guerrilleras y empleando unidades más pequeñas; un escenario muy diferente a la década de los noventa, cuando se apoderaban de franjas de territorio.

Aunque el ejército ha acabado con la vida de comandantes superiores de la FARC, como por ejemplo Raúl Reyes en 2008, Mono Jojoy en 2010 y Alfonso Cano en 2011, la guerra continúa.

Fuentes militares y civiles familiarizadas con la nueva estrategia dicen que el principal cambio consiste en aumentar la focalización de las operaciones logísticas y financieras de las FARC, así como también sus principales unidades de combate.

“Al centro de gravedad estratégico de las FARC no lo conforman sus líderes, sino sus estructuras”, señaló una fuente local militar.

El “Mono” Jojoy murió y no pasó nada; las FARC siguieron adelante. Cano murió y tampoco pasó nada. Hubo desmoralización y debilitamiento, pero no se pudo acabar con los insurgentes”.

Las nuevas fuerzas de tarea tienen como objetivo destruir los “frentes” insurgentes principales, que son similares a los batallones y se combinan para conformar “bloques” regionales mayores, muy parecidos a las divisiones del ejército. Ciertos bloques cuentan con la dirección de cabecillas del secretariado de las FARC, formado por siete miembros a cargo de la organización.

Las fuentes indicaron que la restructurada estrategia busca desmantelar los frentes involucrados en el tráfico de cocaína, armas, fabricación de bombas y explotación minera ilegal, así como también unidades de combate especializado, como el temible frente Teórico Forero.

Colombia activó un total de siete fuerzas de tareas y planifica agregar al menos cinco más. Las fuerzas de tarea cuentan con personal de unidades del ejército principalmente, y operan de forma autónoma, bajo control directo de la jefatura de las fuerzas armadas.

Hasta el momento, la fuerza de tarea más grande es la “Omega”, con unos 25.000 miembros de apoyo aéreo, marítimo y de artillería.

En una aparente victoria anticipada, los militares anunciaron esta semana que las tropas de Omega habían matado al jefe del “62° frente de la provincia de Meta, productora de petróleo. Si bien el fallecido no formaba parte del secretariado de las FARC, había sido coordinador importante entre los bloques del sur y del norte.

La seguridad ha mejorado considerablemente en comparación con la década pasada, lo cual propició cifras récord de inversiones, principalmente en petróleo y minería. Colombia estima que las inversiones extranjeras ascenderán a US$ 16 mil millones este año, en comparación con los US$ 2,1 mil millones de 2002.

La nueva estrategia militar se concentrará principalmente en las FARC, aunque también en la agrupación insurgente ELN, de menor envergadura, y en nuevas pandillas delictivas, como por ejemplo ex agrupaciones narcotraficantes y paramilitares de ultraderecha, quienes bajaron sus armas entre 2003 y 2006.

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