2012-04-25

Entrevista con Marlon Pascua, ministro de Defensa de Honduras

El ministro de la Defensa de Honduras, Marlon Pascua, visitó el Comando Sur de los EE. UU. en marzo de 2012. (Foto: DIÁLOGO)

El ministro de la Defensa de Honduras, Marlon Pascua, visitó el Comando Sur de los EE. UU. en marzo de 2012. (Foto: DIÁLOGO)

Sandra Marina Johnson/DIÁLOGO

Marlon Pascua, ministro de Defensa de Honduras, reconoce su admiración por las fuerzas militares de su país. En una entrevista concedida a Diálogo durante su visita al Comando Sur de los Estados Unidos, en marzo pasado, el ministro afirmó que la “formidable capacidad de organización, planificación y ejecución de los militares hondureños” los convierte en un elemento clave en la lucha contra las pandillas, la delincuencia y el narcotráfico; la ayuda en caso de desastres naturales, y en tareas de asistencia médica y social a la población.

Pascua, además, conversó sobre la importancia de los lazos de colaboración militar que Honduras mantiene con los Estados Unidos, Colombia y sus vecinos centroamericanos.

Diálogo: ¿Cuáles son los principales retos que tiene frente a usted, como ministro de Defensa de Honduras?

Marlon Pascua, Ministro de Defensa de Honduras: Uno de nuestros retos más importantes es el hecho de que desgraciadamente Honduras se ha visto envuelto en una ola de violencia generalizada que ha afectado mucho a la población. La constitución de la República de Honduras establece cuáles son las responsabilidades de las Fuerzas Armadas y de la secretaría de Defensa. Y una de ellas es acompañar a cualquier institución del estado que solicite su apoyo. [Otra] de las que están establecidas también es el apoyo que se le debe dar a la secretaría de Seguridad en el combate contra el crimen organizado, el narcotráfico, la delincuencia, el tráfico ilegal de armas y el tráfico de personas. En este caso por la violencia que se vive en el país, las Fuerzas Armadas se han visto involucradas directamente en la lucha contra la violencia en el país. O sea, llevarle tranquilidad, paz y seguridad a la población es uno de los retos más importantes que tenemos en este momento.

*Diálogo:*¿A qué cree que se debe el problema que están confrontando con la criminalidad?

Ministro Pascua: La violencia que se vive en el país es producto no solo de las operaciones del crimen organizado, si no que es generada por las mismas pandillas juveniles y, en muchos casos, por la unión de ambos: las pandillas juveniles en colaboración con personas que se dedican al narcotráfico. También se ha presentado la delincuencia común generada por actividades que realizan personas con el fin de obtener financiamiento para participar en operaciones del crimen organizado.

Diálogo: Me imagino que se refiere a la Operación Relámpago ¿Continúan trabajando de la misma manera?

Ministro Pascua: El trabajo en esa operación continúa. La operación “Relámpago” se inició en la ciudad de Tegucigalpa, la capital. Allí se escogieron las zonas más sensibles por la actividad de la delincuencia común. Se asignaron dos zonas de la ciudad a las fuerzas militares y una zona a la Policía Nacional. La violencia y la actividad criminal desaparecieron totalmente en las zonas donde están trabajando las fuerzas militares. Posteriormente también realizamos las operaciones en otros sectores del país y en San Pedro Sula, que es la segunda ciudad más importante de Honduras, en Juticalpa y Catacamas en el departamento de Olancho; en Tela, en el departamento de Atlántida, y en Siguatepeque y Comayagua, en el centro del país.

Este año estamos incrementando nuestra participación en otros sectores donde se ha identificado mucha delincuencia. Los productos de las acciones realizadas a través de la operación Relámpago han sido positivos y con resultados muy importantes. La misma población ha manifestado su complacencia y su alegría por que las fuerzas militares tengan la oportunidad de participar en este tipo de operaciones de prevención del delito.

Diálogo: ¿De qué manera los beneficia la colaboración militar con otros países?

Ministro Pascua: Para nosotros es muy valiosa la colaboración no solo de los EE. UU., sino también de cualquier otro país que nos ayude a compartir los problemas que estamos viviendo en Honduras. En este caso, EE. UU. es nuestro mayor socio; es el país que nos presta mayor apoyo. También recibimos apoyo por ejemplo, de Colombia, y en este caso toda la ayuda y todo el apoyo es bienvenido. Para nosotros es muy importante intercambiar experiencias, intercambiar información y, sobre todo, tener ejercicios combinados que nos permitan poder enfrentar enemigos que mantenemos en común como, por ejemplo, el narcotráfico.

En este momento trabajamos en actividades propias de nuestras Fuerzas Armadas con otros países de la región centroamericana. Por ejemplo, trabajamos muy de cerca con Guatemala, con El Salvador, con Nicaragua. Con ellos trabajamos en operaciones conjuntas que nos permiten dar seguridad sobre todo en la frontera. También en temas como la delincuencia común, evitar el tráfico ilegal de armas en la región y también evitar el narcotráfico. También trabajamos con países fuera del continente, como algunas naciones europeas.

Diálogo: ¿Cómo valora la labor que realizan las fuerzas militares de su país?

Ministro Pascua: Yo soy un civil. En Honduras el ministro de Defensa o el secretario del estado en el despacho de Defensa nacional es un civil, no como en otros países que es un militar de profesión, de carrera. Yo he tenido la agradable sorpresa de descubrir la capacidad que tiene la institución militar de poder prestar servicios a la población. Y en este caso la capacidad de organización, de planificación y de ejecución que tienen las Fuerzas Armadas no las tienen otras instituciones del estado. Creo que esa capacidad debe aprovecharse al máximo para poder brindar servicios a la población sobre todo en los temas que significan un mayor problema para un pueblo como el nuestro, que tiene enormes necesidades.

Diálogo: ¿Podría hablarnos de la participación de las Fuerzas Armadas en actividades cívico-militares?

Ministro Pascua: En el 2010 iniciamos el programa “Soldados para la Salud”, que consiste en llevar servicios médicos a la población, sobre todo en los sectores rurales más aislados de nuestro país. Se trata de brigadas médicas que cuentan con la colaboración y el voluntariado de muchas personas del sector público y privado. Hay muchos médicos, enfermeras, estudiantes de las universidades públicas y privadas que los fines de semana se trasladan con las fuerzas militares a estos lugares retirados del territorio nacional para proporcionar servicios de salud. Llevamos atención y medicamentos gratuitos.

También contamos con el programa “Guardianes de la Patria”, con el cual trabajamos con niños, niñas y jóvenes entre las edades de 5 y 23 años. Jóvenes que están en riesgo social, el riesgo de caer en manos de las maras, de pandillas juveniles, o de las drogas. Cada año involucramos 10.000 jóvenes nuevos que se van convirtiendo después en instructores para otros programas. Eso lo iniciamos en Tegucigalpa, y ahora se está realizando en todo el país.

Diálogo: ¿Qué resultado palpable ha tenido este programa de acercamiento a la juventud?

Ministro Pascua: En Honduras es impresionante que haya listas de espera de jóvenes que quieren prestar el servicio militar, que en nuestro país es voluntario. Esto es resultado directo de la confianza que tiene la población en las Fuerzas Armadas por el trabajo que están realizando en el combate contra la delincuencia y también en actividades cívicas.

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