2012-01-01

La Fuerza Aérea brasileña en el Amazonas

El 4.o BAvEx tiene una nómina de 300 militares, de los cuales 35 son
                    pilotos. [Centro de comunicación social del Ejército brasileño
                    (CCOMSEX)]

El 4.o BAvEx tiene una nómina de 300 militares, de los cuales 35 son pilotos. [Centro de comunicación social del Ejército brasileño (CCOMSEX)]

Kaiser Konrad, periodista especializado en asuntos de seguridad brasileños

En mayo de 2004, un accidente aéreo en la ciudad de Manaos, ubicada al noroeste de Brasil, cobró la vida 33 personas. Un helicóptero de vigilancia acudió al lugar de inmediato. La tripulación, parte del 4.o Batallón de la Fuerza Aérea, utilizó gafas de visión nocturna para recuperar los cuerpos durante la que habría de ser la primera misión de búsqueda y rescate en utilizar este tipo de equipo en Sudamérica.

El 4.o Batallón de la Fuerza Aérea (BAvEx) alberga su cuartel general en la base aérea de Manaos, una zona desnivelada donde se construyó el primer hangar para suspensión en Brasil. Es la única unidad de helicópteros del Ejército brasileño del Amazonas, y cubre casi la mitad del territorio nacional. Tiene una nómina de 300 militares, 35 de los cuales son pilotos, y depende directamente del Comando Militar del Amazonas (CMA).

Fue creado en 1991 en respuesta a la creciente importancia geopolítica de la región amazónica. Ese año, una fuerza de helicópteros de lo que era entonces la Brigada de la Fuerza Aérea llegó desde Taubate, São Paulo, para participar en una operación militar secreta en la región de Tabatinga, en el estado de Amazonas. Dirigieron la acción militar brasileña las Fuerzas Especiales con el respaldo de la Fuerza Aérea. Las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de la zona habían atacado un destacamento fluvial del Ejército de Brasil a lo largo del Río Traira, donde mataron a personal de servicio y les robaron las armas.

El BAvEx participa en forma activa de las operaciones humanitarias internacionales, como el rescate de los rehenes de las FARC en territorio colombiano. Sus aeronaves sobrevuelan el inmenso bosque con seguridad absoluta y con un ritmo elevado de operaciones, lo que le permite realizar todas las operaciones de movilidad aérea dentro de la jurisdicción del CMA, además de llevar a cabo diversas misiones en apoyo de las entidades gubernamentales, como el Instituto Ambiental Brasileño, la Fundación Nacional Indígena, la Policía Federal y otros, sin perder de vista jamás el enfoque principal de su misión, el cual es brindar movilidad aérea táctica y estratégica al CMA. Las misiones El 4.º BAvEx está equipado con 11 helicópteros: cuatro HM-2 Black Hawks (Sikorsky S-70A), tres HM-1 Panthers (Eurocopter AS-365), y cuatro HM-3 Cougars (Eurocopter AS-532 UE). La movilidad aérea en la jungla amazónica se categoriza según dos doctrinas operativas militares: Gamma, para el combate de resistencia y Alfa, para el combate convencional. Es posible realizar una serie de misiones específicas dentro de ambas, y clasificarlas como se explica a continuación:

Misiones de apoyo al combate: comando y control y posicionamiento de artillería. En la selva son necesarias misiones tales como búsqueda y rescate, reconocimiento, seguridad, incursión, infiltración y extracción con movilidad aérea.

Misiones de apoyo logístico: suministrar las bases, los destacamentos y los escuadrones fronterizos especiales, lanzar paracaidistas y Fuerzas Especiales, evacuación médica y transporte aéreo.

Para el 4º BAvEx, todas las misiones son reales. A ello se debe el alto nivel de preparación operativa de su tripulación. Los helicópteros, equipados con ametralladoras laterales MAG 7.62 mm, pueden llegar a cualquier punto de la frontera brasileña dentro de la zona del CMA en un lapso de 15 horas desde el momento en el que reciben la misión.

Dado que el bosque es demasiado vasto para la autonomía de vuelo de cualquier helicóptero actualmente disponible en el mercado, el batallón transporta los tanques de combustible de campo, llamados “plots”, para cada destacamento y los almacena en zonas seguras para que la aeronave pueda aterrizar, reabastecerse y regresar a combate.

Las condiciones climáticas del Amazonas son extremas y pueden cambiar súbitamente. Puesto que las distancias son enormes y los vuelos largos, un piloto que despega con condiciones favorables puede encontrarse con un cambio drástico de clima en el camino.

Operaciones militares en la frontera

En Brasil, las Fuerzas Armadas pueden ejercer el poder de policía en toda la frontera. Esta superficie se extiende 150 kilómetros desde la frontera, dentro de la cual el personal militar puede realizar paradas aleatorias y búsquedas de vehículos, embarcaciones y sospechosos de actividades ilícitas, como el narcotráfico internacional y el contrabando de armas y bienes. En el caso de la región amazónica, con su frontera gigantesca, es fundamental contar con el apoyo de la Fuerza Aérea para las actividades de vigilancia, transporte, y apoyo logístico, ya sean realizadas por el personal militar o por equipos de la Policía Federal y las entidades gubernamentales que trabajan en la región.

Hace poco, se realizó allí la primera edición de la Operación Ágata. La inició el ministerio de Defensa de Brasil como parte integral del Plan Estratégico de Fronteras lanzado por la Presidenta Dilma Rousseff el 8 de junio de 2011. De los 16.000 kilómetros de frontera del país, 9.500 están irrigados por ríos que nacen en los países vecinos y fluyen corrientes abajo hacia el territorio nacional brasileño, lo que los convierte en rutas para las actividades del crimen organizado. Para hacer frente a este problema, los ministerios de Defensa y Justicia definieron 34 puntos vulnerables que serán cubiertos por las Fuerzas Armadas en futuras ediciones de la operación.

¿Le gusta este artículo?

36Rating no
Agregue su comentario Política de comentarios
*indica un campo obligatorio