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2012-02-27

Narcotráfico y violencia de las pandillas aumentan rápidamente en el Caribe Oriental

Alumnos en uniforme marchan a lo largo de una carretera rural de St. Kitts contra la creciente violencia que azota a la isla del Caribe Oriental. [Larry Luxner]

Alumnos en uniforme marchan a lo largo de una carretera rural de St. Kitts contra la creciente violencia que azota a la isla del Caribe Oriental. [Larry Luxner]

Por John McPhaul

Las autoridades policiales en todo el Caribe Oriental luchan por controlar la ola de crímenes violentos a medida que los narcotraficantes, que afrontan resistencia en México y América Central, dirigen su atención hacia las islas de habla inglesa de la región.

Los efectos se sienten desde Antigua a St Kitts a Granada, donde se han establecido los traficantes con su abundante dinero ilícito, difundiendo su cultura de violencia. Algunas islas se han convertido en puntos de trasbordo debido a su proximidad con Puerto Rico y las Islas Vírgenes. Una vez que la cocaína llega a cualquiera de las dos jurisdicciones de EE.UU, puede ser transportada a la parte continental sin ser sometida a inspecciones aduaneras.

"Hemos visto un aumento en la cantidad de tráfico de cocaína en los últimos tres años", indicó Lauston Percival, comisario de la Fuerza de Policía Real de St. Kitts & Nevis.

El tráfico de drogas en el Caribe Oriental impone un doble contratiempo en las sociedades de la isla, sostienen los analistas. No sólo amenaza las instituciones democráticas y el estado de derecho, sino que debido a que los traficantes pagan en especie, en lugar de en divisas, se crea un mercado local para cocaína y crack, con los consiguientes problemas sociales y de salud pública que esto acarrea.

Una difícil batalla a librar

Con recursos limitados, el sistema de justicia y el sistema penal deben combatir una industria que en todo el mundo genera más de $600 mil millones de dólares al año en ganancias, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

En comparación, un policía raso en Santa Lucía gana alrededor de $500 dólares mensuales. Esto produce baja moral entre los agentes de la policía, sostuvo Marcus Day, director del Instituto de investigación sobre alcohol y drogas del Caribe en Santa Lucía.

El bajo precio del crack de cocaína: $5 por una piedra, ha impulsado su consumo, afirmó Day.

"Estamos viendo un uso creciente de crack de cocaína, acompañado de un alto nivel de violencia", señaló, añadiendo que "el nivel de frustración en la fuerza policial es enorme y generalizado por todas las islas".

Con ayuda de la guardia costera de Estados Unidos, las autoridades de St. Kitts han hecho incautaciones importantes en los últimos años.

Programas tales como la microfinanciación y el desarrollo de empresas "ofrecen alternativas a los jóvenes que de lo contrario se involucrarían en el narcotráfico" y son clave para salvar a menores en riesgo de barrios de bajos ingresos que rehúyen la educación formal, pero que tienen mucha energía juvenil, sostuvo Day.

"A niños como estos, las únicas personas que les dan crédito son los traficantes de drogas", señaló.

El auge de las pandillas ha sido impulsado en parte por las glamorosas imágenes en los medios de comunicación que exaltan la cultura de pandillas y seducen a muchos de los jóvenes de las islas, señaló Percival. Otros problemas de aplicación de la ley incluyen un próspero comercio de armas por drogas, así como la repatriación de los pandilleros que viajaron a Estados Unidos hace años con sus padres cuando eran niños.

"Cuando llegan a casa, retoman lo que dejaron e involucran a los jóvenes en la delincuencia", sostuvo.

En 2011, St. Kitts & Nevis informó de 34 asesinatos, la mayoría relacionados con drogas. Aunque ese número puede parecer pequeño, no lo es, considerando que la nación de dos islas cuenta con una población de poco más de 50 mil personas. Esto se traduce en una tasa de homicidios de 64 por cada 100 mil habitantes.

PNUD: Tasas de asesinatos aumentan en todo el Caribe

De hecho, con excepción de Barbados y Surinam, las tasas de homicidios en el Caribe, incluidos los asesinatos relacionados con pandillas, han aumentado sustancialmente en los últimos 12 años, mientras que caen o se estabilizan en otras partes del mundo, según un nuevo informe emitido el 8 de febrero por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

El informe, "Desarrollo humano y cambio a una mejor seguridad de los ciudadanos", sostiene que los gobiernos caribeños pueden revertir la tendencia, pidiendo a los gobiernos regionales que fortalezcan las instituciones públicas, incluido el sistema de justicia penal, para combatir la delincuencia y la violencia mientras impulsan medidas preventivas.

