2011-06-03

Colombia apunta a los "precursores químicos" utilizados en la producción de cocaína

La policía antinarcóticos colombiana inspecciona tambores decomisados en el puerto de Cartagena, al norte del Caribe, con cerca de doce toneladas de productos químicos utilizados para procesar hojas de cocaína y convertirlas en cocaína pura. [Javier Casella/Reuters]

La policía antinarcóticos colombiana inspecciona tambores decomisados en el puerto de Cartagena, al norte del Caribe, con cerca de doce toneladas de productos químicos utilizados para procesar hojas de cocaína y convertirlas en cocaína pura. [Javier Casella/Reuters]

Por John Otis

BOGOTÁ, Colombia — Las autoridades colombianas han tomado medidas drásticas contra los precursores químicos utilizados en la elaboración de cocaína.

Estos ácidos, solventes y bases tienen una amplia gama de usos industriales legítimos. Sin embargo los productos químicos tales como la acetona, el ácido sulfúrico y el permanganato de potasio también pueden utilizarse para elaborar heroína o para convertir la pasta semirefinada de coca, también conocida como pasta base, en el polvo blanco con 90% de pureza que se vende en las calles de EE.UU.

En lo que respecta a las drogas ilegales basadas en plantas, los precursores químicos son el componente más caro en el proceso de elaboración de la droga. La policía sostiene que producir un kilogramo de cocaína puede costar entre $750 y $1.200.

En medio de las medidas contra los precursores químicos tomadas en Colombia, las autoridades dijeron que los traficantes están trasladando algunos de los laboratorios a Centroamérica.

Por ejemplo, durante un operativo realizado cerca de la frontera con Guatemala el pasado marzo, la policía hondureña descubrió un gigantesco laboratorio de drogas capaz de producir ocho toneladas de cocaína. También se encontraron hornos microondas, compresores de aire y dormitorios para al menos doce personas, así como barriles de ácido acético, acetona y cloruro de calcio.

“Están produciendo pasta base de cocaína aquí en Colombia, luego la envían a países con menores controles sobre los precursores químicos", señaló el general César Pinzón, comandante de la división antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia, en una reciente entrevista. "Ése es el principal motivo" para el cambio.

Si bien Honduras aprobó leyes contra el tráfico de precursores químicos, éstas "no se hacen cumplir", dijo el ministro de Seguridad de Honduras Oscar Alvarez al periódico McClatchy.

Una transición similar se registró en la producción de metanfetaminas. Tras las drásticas medidas a nivel nacional sobre la efedrina y la pseudoefedrina, los dos principales químicos utilizados, los laboratorios pequeños que elaboraban metanfetaminas en EE.UU fueron reemplazados por "súper laboratorios" en México.

Colombia se encuentra entre los países con leyes más estrictas sobre precursores químicos. Sin embargo, evitar que caigan en manos de los carteles es una batalla muy difícil. De hecho, para producir el suministro global de cocaína y heroína, los traficantes deben desviar menos del 1% del suministro mundial de estos productos químicos, informaron las autoridades.

No es dificil hacerlo porque los precursores químicos tienen una amplia gama de usos industriales y están al alcance de la mano.

La acetona, por ejemplo, es un componente esencial de las pinturas. El permanganato de potasio, conocido como "PP" por los agentes antinarcóticos, es un oxidante que se usa para tratar aguas servidas, desinfectar la piel de los animales y evitar que las bananas maduren demasiado rápido. Pero también se utiliza para la cocaína colombiana.

Siguiendo el camino de la menor resistencia, los traficantes a veces hacen arreglos para la importación de precursores químicos en países vecinos donde los controles son menos estrictos, luego los ingresan de contrabando a través de las fronteras. En otros casos, empresas aparentemente lícitas importan más productos químicos que los que necesitan y venden el excedente a los carteles de la droga.

La cooperación antidroga aumentó entre los países productores de droga como Colombia, y los principales exportadores de precursores químicos, como Estados Unidos y Alemania. Pero otros exportadores son menos transparentes. China sigue siendo un tema conflictivo debido, en parte, a la magnitud de su industria química y al hecho de cuentan con 80 mil empresas químicas por lo que la supervisión de las exportaciones es todo un reto.

A veces los traficantes sobornan a los empleados de las empresas para que les suministren los productos químicos deseados, o directamente los roban. En México, cuatro guardias fueron asesinados en 2006 durante el robo de una tonelada métrica de efedrina utilizada en la elaboración de metanfetaminas.

Por último, existen empresas pantalla que producen únicamente precursores químicos para ser vendidos a los delincuentes.

“Hemos tratado de inspeccionar muchas empresas inexistentes", dijo el jefe de policía Carlos Oviedo, a cargo de la unidad de control de precursores químicos del departamento. “A veces llegamos a un domicilio y no existe ninguna empresa, es solo una vivienda particular". Oviedo explica que sus agentes a menudo cuentan con información interna suministrada por los empleados de estas empresas que permiten detectar las desviaciones de productos químicos. En otros casos, la policía logra ubicar depósitos en la selva donse se almacenan toneladas de químicos. Y también pueden descubrirlos cuando son transportados en camiones desde Bogotá, Medellín y otras ciudades importantes hacia ciudades pequeñas en medio de la selva, al sur del país.

Así fue que las autoridades policiales colombianas el año pasado confiscaron 120 toneladas de acetona y otros productos químicos a un fabricante de pinturas ficticio, que procuraba enviar estos insumos a laboratorios de cocaína en los departamentos sureños de Cauca, Caquetá y Putumayo.

Las autoridades locales también deben vigilar estrechamente la venta de sustancias de consumo masivo tales como gasolina, cemento y bicarbonato, productos que pueden utilizarse para fabricar drogas. En las ciudades pequeñas de la selva al sur del país, como San José del Guaviare y Puerto Asís, la venta cotidiana de gasolina y kerosene está restringida a 55 galones por cliente, en tanto que el limite diario de cemento es de 100 kg.

Pero los traficantes siguen inventando nuevas maneras de conseguir lo que necesitan. En medio de una vigilancia creciente sobre la venta de gasolina, los traficantes directamente obtienen la gasolina de los ductos de combustible, añadió el funcionario policial.

Asimismo los traficantes pueden reciclar algunos precursores químicos. Y al final de la cadena de producción de la droga, enormes cantidades de desechos tóxicos son simplemente vertidos a la selva.

Durante los años de mayor producción de cocaína en Colombia, a comienzos de 2000, John Walters, quien luego se convirtiera en "el zar de la droga" en EE.UU., denunció que los laboratorios clandestinos arrojaban anualmente unas 370 mil toneladas de productos químicos al medio ambiente.

Los productos químicos inevitablemente terminan vertidos en los ríos, arroyos y aguas subterráneas. "Los cursos de agua afectados a menudo sufren la pérdida casi total de muchas especies de vida acuática y animal", escribió.

De hecho, ha sido el deterioro ambiental lo que llevó a descubrir un gigantesco laboratorio de cocaína en Honduras. La policía fue alertada por los agricultores que vivían cerca del laboratorio, quienes se quejaban por la contaminación de los cursos de agua locales.

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1 Comentario

  • erasmo | 2011-06-14

    Importante la publicacion, y que bueno que se esatablezcan leyes para el control de la produccion ilicita de drogas, es importante publicar metodologias para detectar tales sustanciasm