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2011-07-15

Colombia y Brasil negocian plan para mejorar la seguridad de la frontera

Soldados brasileños patrullan el río Solimoes cerca del poblado de Tabatinga en el estado de Amazonas. Los ministerios de defensa de Brasil y Colombia han dado los primeros pasos para establecer un plan binacional de seguridad de la frontera entre los dos países. [Reuters/Jamil Bittar]

Soldados brasileños patrullan el río Solimoes cerca del poblado de Tabatinga en el estado de Amazonas. Los ministerios de defensa de Brasil y Colombia han dado los primeros pasos para establecer un plan binacional de seguridad de la frontera entre los dos países. [Reuters/Jamil Bittar]

Por Isabel Estrada

El ministro de defensa de Colombia, Rodrigo Rivera, y su contraparte brasileño, Nelson Jobim, han dado los primeros pasos para establecer un plan binacional de seguridad de la frontera entre los dos países, enfocado en la protección de la vasta cuenca del río Amazonas.

Las negociaciones se iniciaron el 24 de junio, como parte de la visita oficial de Jobim a Colombia, y se espera que duren dos meses. El plan busca fortalecer la cooperación bilateral mientras se protegen los ricos recursos naturales del Amazonas, la biodiversidad y los habitantes que viven a lo largo de los 1.645 kilómetros de frontera entre los dos países. El área se ha visto crecientemente amenazada por el crimen organizado, la minería ilegal y el crecimiento de los cultivos de coca y amapolas.

“Este plan apunta hacia una frontera armada”, dijo Rivera, “que permita la integración social y cultural de las comunidades fronterizas, pero que, al mismo tiempo, sirva como una pared de contención para los criminales y limite su libertad de movimiento, particularmente para los criminales internacionales”.

Los dignatarios acordaron en la necesidad de incrementar la colaboración militar entre las fuerzas armadas y la policía de ambos países.

“Esto significa llevar nuestra relación a niveles estratégicos de integración nunca antes vistos en la historia de ambas naciones”, dijo Rivera, enfatizando que Brasil y Colombia compartirán inteligencia en tiempo real y operaciones coordinadas para enfrentar las potenciales amenazas de seguridad.

Ambos ministros buscan hacer que el tratado sea un ejemplo a seguir por otras naciones.

“Queremos que este acuerdo con Colombia se convierta en un modelo de trabajo para otros países”, expresó Jobim, declarando que la frontera no debe ser una zona protegida de facto para los criminales, “pero sí una herramienta para los países que pelean contra ellos”.

Las fuerzas armadas de Colombia, Brasil y Perú han realizado operaciones conjuntas en la región de triple frontera del Amazonas desde 2010, como parte de los acuerdos de colaboración.

Facilidad de movimiento para las fuerzas de seguridad

Detrás del plan, está el reconocimiento de que ambas naciones deben actualizar sus métodos en relación a la seguridad de la frontera, para corresponder a las realidades del crimen organizado global del siglo XXI.

La seguridad de la frontera a veces termina protegiendo a los criminales al impedir a las fuerzas militares la persecución una vez que estos cruzan al otro lado.

“Necesitamos detener el juego de los criminales, que continúan moviéndose de un lado al otro para provocar a nuestras fuerzas militares,” dijo Jobim al periódico brasileño Estado de São Paulo. “Ellos saben sobre los límites de movilidad, así que atraen al ejército a un lugar mientras los grandes cargamentos cruzan la frontera pocas millas río abajo. Necesitamos tener movilidad para poder sorprender al crimen organizado”.

El acuerdo binacional, definirá una franja de tierra a ambos lados de la frontera para la libre circulación de agentes federales brasileños y colombianos. Un precedente de este tipo de cooperación existe en un acuerdo entre las fuerzas aéreas de los dos países, bajo el cual una zona de vigilancia común se extiende 150 kilómetros dentro del espacio aéreo de cada país.

Esta zona se patrulla simultáneamente con radares de ambos países. Se monitorea sin interrupción a cualquier aeronave sospechosa a través de comunicaciones instantáneas entre las fuerzas aéreas colombianas y brasileñas.

Ya que el área común de frontera entre Brasil y Colombia incluye cientos de ríos, el acuerdo establecerá una franja de ríos para que las fuerzas militares de ambos países puedan navegar libremente dentro de la frontera de la otra nación.

Jobim dijo que a le gustaría ver este acuerdo servir también como modelo para las negociaciones de Brasil con Perú y Venezuela. Las operaciones serán coordinadas por el Comando Militar del Amazonas.

Defender el Amazonas y sus riquezas

Uno de los temas centrales de la cooperación bilateral de Brasil con Colombia, será la protección de los vastos recursos naturales y biodiversidad del Amazonas. El crimen transnacional amenaza la preservación de estos recursos naturales y estratégicos.

Las amenazas, según Rivera, incluyen los cultivos ilícitos, la depredación sistemática de especies de plantas y animales, el tráfico de personas y la minería ilegal. Esto está causando “un verdadero ecocidio”, dijo Rivera.

“Tenemos grandes riquezas”, exclamó Jobim, acentuando que Sudamérica necesita una política de cooperación que disuada al crimen. Pero nunca funcionará como una estrategia nacional, declaró; tiene que ser regional.

“Debemos desplegar nuestras fuerzas militares y policiales a través de la frontera para garantizar la seguridad, la sustentabilidad del medio ambiente y la seguridad de las comunidades que viven en esta área”, concluyó Rivera.

Iniciativas militares en el Amazonas

Las Fuerzas Armadas brasileñas cuentan con una larga tradición de protección y cuidado del Amazonas y su gente.

Parte del daño ambiental se debe a la pobreza de los poblados fronterizos y de aquellos lo largo del Amazonas. La deforestación también aflige a la región, y todas las divisiones de las Fuerzas Armadas se han asociado con la policía federal y local, así como también con distintas ONG, para lanzar la Operación Arco Verde en el estado de Mato Grosso.

Este programa trabaja con las comunidades locales para buscar activistas ambientales entrenados y encontrar nuevos modelos de desarrollo económico que contrarresten la lógica de la deforestación.

Una iniciativa militar es Cenispam (una abreviatura en portugués para Centro Operacional y Administrativo para el Sistema de Protección del Amazonas). Cenispam proporcionará tecnología de banda ancha y soporte técnico a 130 municipios aislados del Amazonas, para incrementar su acceso a programas sociales.

La salud de esas comunidades es también una prioridad para el país. Por ésta razón, las Fuerzas Aéreas brasileñas recientemente lanzaron la “Operación Gota”, en asociación con el Ministerio de Salud, para vacunar a 4 mil brasileños en aproximadamente 30 comunidades remotas.

“Ésta es una oportunidad para llevar vacunas a comunidades verdaderamente difíciles de alcanzar y asegurar que los niños, y aún la población adulta, puedan ser vacunados”. Dijo Carla Domínguez, del Programa Nacional de Inmunizaciones del Ministerio de Salud.

Durante el programa, que concluyó el 18 de junio, los trabajadores de la salud viajaron en helicópteros Black Hawk a poblaciones y villas remotas, para vacunar a los residentes locales contra la polio y otras enfermedades.

“Estuvimos trabajando días enteros por cerca de dos semanas y fue una misión muy gratificante para todos nosotros”, dijo el teniente de las Fuerzas Armadas, Jefferson Martínez, del 7º Escuadrón del 8º Grupo de Aviación. “Las personas están agradecidas por nuestra presencia y nosotros estamos felices de poder ayudar”.

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