"La violencia limita las opciones de la gente, amenaza su integridad física y perturba su vida cotidiana", afirmó la administradora del PNUD Helen Clark en la ceremonia de lanzamiento del informe en Trinidad. "Este informe destaca la necesidad de repensar nuestros enfoques para abordar la delincuencia y la violencia y ofrecer seguridad sobre el terreno. Necesitamos seguir enfoques que se centren en la seguridad ciudadana y aborden las causas de este incremento reciente en delitos violentos, incluyendo la exclusión social, económica y política".

Debido al pequeño tamaño del país y a su sentido de comunidad, el pueblo de St Kitts llora a cada víctima de homicidio. Las autoridades locales han respondido creando la Operación Futuro, un programa de prevención dirigido por la fuerza de policía que pretende apartar a los jóvenes de las drogas y el tráfico desde una muy temprana edad.

El programa también involucra a jóvenes en riesgo en actividades al aire libre y les presenta a expandilleros en prisión que les muestran a los menores la descarnada realidad del negocio de la droga.

Entre otras cosas, los niños aprenden que el negocio de la droga no es tan lucrativo para el traficante de calle como popularmente se cree.

"El tráfico de drogas no va a hacerte rico. Los menores creen que negociar con drogas es mejor que crecer para ser viejo y pobre, pero descubren que de lo que realmente se trata es de ser joven, pobre y ser asesinado", indicó Dan MacMullin, abogado y exintegrante de la Real Policía Montada de Canadá, que se trasladó hace 12 años a St. Kitts y trabaja como voluntario en la Operación Futuro.

Varios miembros de pandillas se han presentado a las autoridades pidiendo que los saquen del tráfico de drogas, señaló MacMullin.

Además de educación, sostuvo Day, la solución al problema de la droga radica en última instancia en ofrecer un sustituto para el estilo de vida de gánsters. "Estamos hablando de jóvenes desempleados semianalfabetos", afirmó. "¿Cómo les proporcionamos una alternativa?"

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7 Comentarios

  • lizmari | 2012-06-27

    no las drogas

  • carla | 2012-06-11

    Vaya a cambiar su vida, namo

  • rafael | 2012-04-19

    ayudaría a los gobiernos a ser mejor si hay calidad de primer mundo y las fuerzas de policía hubiesen sido comunitarias al servicio de la caridad pública con una gran cantidad de recursos financieros del Gobierno. Gracias por la atención.

  • Ligia Archila Serrano | 2012-03-11

    Me da sumamente VEGUENZA QUE EN MI PAÍS GUATEMALA, ciertos grupos estén involucrados en ésto. AÚN TODAVÍA tratando de despenalizar los delitos de narcotráfico que inciden en crimen organizado, lavado de dinero y trata de personas

  • E.valle. | 2012-03-06

    Los jobenes y muchos viejos llenan la cabeza de morvo y suenos de grandeza y fortuna ,pero en lo que no piensan es que hay que ganarce la vida trabajando el osio y defectos del sistema neoliberal los lleva al crimen y la muerte ,prematuramente o inmaduros.

  • Ubaldo Solis | 2012-03-05

    Los organismos policiales, anti narcóticos, y los de seguridad de las naciones del Caribe, en sentido general, pesar de sus esfuerzos que muchos lo hacen, son permisivos en su mayoría, son presa de la ilusión y ambición por el dinero fácil, como consecuencia que estos ven como los funcionarios de sus gobiernos son permisivos a la corrupción y al crimen organizado, y con bajos salarios y muchas precariedades fácil llegan a ser cómplices de todas esta delincuencia que hoy viven los pueblos del caribe en sentido general

  • leidy anali miranda | 2012-03-02

    pues este gran problema de la sociedad dia tras dia empeora pero lo k pasa es k nos dedicamos a juzgar al joven k esta en la drogadiccion y en ayudarlos yo los invito a k empezemos ayudarlos y dejemos de juzgarlos k dicen